Cambiar paradigma enfermo del poder

Nacionales 04/12/2017 Por
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Más allá de las opiniones, ideologías, denuncias judiciales por corrupción (de las cuales hay condenas y procesamientos), hace unos días juraron personajes siniestros en el Senado de la Nación. Se trata de tres ex presidentes: Carlos Menem, Cristina Fernández de Kirchner y Adolfo Rodríguez Sáa.
Pareciera que no pueden vivir si no tienen "poder", disponen de sueldos siderales (mientras la mínima de los jubilados es de $ 7.246) y generan políticas sectoriales y corporativas, atentando contra el bien común del país. 
Seguramente, más de uno tendrá su corazón nostálgico en alguno de ellos, pero a decir verdad ya marcaron una época en la historia argentina con sus luces y sus sombras.
En el caso del riojano, fue gobernador en tres períodos y ejerció dos presidencias. Luego fue denunciado por contrabando de armas a Croacia y Ecuador con sentencia en primera instancia, confirmada por la Cámara Federal de Casación con una condena de siete años de prisión, pero la Corte Suprema dispuso aplicar la garantía del doble conforme, con lo cual la causa se giró en agosto último a otra sala de la Cámara Federal, que todavía no emitió una resolución.
Respecto a Cristina fue legisladora nacional en ambas cámaras y dos mandatos como presidente. Tiene denuncias judiciales con procesamientos: 1) la investigación de Los Sauces, en la que se intenta establecer si hubo operaciones de lavado de dinero a través del alquiler de habitaciones a los empresarios Cristóbal López y Lázaro Báez; 2) en la causa conocida como dólar futuro y el embargo por 15 millones de pesos por "defraudación a la administración pública"; 3) por asociación ilícita y defraudación al Estado en la causa que investiga el direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz a favor del detenido empresario Lázaro Báez. Así, la senadora electa puede ser citada a juicio oral en los próximos meses.
Finalmente, el puntano fue gobernador en cinco oportunidades, presidente de la nación por la asamblea legislativa, el 23 de diciembre de 2001 (en la nefasta crisis), ejerciéndolo durante ocho días, hasta su renuncia ocurrida el 30 de diciembre de ese año, sin olvidar que había decretado el "default" (suspendió el pago de la deuda externa). Luego fue diputado y senador nacional.
El lector puede agregar otros casos emblemáticos que hubo y hay en distintas provincias, incluidas la de Santa Fe, tomando sus distritos como feudos para manejar los poderes político, legislativo y judicial, inclusive el control de los medios de comunicación.
Si uno se quedara atrapado con esa mirada pesimista de la política daría la impresión que lamentablemente Argentina es un país enfermo y sin soluciones a la vista. Como esperanza renovadora, el sábado 25 de noviembre último se realizó un encuentro en el Colegio San José para reflexionar sobre el documento “Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad 2010-2016: nosotros como ciudadanos, nosotros como pueblo” del entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio.
"El liderazgo centrado en el servicio es la respuesta a la incertidumbre de un país dañado por los privilegios, por los que utilizan el poder en su provecho, por quienes exigen sacrificios incalculables mientras evaden responsabilidad social y lavan las riquezas que el esfuerzo de todos producen", denunció.
¿Cómo se pueden generar anticuerpos para cambiar el actual paradigma enfermo del poder?

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