Sube el consumo

Editorial 06 de noviembre Por
La índice de mayor impacto en la gente, el consumo interno, está subiendo luego de 3 años de caída.
El gobierno nacional del presidente Macri sigue teniendo buenas noticias, pues además del contundente respaldo que recibió el 22 de octubre en las elecciones, vienen dándose algunos índices positivos interesantes, como por caso en el consumo, que es el más directamente ligado a la gente. Es que cuando sube el consumo, es que las cosas están mejorando, y eso es muy positivo en especial en esta época del año cuando nos vamos acercando al cierre del mismo, que es cuando la gente, animada por las fiestas, vive o trata de hacerlo, un clima diferente. Al que hay que ayudar por supuesto, como en este caso.
Los números son elocuentes, y hoy no se puede hablar de manipulación -como sucedía en el pasado cuando se trataba de vendernos gato por liebre-, ya que en el tercer trimestre se afianzó la mejoría del consumo interno, con un 4% total en el mes de septiembre, y aún mucho más expresivo, porque fue apuntalado por las familias de menores ingresos, que es siempre donde más se siente el efecto más duro.
El informe de Ecolatina, elaborado en base a datos suministrados por el INDEC, da cuenta que "una vez más fue el consumo de los hogares de menores ingresos lo que traccionó esta recuperación: si bien el consumo de los sectores altos y medios dejó de caer en el trimestre, fueron los sectores de menores recursos los que mayor impulso evidenciaron, con un crecimiento de 8% de sus gastos en el período".
Otros datos que afianzan esta perspectiva son las ventas en shoppings y supermercados, que crecieron 1,2% interanual en el mes de agosto. Pero tal vez lo más trascendente, es que esta recuperación del consumo sucede luego de casi tres años de caídas ininterrumpidas.
Por su parte un informe de la consultora privada FyE destaca que "la capacidad de compra de las familias experimentó un crecimiento del 3,1% interanual en el mes de octubre, registrando una recuperación con relación al desplome observado en 2016 (-8,7%), manteniendo tasas de expansión interanual en torno al 3,5% desde el pasado mes de junio".
Este crecimiento de la capacidad de compra, según se consigna, obedeció al efecto combinado de la aceleración del crédito a las familias, que pasó de crecer al 16% al 41,9% interanual; la ligera recuperación de demanda de trabajo, reflejada en el aumento del empleo formal a razón de 1,2% interanual; la reducción de la tasa de inflación del 40% al 24,4% anual que generó una tenue recomposición del poder adquisitivo del salario y la leve moderación salarial que operó en lo que va del año, ya que los salarios aumentaron a un ritmo del 25,1% anual en el mes de octubre frente a un 32,9% en diciembre pasado.
Si tenemos además en cuenta que no sólo está comenzando a consolidarse el consumo interno, sino que también viene acompañado por una reactivación de la actividad económica, que si bien no es generalizada alcanza a sectores como la industria -donde la construcción es la gran traccionadora en la generación de empleo-, además del sector agropecuario, tenemos en consecuencia una perspectiva mucho más favorable que el año pasado. Y no sólo eso, pues también están mejorando los indicadores internacionales, apareciendo la Argentina en una situación muy favorable, que puede comenzar a dar frutos en poco tiempo más, es decir, cuando las inversiones productivas realmente se concreten, ya que hasta ahora la mayor parte de los dólares que ingresan al país están orientados hacia la especulación, ubicándose en la actividad financiera, como títulos, bonos y acciones.
Por su parte la consultora internacional Standard&Poor's, tras los recientes anuncios del presidente Macri, inmediatamente mejoró la calificación de la deuda argentina, lo cual tiene un efecto directo en los inversores. En consecuencia los bonos argentinos reaccionaron muy favorablemente en los mercados internacionales, lo cual juega muy fuerte en favor de la Argentina.  
Es que de acuerdo con los análisis de la consultora en cuestión, el resultado electoral reciente otorga una "mayor previsibilidad" a las políticas económicas que se implementen, cuyo anuncio fue bien recibido en líneas generales, dándole al gobierno una mayor capacidad política para llevar adelante su programa, destacando además el avance que se observa para reducir los desequilibrios fiscales y poder así mejorar la competitividad.

Te puede interesar