No es cuento chino

Notas de Opinión 22 de octubre Por
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Domingo de elecciones, que la gente reflexione con serenidad, sin intromisiones. Mejor entonces, en estas notas de los domingos, andar por otros andariveles, el turismo por ejemplo, que en buena parte del mundo está copado en amplía mayoría por las personas de ojos rasgados, que solemos identificar, erróneamente por supuesto, sólo como chinos. Es que los hay de todas las nacionalidades, japoneses, coreanos, taiwaneses, vietnamitas, en fin una mezcla bastante amplia, aunque los chinos son la mayor parte. Es que su clase media, en no muchos años, pasó de 300 a 580 millones de personas y sus gustos y preferencias se fueron modificando al compás de sus más abultados ingresos, comenzando por su alimentación y todas las comodidades y confort hogareños, pero especialmente por el turismo, un imán irresistible que no diferencia razas. Bien podría decirse que tuvieron un rápido y muy grande toque de occidentialización.
Ahora que China tiene una clase media de casi 600 millones de personas viajeras por el mundo, cubren todos los destinos. España por ejemplo, uno de los principales destinos turísticos del planeta -junto a Francia, Estados Unidos e Italia-, que recibe a razón de unos 7 millones de personas mensuales, es una muestra cabal de lo que decimos, demostrando que esta verdadera invasión de orientales no es un cuento chino, sino una realidad absoluta.
Un par de semanas atrás tuvimos ocasión de hacer realidad el anhelo de conocer España más en profundidad y extensión que la de Madrid y sus cercanías, que eran de viajes anteriores. Sevilla, Cáceres, Córdoba, Ronda, Marbella, Granada, Barcelona -con el agregado de la capital portuguesa Lisboa y también Fátima en ese país, fueron algunos de los lugares centrales recorridos junto a algunas otras poblaciones intermedias de más breve estancia. En todas ellas, siendo grandes o pequeñas, de mayor o menor mención en la oferta turística, hubo algo en común: la presencia de muchísimas delegaciones de orientales, en la mayoría de los casos chinos y japoneses, sobre lo cual no sería exagerar decir que representaban la mitad, o quizás más, de los contingentes turísticos.
Otro tanto en los aeropuertos, por lógica consecuencia. Para destacar, todos muy ordenados, prolijos en su andar, silenciosos, respetuosos de lo que visitaban -aún siendo templos católicos- y de los demás turistas. Sobresalían en volumen por el número superior al resto, pero no por otras cuestiones.
Grandes expertos en el manejo de todo lo relacionado con la electrónica, sencillo de comunicarse con ellos en el idioma universal de las señas. El pedido de algunas fotos con el celular, nos dejaron las mejores en el archivo, tomadas de al menos tres ángulos y casi siempre con el correcto uso de la luz, con experto manejo de la cuestión. 
Por eso decimos, que este tipo de delegaciones que pululan por el mundo, no son "cuento chino" tal como solemos por aquí definir alguna situación extraña o de escasa credibilidad, sino exactamente todo lo contrario, siendo un fiel reflejo de la realidad. 
Y no sólo visitan aquellos sitios más emblemáticos de cada ciudad o región, como lo son la Alhambra, la Sagrada Familia, Montjui, el Park Guell, el puerto Banus de Marbella -los pagos del Pájaro Caniggia- donde los autos estacionados frente a los yates son Bentley, Porsche, Jaguar, Bugatti, Rolls Royce y Maseratti, o el barrio árabe de Granada, sino que además son compradores casi compulsivos. Lo que habla del total giro hacia los gustos occidentales, pero por sobre todo del muy buen poder adquisitivo que disponen. Se nota en casi todo, no andan con privaciones, sin excesos pero accediendo a cuanto ofrecimiento se les haga. La Cueva de los Gitanos por ejemplo, o un espectáculo de baile flamenco en Córdoba, parecían reductos orientales y no españoles de turismo internacional.
De este modo hemos transcurrido la nota de este domingo de elecciones con un tema ajeno a lo acostumbrado, aunque de todas maneras no podemos dejar de decir que cada ciudadano actúe hoy con la responsabilidad cívica que corresponde, y que ojalá todo transcurra dentro de la tranquilidad y paz en que debe desarrollarse este festín de la democracia.
Veremos bien avanzada la noche, anticipan que alrededor de las 2 de la madrugada estaría todo concluido, si los resultados nos proporcionan algún cuento chino.

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