El judaísmo: más que una religión

Región 13 de diciembre de 2017 Por
MOISES VILLE
EN MOISES VILLE./ Un momento de la reciente ceremonia.
EN MOISES VILLE./ Un momento de la reciente ceremonia.
MOISES VILLE (Por Marta Zinger). - Se llama Joaquín Daniel Torres Karchevsky, tiene 22 años, es moisevillense, estudia abogacía y música, y este año ocurrió un hecho trascendente en su vida, eligió la religión mosaica, por propia decisión y lo resumió así: “El judaísmo más que una religión, es una filosofía de vida”. Al término de la ceremonia, expresó: “siento felicidad”. Pero qué mejor que narrarlo en primera persona y con sus palabras: “Todo comenzó hace dos años aproximadamente. Me entró un sentimiento extraño relacionado con el judaísmo. Tal vez sea por vivir en Moisés Ville o descubrir que soy descendiente de judíos. Decidí ir a una sinagoga de mi pueblo, donde me recibieron muy amablemente. En el lugar, experimenté muchas cosas: sentía que estaba en mi lugar, hasta los rezos sabáticos (Tfilá del Kabalat) me parecía que los conocía, todo resultó natural para mí… Empecé a estudiar hebreo con Luis Liebenbuk, que es el Cantor Litúrgico (Jazán) de Moisés Ville. Me explicó la mayoría de los temas relacionados al judaísmo. Hablé con la presidente de la Comunidad Judía (Kehilá) y me sugirió dirigirme al Rabino de Paraná, quien luego me presentó al líder judío de Santa Fe: Rabino Efraím Rozensweig. Una persona maravillosa, un sabio (tzadik). Desde la Kehilá de Moisés Ville prepararon una carta de presentación y me reuní con el Rabino de Santa Fe. Charlamos largamente y recibí una respuesta positiva, me iba a preparar para el Tribunal Rabínico (Bet Din). Inicié el curso de introducción al judaísmo que dura un año, durante el cual tuve experiencias extraordinarias y muy satisfactorias. Cuando lo finalicé, el Rabino de Santa Fe decidió que debía presentarme ante el Seminario Rabínico de Buenos Aires. Fui con mis padres, quienes me acompañaron y apoyaron en todo momento. Frente al Tribunal me sentí muy asustado, porque tenía temor que no me admitiesen. Dialogué con los tres rabinos que componen el Tribunal, luego me solicitaron que los deje solos. Salí de la sala y esperé con mucha ansiedad…Cuando me llamaron, me comunicaron que debía prepararme para el Baño Ritual (Mikve), me estrecharon la mano con amplias sonrisas en sus rostros… Luego de cumplir el ritual, me felicitaron y me desearon Buena Suerte (mazal tov). Más adelante nos entregaron los certificados, a mí y a los demás que estaban compartiendo esta excepcional experiencia. Un rabino muy joven, me bendijo. Me invitaron a continuar estudiando en el Seminario Rabínico de Buenos Aires. Debo agradecer principalmente a mi familia, que me acompañó siempre; a Luis Liebenbuk, a la Kehilá de Moisés Ville que me recibió con los brazos abiertos y me apoyó en todo momento; a la Kehilá de Santa Fe y al Rabino Efraim Rosenzweig, con quien pasé largas horas estudiando el Talmud (tradiciones), la Tfilá (plegarias) y mucho más….”. Deseo aclarar que su bisabuelo llegó de Polonia, con el apellido Karczewski, su abuelo José Karchevsky, hablaba idisch, pero ninguno de los dos practicaba la religión judía. Joaquín, cuando nació fue bautizado en la religión católica. Encontró parientes judíos en EE.UU. e Israel. Actualmente se desempeña como Cantor Litúrgico (jazán) en las ceremonias religiosas.

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