Balanza en rojo

Editorial 01/12/2017 Por
Quedando aún dos meses por contabilizar, la balanza comercial arroja un rojo de 6.115 millones de dólares, estimándose que en el mejor de los casos el cierre del año será con 7.500 millones de desequilibrio.
Cumplidos los diez primeros meses del año, la balanza comercial aparece como uno de los grandes problemas por resolver en el corto plazo, ya que se trata de la única posibilidad de ingresar divisas genuinas al país, para reducir el alto nivel que viene teniendo el endeudamiento externo para permitir el funcionamiento del Estado. Es que el rojo hasta ese momento llega a 6.115 millones de dólares, luego de contabilizarse el balance de octubre que tuvo pérdidas por 955 millones, consecuencia que nuestras ventas al exterior fueron por 5.241 millones con una suba de 10,8% respecto a octubre de 2016, mientras que las importaciones crecieron 29,5% para sumar 6.196 millones de dólares. Si consideramos que en octubre del año pasado el desequilibrio de las cuentas de la balanza fue de 54 millones, comparados con estos 955 de ahora, eximen de mayores comentarios, siendo categórica la diferencia y mostrando el sostenido deterioro del comercio internacional.
Tales estadísticas dejan más que claro, y contundente, que la situación que se vive es altamente preocupante y que debe ser solucionada en el corto plazo, ya que este rojo atenta claramente contra el modelo económico que lleva adelante el gobierno, en base a gradualismo fiscal, financiamiento con préstamos internacionales e intento de bajar la inflación con suba de la tasa de interés.
En el aludido tramo del año, quedando aún dos meses por contabilizar, la balanza comercial arroja un rojo de 6.115 millones de dólares, estimándose que en el mejor de los casos el cierre del año será con 7.500 millones de desequilibrio, una cifra más que significativa si retrotraemos el repaso de lo sucedido en los últimos años, cuando estas cuentas eran saldos positivos, habiéndose llegado incluso a los 12.000 millones de dólares de ingresos genuinos.
Pero además, teniendo esta fuerte dependencia con el comercio exterior, el modelo económica nacional queda demasiado expuesto a la posibilidad de shocks externos, como suelen darse de manera tan frecuente en el mundo, a pesar de la globalización, la cual muchas veces es utilizada por los grandes ejes comerciales del mundo para favorecer sus propios intereses. Algo de eso puede sentirse en la Argentina en cuanto a los precios, que siempre tienden a la baja los relacionados con los productos de nuestras ventas -que cada vez van limitándose más al sector agropecuario-, en tanto que se incrementan los de nuestras compras, contribuyendo a profundizar el desequilibrio comercial, por supuesto, entre otros factores.
Sin dudas lo que impacta fuerte en que las ventas argentinas al exterior sea en mayor parte producida por el campo, es la falta de competitividad existente en otros sectores, resignando posiciones frente a un mundo que en tal sentido viene tomando la delantera, mientras aquí seguimos atados a añejos conceptos laborales que están totalmente desactualizados, siendo en definitiva los que restan posibilidades de competir con el resto del mundo.
Además de los factores y números ya mencionados, mientras en estos diez primeros meses el rojo asciende a 6.115 millones de dólares, el año pasado en igual período el rojo había sido de 1.811 millones, quedando muy claro la gran diferencia y el desbarranque que viene teniendo sostenidamente el intercambio comercial de nuestro país. Como pretender crecimiento económico con déficit en las cuentas externas -y tan abultado- es sumamente difícil de lograr, por no decir imposible, es que la preocupación del gobierno es muy grande, ya que queda más que seriamente comprometido el objetivo de expansión fijado para el año próximo.
Durante octubre, el mes analizado, los principales socios comerciales, tomando en cuenta exportaciones e importaciones, fueron Brasil, China y Estados Unidos en ese orden, quienes sumados recibieron el 33,4% de nuestras ventas y abastecieron el 58% de las importaciones. Con nuestro principal socio comercial del Mercosur, el vecino Brasil, el déficit argentino fue de 732 millones, tal como viene sucediendo desde hace largo tiempo, en tanto con los chinos el déficit fue de 894 millones y con Estados Unidos de 215 millones. Como vemos, comerciamos, pero con todos estamos en rojo, es más los que nos venden que lo que nos compran, y así, la situación no da para mucho más.

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