Enfrentando a la contrarrevolución

Sociales 30 de octubre Por
PRIMERA JUNTA
La actividad de Moreno como Secretario de Guerra y Gobierno, se desarrollaba en un contexto amenazante para la Revolución.
Las intendencias de Alto Perú, Paraguay, Montevideo y Coŕdoba habián rechazdo la autoridad y se preparaban para acabar con la "subversiva Junta de Buenos Aires". El riesgo más inmediato provenía de Córdoba, donde Gutiérrez y Liniers, habían comenzado a reunir fuerzas, que debían ser reforzadas por tropas del Alto Perú.
Los intentos de Saavedra y Belgrano, que le escribieron a Liniers, no tuvieron resultado. La expedición que organizaba la Junta, debía incluir unos 500 hombres, que reforzada hasta sumar más de un millar. Su jefe era el comandante de Arribeños, Francisco Ortiz de Ocampo y como representante político de la Junta, oficiaba Hipólito Vieytes. 
Tras concentrarse en Luján, el ejército inició su marcha a mediados de julio. Ante su avance, las milicias de Liniers, comenzaron a desbandarse. El 8 de agosto, Ortiz de Ocampo ingresaba a la ciudad de Coŕdoba, donde sus tropas fueron aclamadas por el pueblo.
Para entonces, la Junta había firmado la orden de "arcabucear" al Gobernador Gutiérrez, a Liniers, al Coronel Santiago de Allende, al oficial de Hacienda Joaquín Moreno, al Obispo Orellana y a Victorino Rodríguez.
Los cinco aparecían como los cabecillas de la Contrarrevolución, tras firmar la proclama con las siglas "Clamor", y la sentencia de la Junta debía ejecutarse, que todos o cada uno de ellos, sean pillados.
El 28 de julio se firmó la orden de ejecutarlos donde fueran capturados.
Vaya Ud. Castelli, la Junta en pleno decidió dar un escarmiento ejemplar. Sin embargo, Ortiz de Ocampo, y Vieytes, no la cumplieron, entretanto, contrariando la orden, enviaron los prisioneros a Buenos Aires.
Al enterarse, Moreno se indignó. A Ortiz de Ocampo le respondió que " la obediencia es la primera virtud de un General. Vaya Vuestra Merced, dijo el Dr. Moreno al vocal Castelli, y espero no incurrirá en la misma debilidad que nuestro General; si todavía no se cumpliera la determinación tomada. Irá el vocal Larrea, a quien pienso no faltará resolución, y por último  iré yo mismo si fuera necesario.
Los condenados, salvo el obispo Orellana, fueron fusilados el 26 de agosto en el paraje de "Cabeza del Tigre" en la provincia de Córdoba, cerca del límite con Santa Fe.
Así terminó la historia del único virrey francés, de la Historia Americana. Un decreto de la Junta, redactado por Moreno, establecía que los libros de los conspiradores pasarían a incrementar la Biblioteca Pública.
Extractado de Biografía de Moreno, de Felipe Pigna

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