El trabajo de preparar el fertilizante orgánico

SUPLEMENTO RURAL 02 de noviembre Por
Para mejorar la tierra de las huertas, jardines o macetas, es ideal el compost, una mezcla de materia orgánica en estado de descomposición casi total de color oscuro.
FOTO ARCHIVO COMPOST. Un complejo natural que fortalece la tierra y mejora el estado de las plantas.
FOTO ARCHIVO COMPOST. Un complejo natural que fortalece la tierra y mejora el estado de las plantas.
Muchas son las veces en las que voy a alguna casa y me piden que les encuentre un lugar para hacer una compostera, charlamos acerca de la forma para comenzar a realizarla, y surgen otras preguntas. Por eso hoy decidí contarles a todos mis lectores esta forma de producir abono barato y muy útil para la salud de nuestras queridas plantitas. 
La primera recomendación es no eliminar los desechos provenientes de la casa o el jardín, transfórmelos en compost. Bien fermentado y trabajado se convierten en sustrato natural para las plantas cuyo valor ecológico es doble: además de reciclar los desperdicios, permite un ahorro en la compra y uso de abonos minerales y orgánicos.

EN QUE CONSISTE
Es un compuesto procedente de la descomposición de productos orgánicos e inorgánicos que sirve de abono para los cultivos sin riesgo de sobrealimentación para las plantas. Solo es preciso formar un montón de todos los deshechos validos que usted encuentre a su alrededor y dejar que se genere el abono mediante el trabajo de bacterias, hongos, lombrices o larvas de insectos.
El abono obtenido por este sistema recicla muy bien la materia orgánica. La calidad del compost depende de la mezcla: se obtienen buenos resultados cuando existe una variedad de materiales bien repartidos y aireados, con la humedad adecuada, y muy mezclados entre sí. En primavera y otoño podrán fertilizar con su propio compost, colocándolo dentro o sobre el terreno, ya sea incorporándolo o extendiéndolo a modo de capa de acolchado.

QUE MATERIALES SE PUEDE USAR
Tanto los de origen orgánico como inorgánico. Entre los desechos vegetales se incluyen: césped, restos de poda, hortalizas, paja, hojas, flores marchitas, malas hierbas, tierra de macetas; y entre los domésticos: saquitos de té, café, cáscaras de huevos, polvo de la aspiradora, cenizas de la chimenea, cáscaras de papas, papel de periódico no impreso en color, cartón ondulado y troceado, restos de cocina en general, salvo carnes y pescados.
También se puede colocar estiércol y aserrín. Por precaución, no añada materiales que estén enfermos o hayan sido tratados con herbicidas o plaguicidas químicos.
La fermentación se favorece troceando los desechos: así mismo es fundamental tras el desmenuzamiento, mezclar a fondo las distintas sustancias entre sí, conformando un conjunto esponjoso ya listo para la descomposición.

COMO DEBO PREPARARLO
Para hacer una pila de compost es importante respetar su disposición en capas. La inferior estará formada por restos leñosos gruesos, de 20 a 30 cm de espesor, sobre la que se esparcirá materia orgánica activadora como abono animal mezcla de harina de sangre, compost del año anterior (en caso de tener), etc. En caso de no contar con estos incorpore un activador de compostaje comercial que acelera la fermentación.
El tamaño más indicado del montón de compost es de 1m de ancho, 1,5 a 2 m de largo, y entre 60 y 80 cm de altura.

CUIDADOS NECESARIOS
Hay que controlar la fermentación, tome un puñado de compost y estrújelo. Si la masa escurre líquido entre los dedos, es que está demasiado húmeda y corre el peligro de pudrirse: habrá que mezclarla con material seco y darle forma de nuevo. Si se desmorona significa que se encuentra seco, así que humedézcalo. Un montón de compost aumentará su calidad si lo da vuelta una vez por mes, intercambiando el interior por el exterior. Cada remoción mezcla los ingredientes e incorpora aire, precipitando de esta manera la descomposición.

PRESENTA VENTAJAS
Al cabo de unos 6 meses aproximadamente, el compost se convierte en un humus pardo negruzco, bien desmenuzado y con olor a fertilidad que ofrece innumerables beneficios para las plantas: estabiliza la estructura orgánica del suelo, permite realizar riegos menos frecuentes, lo que conlleva un importante ahorro del agua y tiempo, al igual que protege el terreno de la desecación en períodos prolongados de sequía, evitándose la perdida de buena tierra, se reduce progresivamente la brotación de malas hierbas y los daños producidos por las heladas, el suelo no se sobrecalienta, proliferan en menos cantidad los parásitos como pulgas, arañas y moscas, y se consigue un mayor rendimiento de las especies vegetales.
El tiempo que tarda en madurar el compost depende de las condiciones atmosféricas reinantes, sin embargo un indicador seguro de que la descomposición ha concluido es la desaparición de las lombrices.
Por último, en cuanto a la mejor época para distribuirla es a partir de la primavera cuando el suelo se comienza a calentar... no se descuide.
Es mucho trabajo... pero la recompensa es grande. Manos a la obra, les deseo muy buena semana, María Paula.

Te puede interesar