Acá no, pero allá si la meten

Deportes 10 de septiembre Por
FUTBOL INTERNACIONAL

Antes de que viajaran para jugar contra Uruguay, los delanteros argentinos venían llenos de goles, entonces había ilusión por el nivel en el comienzo de la temporada europea. Pero no, ni un gol pudieron meter en los 180 minutos contra la Celeste y después frente a Venezuela, partido en el que hubo varios chances en el PT y que fue 1-1 por un gol en contra. De no creer, parece mentira que en Europa conviertan de cualquier forma y que con la celeste y blanca se bloqueen tanto. Que son estrellas mundiales, seguro: cuatro días después de irse serios del Monumental, se vio sonreír a Agüero, Messi y Dybala. Y hasta al Pipita, que había quedado afuera de la lista de Sampaoli. Está claro que acá les pesa la presión, la situación, el momento límite de la Selección.​ Y que además en el Viejo Continente es otro el fútbol y la fricción, que a veces hay más espacios, que allá juegan con equipos conformados, que están consagrados y son estrellas, que la urgencia es otra. El Kun no tuvo chances de entrar en los dos partidos de Selección y al toque de regresar mostró su olfato: metió el 1-0 en la goleada del City al Liverpool. Liberado, contento, hasta alcanzando el récord: máximo goleador no europeo en la historia de la Premier, tremendo. En inglés, incuestionable… Un rato más tarde, el mismo Dybala apático, lejos del gol, que no supo sacar conejos de la galera en Montevideo y en el Monumental, entró desde el banco y metió uno en el 3-0 de la Juventus ante el Chievo, para mostrarse feliz con su gesto de festejo. Ah, y hasta el Pipita anduvo: sin chistar por no ser convocado, jugó y metió un bombazo. Y después, en la tarde de sábado, Messi transformó ese fastidio del martes con goles en el clásico. En el Barcelona tiene a un tal Iniesta que le metió un pase genial y hasta la complicidad de un asistente, ya que pareció estar algo adelantado: Leo después definió bárbaro para el 1-0 y rápido convirtió doblete. Y luego hat-trick. Con otra presión, con otro humor, el que se espera pueda trasladar a la Selección. Venía de un muy buen partido con Uruguay, jugando casi solo, aunque el martes se apagó en el Monumental. Muchachos, sigan metiéndola, ¡pero por favor guarden alguno para la Selección! Los necesitamos y mucho para estar en el Mundial.

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