Honda Civic: para conocedores

Automotores 26 de septiembre Por
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Casi sin dejar que se hiciera viejo el modelo anterior, Honda ha renovado el Civic.
Su sustituto tiene carrocería de cuatro puertas o, y es la probada, una de cinco puertas con un diseño muy aerodinámico y agresivo que seguramente encantará a quienes valoran la marca y buscan un coche muy satisfactorio al volante.
El nuevo Civic ha crecido. Mide 15 centímetros más de largo, pero este aumento no repercute tanto como cabría esperar en los interiores. Se nota más anchura y algo más de espacio para las piernas de quienes viajan en el asiento posterior que, por el contrario, padecen una altura al techo demasiado justa.
Los asientos delanteros son bastante bajos, de acuerdo con el estilo deportivo del modelo. Los traseros son algo más altos pero el respaldo de los delanteros impide que la visibilidad hacia delante sea buena. Todos sujetan bien el cuerpo, incluso los traseros, y son cómodos.
El baúl de la versión probada, con acabado Executive (la Sport tienen menos capacidad) se encuentra, por medidas, entre los más espaciosos. Pero sus formas no son regulares y es complicado sacarle el máximo partido al volumen ofrecido.
En lo que se refiere al equipamiento, dispone de serie del sistema Sensing, que engloba una serie de dispositivos de seguridad que controlan el exterior del vehículo, prevén una colisión, alertan del cambio involuntario de carril, detectan objetos en el ángulo muerto, etcétera.
Sorprende el pequeño motor de un litro y sus 129 caballos que ofrecen más de lo que cabría esperar. Lo mejor de todo es que, contrariamente a lo que suele ocurrir en otros competidores, el consumo se mantiene en cifras bajas aunque se caiga en la tentación de conducir de forma deportiva. Y soporta bastante bien la carga gracias a unos desarrollos del cambio de marchas bien escogidos.
La caja de cambios de la unidad probada era manual de seis marchas, de recorridos muy cortos entre ellas, tacto suave y gran precisión. Es casi imposible equivocarse en un cambio por lo bien guiada que está.

EN LA RUTA

Una vez en la ruta, engancha por su agilidad y por la rapidez de la respuesta de la dirección, los frenos y el acelerador (sin perder de vista que son 129 los caballos por muy vitaminados que estén).
Claro que esto tiene un peaje que se llama suspensión firme. Pero sería injusto decir que el coche es incómodo porque, con el concurso de los ya mencionados asientos, al final resulta soportable. Además, aún siendo firmes, las suspensiones hacen que mantenga bien la trayectoria en carreteras de firme rizado y ondulado en las que otros rivales e, incluso, el anterior Civic, requerirían de correcciones de volante al rebotar sobre las irregularidades.
La insonorización es digna de alabar. No hay silbidos aerodinámicos y el motor está bien aislado, de forma que el ruido es apenas perceptible. Además, las vibraciones han sido bien filtradas.
Posiblemente, no sea un coche para todos los públicos pese a su habitabilidad mejorada. Complacerá (seguramente mucho) a los que buscan una cierta deportividad. Para buscar un público más amplio habría que revisar, sobre todo, las suspensiones, pero seguramente perdería su dinamismo y dejaría de ser un Civic. (Fuente: El Mundo Motor) .

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