Atropellar la Constitución, se llega al límite peligroso

Información General 22 de octubre Por
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La Constitución de un país es, según el diccionario, la ley fundamental de un Estado, con rango superior al resto de las leyes, que define el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones de la organización política. ¿Cuántos argentinos deberían volver a rever este concepto y a valorar lo que es para un país la Constitución Nacional? Me cuesta ver en los noticieros las cosas que pasan y el poco respeto que hay por la ley y encima ver a una ex Presidenta diciendo a los jóvenes que tomen las escuelas, que no se dejen anestesiar, como si el resto de los habitantes del país tuviéramos que depender de un puñado de jóvenes, que obedecen a intereses mayores. Hay un montón de jóvenes que no quieren tomar escuelas, que quieren estudiar y les parece fundamental dialogar, debatir hasta llegar a un acuerdo y no vivir al límite del conflicto, ya que eso no es hacer política seria, es politiquería barata.
Me apena ver como se manosea la Constitución, como cuando se quiso revestir de constitucional, la suma del poder público o las facultades extraordinarias que se le otorgaron a la ex Presidenta o a Domingo Cavallo. Y la jueza Liberatori, respecto a la toma de colegios, dijo que los alumnos "están haciendo uso de sus derechos constitucionales" y los constitucionalistas, doctor Gregorio Badeni, Guillermo Lipera y Alejandro Fargosi manifestaron claramente que no y que la mencionada jueza se equivocó. ¿Qué pasa en las escuelas? Debemos transitar una escuela distinta, que les dé la posibilidad de llevar a la práctica los contenidos teóricos, para que cuando ingresen al mercado laboral sepan de qué se habla en la orientación que eligieron.
La escuela es un lugar que debe preservarse de la militancia, porque es un lugar en donde se debe construir el futuro de nuestra patria, en ese sitio no debe pensarse ni en peronistas, ni en macristas, ni en massitas, ni en comunistas, solo en habitantes de una Patria libre que pretende crecer y proyectarse como un país, que más allá de las diferencias es capaz de alternar, de conversar como ciudadanos que construyen y no que devastan la edificación de una sociedad, que genera opciones, esperanza y fotografías de un pueblo que avanza, en el conocimiento y la reflexión, como medios de maduración y no como medios de retroceso y división.
Con la Patria no debe jugarse… es cosa seria… y yo le hablo a los padres de todos los alumnos de la República Argentina, para que descubran en el acercamiento, en el respeto, en el amor, en la esperanza, en el diálogo, las herramientas para dejar atrás, la República de la decadencia.
Gracias a Dios en mi corazón no hay odio para nadie, pero sí el desprecio al oportunismo, a la miseria humana, a la chicana barata, a la poliquitería absurda, y a la indiferencia hacia la formación de jóvenes que deben ser la promesa más genuina, para mostrar al mundo, que argentina puede salir del atolladero, de la miseria, de la corrupción, del desprecio por los valores trascendentes.
Gracias a mi FE, no hay odio en mi corazón, ni malos deseos, pero sí hay un ansia desmesurada por que volvamos a reconocernos como habitantes de un mismo suelo, como militantes del amor que Dios quiso sembrar en todos y muchos no entendimos, porque es más fácil, atacarnos, defenestrarnos, lastimarnos, que encontrar puntos de acuerdo aún en las diferencias. La mala política disgregó a los habitantes de este país y evitó que nos miremos a los ojos y nos reconozcamos como hijos de una misma tierra. ¿Creen ustedes, que hermanos de una misma tierra, podemos apedrearnos, lastimarnos, insultarnos, matarnos sin que se nos mueva un pelo? Creo que nos han enfermado y el único antídoto para tanto mal, es el amor que Dios nos dejó como legado, al morir por nosotros en una cruz, siendo aún despreciado por el pueblo que vio su enorme poder e igual no dudó en matarlo.
Argentinos, aprendamos a ser mejores, a ser honestos, a no dejarnos embaucar por ideas que no son nuestras y tal vez ni comulgamos, seguimos a las masas… Miremos nuestro rostro al espejo y tratemos de descubrir quiénes somos antes de que sea tarde y pensemos que cuando se atropella a la Constitución de un país, se trasponen límites peligrosos…
Argentina es más que esto...

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