Calidad de la educación

Editorial 02 de octubre Por
En América Latina y el Caribe, 1 de cada 3 niños y adolescentes no puede leer de manera correcta, de acuerdo a lo esperado para su edad, y 1 de cada 2 tiene dificultades serias en matemática.
Un fuerte contraste se advierte por estos días en los que la innovación y la tecnología protagonizan una carrera a gran velocidad que permite que los desarrollos del año pasado queden obsoletos ante los nuevos descubrimientos. Hay tanta energía destinada a crear y crear cosas nuevas que la superación entre los investigadores, alentada por la competencia del mercado, se transformó casi en una obsesión. 
Sin embargo, mientras centros de investigación, universidades y científicos extienden todo el tiempo las fronteras de la ciencia, en el nivel educativo de los niveles inferiores se registra una "crisis de aprendizaje" tal como lo definió un reciente documento de la UNESCO a partir de datos proporcionados por el Instituto de Estadística (UIS).
¿De qué se trata? Que a nivel mundial, 617 millones de niños y adolescentes no logran alcanzar los niveles mínimos de conocimientos en lectura y matemática requeridos. De acuerdo al UIS, esto apunta a una “crisis de aprendizaje” que podría poner en riesgo el avance hacia la materialización de la Agenda para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Según el informe, más de 387 millones de niños en edad de cursar educación primaria (56%) y 230 millones de adolescentes en edad de cursar educación secundaria baja (61%) no lograrán los niveles mínimos de conocimientos en lectura y matemática. En este marco, Africa Subsahariana concentra la cifra más alta: 202 millones de niños y adolescentes no están aprendiendo adecuadamente estas asignaturas esenciales. En esta región, prácticamente nueve de cada diez niños entre las edades de 6 y 14 no adquirirán los niveles mínimos de conocimiento en lectura y matemática. Mientras que en Asia central y del sur se ha identificado el segundo nivel más alto de niños en esta situación, cifra que alcanza al 81% de esta población, es decir 241 millones de niños y adolescentes.
En tanto, América Latina y el Caribe muestra también que el desafío es grande. Según datos del informe del Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS), en los países latinoamericanos y caribeños 35 millones de niños y adolescentes no están logrando niveles mínimos de conocimiento en lectura mientras que 50 millones no alcanzan los niveles mínimos requeridos en matemática. Esto significa que 1 de cada 3 niños y adolescentes de la región no puede leer de manera correcta y 1 de cada 2 tiene dificultades serias en matemática de acuerdo a lo esperado por su edad, lo cual es un impedimento para poder forjar un futuro digno.
Quizás los más sorprendente y a la vez alarmante es que dos tercios de los niños que no logran aprender se encuentran en las escuelas, lo que dispara la discusión sobre el rol de la escuela, de los maestros y claro está de las familias de esos niños. De los 387 millones niños en edad de cursar educación primaria que no pueden leer correctamente, 262 millones asisten a clases. Adicionalmente, se ha identificado a cerca de 137 millones de adolescentes en edad de cursar educación secundaria baja (entre 12 y 14 años aproximadamente) que, a pesar de asistir a la escuela, no han logrado alcanzar niveles mínimos de competencia en lectura.
Estos datos sugieren que las nuevas cifras son el fruto de tres problemas de ocurrencia común. Primero, acceso limitado a la escuela, situación que implica que los niños no escolarizados tendrán escasas o ninguna posibilidad de lograr un nivel mínimo de conocimientos. Segundo, el hecho de no lograr retener a los niños en la escuela ni poder darles la orientación necesaria durante su trayectoria escolar. Tercero, el tema de la calidad de la educación que se imparte en el aula, afirma el informe del UIS UNESCO.
Al hacer una evaluación de estos nuevos datos, la directora del UIS, Silvia Montoya, afirmó que es posible "ayudar a estos niños, aunque no basta con desear que permanezcan en la escuela y aprendan los conceptos básicos, estos nuevos datos son un llamado de atención para realizar muchas más inversiones destinadas a mejorar la calidad de la educación".
Los objetivos mundiales de la educación son claros: el Objetivo 4 de Desarrollo Sostenible (ODS 4) busca que los gobiernos se comprometan a garantizar “una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos”. Para la UNESCO, los nuevos datos son los primeros en medir el avance hacia la consecución de la meta 4.1 de los ODS, que requiere una educación primaria y secundaria que lleve hacia “resultados de aprendizaje pertinentes y efectivos”.


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