Trozos del relato

Notas de Opinión 15 de octubre Por
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GILS CARBO. Jefa de fiscales, procesada por corrupción. FOTO ARCHIVO
GILS CARBO. Jefa de fiscales, procesada por corrupción. FOTO ARCHIVO

En realidad no se puede saber lo que ocurrirá con la procuradora Gils Carbó, porque aquí en la Argentina la justicia siempre tiene alguna instancia más, siempre queda abierta alguna puerta para el escape, o en el mejor de los casos -para los imputados de delitos por supuesto- queda la alternativa de la eterna lentitud. Esa misma que, por ejemplo, le permite a Carlos Menem ser nuevamente candidato para refugiarse en el Senado, aún habiendo sido condenado y recontracondenado por la venta de armas a Ecuador, país que estaba en conflicto bélico con Perú, que nos había ayudado en la guerra de las Malvinas más allá de sus propias posibilidades. Debe recordarse pues además de un acto de ilegalidad, el de Menem fue un desprecio por la lealtad. Como aún habiendo pasado tantos años todavía queda alguna instancia por cumplir para ratificar el fallo, de un plumazo fue borrado el tribunal riojano que lo inhabilitó, siendo sus diligentes reemplazantes prestos cumplidores del mandato, que seguro no necesitó siquiera de instrucciones.
Es que aquí, y ejemplos abundan, la justicia actúa y falla -no tanto, por otra parte- según quien ostente el poder, sin descartar la retribución por favores recibidos. Eso queda a la vista y está más que claro. Por algo es la Justicia la de menor credibilidad de las instituciones, y costará muchísimo reponerla. El mismo presidente Macri acaba de pedirles a los jueces que actúen com,o corresponde, lo que no es poco decir. Al menos con muchísima gente que deberá ser reemplazada, como camino inevitable por transitar. Por aquí no hemos visto un Sergio Moro ni siquiera que se le parezca, es que este juez Ercolini que ahora se le atreve a la procuradora -se dejó trascender que las pruebas son contundentes y más claras que el agua, incluso comprobando una sarta de mentiras de la funcionaria kirchnerista-, es el mismo que demoró 8 años en ciertas causas contra los Kirchner cuando estaban en el poder. 
Volvamos a Gils Carbó, un desmoronamiento más de la "década ganada" -calificativo que a esta altura, y de mucho antes también, suena a burla, como en realidad fue-, siendo la primera vez en la historia del país que alguien que ocupa ese cargo resulta procesado. Nada menos que la jefa de los fiscales, teniendo que rendir cuentas por un negociado que le habría significado embolsar 8 millones de pesos, por una comisión inmobiliaria surgida de la compra de un edificio. A esta altura, y cuando ya están procesados la ex presidenta Cristina Kirchner, su vice Amado Boudou, ministros y secretarios, gobernadores, la procuradora del Tesoro Angelina Abbona, entre otros, y ahora Alejandra Gils Carbó, viéndose como todo sufre un inevitable proceso del que se exceptúan pocos, queda en pie el interrogante sobre la rapiña que se hizo al país en todos estos años. Y por sobre todo, si en realidad los que sean culpables pagarán sus culpas. No es poco, pero inevitable para transitar un camino que de una vez por todas nos lleve a otro destino. 
¿En qué quedará cada una de estas cuestiones? Incógnita absoluta, habrá que dejar pasar el tiempo, ojalá no sea demasiado como nos tienen acostumbrados. Por ahora siguen cayendo trozos del relato, pero todavía faltan muchos otros...
Dos semanas de ausencia del país, aunque por supuesto no alejado de las noticias, nos siguen mostrando una realidad cargada de presagios. Costará despejarlos, pero es la única alternativa. España, o más precisamente Barcelona, nos dejaron constancia de su propia grieta. Viven un proceso muy parecido al instalado aquí por la gestión K, y lo saben. "Ustedes tuvieron lo suyo", fue respuesta española a algunas conversaciones sobre el tema. En nota anterior dejamos algunas reflexiones.
Vayamos a lo nuestro, siempre tan vertiginoso. Lo de la amenaza de bombas en los colegios fue extendiéndose como reguero de pólvora, siendo una muestra más que evidente y contundente de la decadencia como sociedad. Un fracaso compartido que los adolescentes -y no tanto- muestran descarnadamente.
Buenas y malas siguen mezclándose. El consumo subió infimamente, un 0,4%, pero subió y es un buen indicio. La inflación en cambio nos sacudió con con cachetada en pleno rostro: 1,9% no es un número esperanzador.
Pero bueno, como decimos siempre en esta fechas especiales, hoy es el Día de la Madre y olvidemos todo este trajín que nos desborda. Ojalá sean las mamás, como fuente inspiradora, de tiempos mejores que tenemos por delante.

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