Lo que empezó mal, terminó mal

Deportes 14 de noviembre Por
Cuando Ben Hur perdió en el clásico de la primera fecha del torneo dejó señales preocupantes. Luego transitó en la irregularidad, pero nunca enganchó a su gente con el funcionamiento y la eliminación fue una lógica consecuencia. La gran explicación: el bajo nivel de las incorporaciones.
FOTO ARCHIVO SIN CUMPLIR EL OBJETIVO./ Ben Hur no pudo clasificar.
FOTO ARCHIVO SIN CUMPLIR EL OBJETIVO./ Ben Hur no pudo clasificar.
Se va un torneo Federal B decepcionante para Ben Hur y su gente. La final alcanzada en el año pasado había puesto la vara alta, pero esta versión 2017 lejos estuvo de acercarse a ese equipo que estuvo a pocos minutos de una definición por penales para ir al Federal A.
Muchas veces la primera imagen es la que cuenta. Y el sábado 8 de julio el Lobo perdió el clásico ante el "9" 2 a 0 en el Germán Soltermam dejando una pálida imagen, con sensaciones que generaban al menos incertidumbre sobre el resto de la temporada. Porque además, no había atenuantes de falta de tiempo de trabajo o de acoplar refuerzos.
Con algunas incorporaciones que, una semana antes, venían de ser parte de la eliminación de la Copa Santa Fe ante Florida de Clucellas, lo visto ante el tradicional rival de la categoría fue una confirmación. Difícilmente las caras nuevas del equipo pudieran darle un salto de calidad al plantel. Y tenemos la tranquilidad de haberlo afirmado ese mismo día en estas páginas.
¿Qué jugador de los que llegaron a mitad de año fue titular todo el campeonato? Uno solo, el volante Julio Montero. Y no es porque su rendimiento fuera superlativo ni mucho menos, aunque si aceptable para ser parte del once inicial.
Luego, uno se fue promediando el torneo: Gastón Salmerón (el primero en llegar), con escasas apariciones en la competencia. Entre los defensores, Nahuel Buenanueva alternó en el lateral izquierdo pero será más recordado por sus expulsiones (tres, contando una por Copa Santa Fe ante Florida) y el penal cometido contra Rivadavia de Venado Tuerto de visitante (justo un rival directo).
Marcos Torres quedó con la sensación que cumplió cuando le tocó ingresar, sobre todo porque debió ocupar distintas posiciones en la última línea, ya a partir de la segunda mitad del recorrido. Del medio campo hacia adelante se esperaba bastante más de Gustavo Udrizard, sobre todo porque venía con buenos antecedentes, pero tampoco se ganó la confianza del entrenador por sus producciones. Finalmente, Sergio Rodriguez no fue el mismo del torneo 2016, aunque en este caso no hay mucho para reprochar ya que se trataba de un futbolista que ya había pasado por el Club.
Esta historia, la de los refuerzos que muchas veces fracasan en barrio Parque, inclusive le pasó a Barraza en su época de jugador, cuando con otros tiempos de bonanza económica venían varios jugadores y los futbolistas del Club quedaban relegados, hasta que cuando los procesos se agotaban, tenían su aparición.
Este BH 2017 peleó hasta cerca del final la clasificación porque tuvo un as de espadas en Matías González. Fue por lejos la figura del equipo, más allá de los siete goles convertidos. Y si bien la decepción alcanza a todos en el plantel, los futbolistas del Club en líneas generales terminan teniendo un aprobado, lo mismo en cuanto a quienes se mantuvieron de la temporada anterior ya formando parte de la base.
Otro déficit pasa por haber perdido los dos clásicos y haber fallado como local en partidos que no debería haberlo hecho: ejemplo Unión Totoras y Tiro Federal de Rosario. Son de esos partidos que, desde la actitud y el amor propio, muchas veces alcanza para sacarse adelante cuando se entra en terreno de definiciones. Y no aconteció.
¿Atenuantes?: se nos ocurre solamente los jugadores que se fueron en las primeras fechas. Aunque solo uno pudo haberse sentido: Emir Izaguirre. Porque Marcos Cordero fue muy bien reemplazado por Emanuel Pagliero.
Esto es simplemente un análisis periodístico, una crítica constructiva que puede o no compartirse. Pero, de cara al futuro, Ben Hur tendrá que tomar recaudos para no volver a repetir errores. Con Barraza (que es un técnico capacitado, no se pone en duda) o sin él, de acuerdo a lo que decidan junto a la dirigencia.
No obstante, el proyecto debe tocar también la necesidad de armar una base propia sólida de jugadores. Porque se vio en el Clausura de la Liga Rafaelina, que Ben Hur no es competitivo jugando paralelamente el Federal. Y es un toque de atención por si el año que viene no se puede mantener a los jugadores principales.
Es decir, observar si algunos chicos que jugaron a préstamo en otros clubes pueden ser útiles para el Federal, y en el caso de los que llevan ya un tiempo entrenando ir teniendo el rodaje paulatino para no sentir el peso de un torneo exigente. Este año hubo algunos que demostraron que pueden pelear un puesto o ser primera opción de recambio: Valentín Peretti, Ignacio Forni, Ramiro Contrera, Pablo Palomeque, entre otros.
Ben Hur no clasificó y tiene sus explicaciones. Es de esperar que quienes tengan que hacerlo, realicen el correspondiente análisis para renovar la ilusión en 2018 pensando en achicar el margen de error.

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