Economía global

Editorial 21 de octubre Por
Estados Unidos con 18,4 billones de PBI y China con 11,4 son los motorizadores.

En el presente año la economía mundial ha vuelto a crecer, a una tasa que estará en 4,2% anual promedio, y que en 2018 sería de 3,9%, porcentajes que adquieren gran relevancia luego de venir con el peso de 6 años de estancamiento, tras el 2,6% de expansión registrado en 2016. Todo esto sucede dentro de una muy llamativa perspectiva, pues se da con un muy parecido índice en casi todas las regiones y prácticamente en forma simultánea, tal se trata de un sistema coordinado dentro de una misma lógica.
Un dato saliente a tener en cuenta es que alrededor del 40% del crecimiento de este año es explicado por China, el 19% corresponde a la India y el 15% a los Estados Unidos, lo cual deja ver claramente que el eje China-Asia es el que tracciona la expansión mundial de la actividad económica, pero existe un lado flaco a cargo de la productividad, con un aumento muy pálido de 1,5% a nivel global y sólo de 0.5% en los países avanzados. 
Tal situación ocurre, según las consideraciones del analista internacional Jorge Castro, en virtud que el auge de la economía china con un PBI de 11,4 billones de dólares y un crecimiento de 6,9% anual, en el primer semestre de 2017, "a pesar de realizarse a través de un extraordinario cambio estructural de tipo cualitativo, en el cual el consumo doméstico explica el 64% de la expansión y la economía digital cubre ya el 32% del PBI, es todavía insuficiente para incrementar la productividad del conjunto, cuya debilidad responde al agotamiento de la revolución tecnológica del procesamiento de la información que ocurrió en 2004".
Todo parece indicar que finalmente la concreción de la recuperación  de la productividad global, es decir en todo el mundo, dependerá no sólo de China sino también del otro gran protagonista que es Estados Unidos, quien tiene un PBI de 18,4 billones de dólares, siete billones por encima del gigante asiático.
La reactivación a gran escala de la productividad queda estrechamente ligada al alcance que tenga una nueva revolución industrial, algo que en Estados Unidos se encuentra bastante condicionado por la tasa de inversión, donde la tasa corporativa -por la reforma implementada por el presidente Trump- pasó de 35% a 20%, con un recorte de 15 puntos que puede significar una importante oleada de inversiones no sólo en la primera economía del planeta sino también en gran parte del resto del mundo.
Esa onda inversora en Estados Unidos podría llegar a constituirse en un punto de quiebre para iniciar un nuevo ciclo en la historia del capitalismo, sustentado en la producción, la productividad y el poder, que tenga similar característica a una ola amplia de expansión coordinada y global, que de acuerdo a las estimaciones podría extenderse durante las próximas cinco décadas.
Algo bastante preciso es que Estados Unidos decidirá la suerte del conjunto, donde la concentración de la riqueza y el estancamiento de los ingresos de más del 80% de la clase media en los últimos 15 años, no es consecuencia del bajo crecimiento en el período 2010-2016, sino causa directa de la baja de la productividad con el consiguiente hundimiento del ingreso per cápita, o bien productividad de todos los factores. Es por estas razones que tanto el país como los trabajadores estadounidenses fueron los grandes perdedores de la globalización.
Destaca el articulista que "lo importante de China ahora no es que crezca a la tasa más elevada de los últimos seis años (+6,9% anual), sino que el ingreso per cápita (+8,5% por año) se expande por encima del PBI nominal. Esto hace que se apreste a terminar con la pobreza en los próximos 3 años (restan 40 millones de pobres en los términos del Banco Mundial, y eran 810 millones en 1980)",
La reducción sistemática de la pobreza en China es responsable del 75% de la disminución mundial, con el asombroso hecho que tiene fijado eliminarla totalmente -pobreza cero como se había prometido aquí en la Argentina- en el año 2020.
Es que la pobreza es baja o nula productividad y el aumento de la tasa per cápita es el que establece las fases sucesivas de su baja.Esta es en definitiva la puja de tendencias.

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