Marcelo Modenesi y la decisión de donar el mástil de la ciudad

Locales 20/08/2017 Por
"Las empresas no pueden permanecer ajenas al medio en que se encuentran", sostuvo el titular de VMC. Sobre la ciudad: "si hubiese cien Rafaela el país sería distinto".
EN LA EMPRESA. Marcelo Modenesi y su hija Mariana. FOTO AB
EN LA EMPRESA. Marcelo Modenesi y su hija Mariana. FOTO AB
El empresario rafaelino Marcelo Modenesi, titular de la firma VMC, uno de los donantes de la obra del nuevo mástil que se levanta en la plazoleta frente a la Jefatura y que fue inaugurado el jueves en coincidencia con el 167° aniversario de la muerte del general San Martín, en una nota al programa "Hoy y mañana" que se difunde por Radio Rafaela, sostuvo que "los recursos municipales había que ponerlos en otro lado, en sacar árboles, cortar ramas, reponer las líneas, pero a partir de una consulta por parte del municipio sobre quien puede hacer mástiles, encontramos que son alrededor de diez las empresas en el país que se dedican a hacerlos y allí fue que empezamos a pensar el modo de contribuir con el proceso", añadiendo que "además pensando en todos los pasos administrativos que tiene que dar el municipio para destinar recursos públicos, las negociaciones con la oposición, los distintos presupuestos, la licitación, una cantidad de etapas que demorarían la recuperación es que tomamos la decisión".
"Somos metalúrgicos -aludió en referencia a su empresa-, soldamos caños, es lo nuestro, son cinco tramos de caños, hay instalaciones que tienen miles de metros de caños y se sueldan en posiciones extremas a metros de altura y nosotros podíamos hacerlo tranquilamente en la fábrica", pero además "cuando nos enteramos que los caños del proyecto de Marco Boidi, los teníamos nosotros en las estanterías de la fábrica, dijimos ya está, había que hacerlo".
"Esta decisión la tomé con ojos de metalúrgico, luego me enteré del sentir de la ciudad, y que el mástil anterior fue donado por la señora de Ripamonti. Fui cayendo en la importancia histórica que esto tenía. Fue un proceso interesante, he recibido a lo largo del mismo el apoyo de gente amiga, gente que me llamó llorando por la emoción que tenía de que esto se dé de esta manera. Y al final del acto -con relación a lo acontecido el jueves por la mañana-, al que concurrió mucha gente, fue emocionante ver a los chicos de las escuelas, los que desfilaron con la bandera, como así también compartir la ceremonia del izamiento de la enseña patria. Todo fue de una profundidad emotiva enorme". 
"Nosotros tenemos -continuó Modenesi- una filosofía de trabajo en la empresa desde hace mucho tiempo, la empresa es la que más ha colaborado con el programa Aprender en la Fábrica, por la planta fabril han pasado 200 jóvenes, de los cuales tomamos unos 15 y el resto es gente capacitada y está trabajando en otras empresas. Nosotros creemos en eso", ampliando al sostener "tengo una empresa, pero no me desentiendo del medio en el que vivo, y estoy seguro que el mástil no será lo último que hagamos por la ciudad, tengo una filosofía solidaria... es una cuestión natural que la vi en mi padre. El cariño que representa nuestra historia, el esfuerzo de mi padre, lo acompañé desde los 12 o 13 años, tengo un recuerdo hermoso del esfuerzo, del sacrificio que hizo mi viejo. Hoy el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio, se hacen con todas las herramientas a posición, las comunicaciones, la tecnología, ellos hicieron todo sin contar con esos recursos, un viaje a Buenos Aires desde Rafaela era una epopeya, se iba por la vieja ruta 11 y te llevaba 10 horas para llegar a Buenos Aires, hoy se te descompone el auto y llamás a una grúa y listo".
Continuando con los recuerdos sobre la formación y progreso de la empresa que conduce, Marcelo Modenesi volvió a la mención de su padre "me mandaba a poner en marcha las instalaciones frigoríficas y al final del día tenía que comunicarle los avances, y después de trabajar todo el día, eran dos o tres horas esperando en una cabina telefónica para pasar las novedades".
Preguntado por los conductores del programa sobre el mensaje dejado al final del acto, el empresario amplió diciendo "un mensaje que es una propuesta, nos hace ver que los argentinos también somos capaces de tener logros colectivos, somos excelentes individualidades pero malos en lo conjunto porque el reflejo del país nos indica que vamos en zigzag, lo que hacemos con una tendencia política lo destruimos con la siguiente. Cité el ejemplo de las fábricas, entran miles de personas, cada uno piensa diferente, están en los extremos del pensamiento ideológico, de la religión, en los extremos de las escalas sociales, pero al entrar a la empresa, saben lo que tienen que hacer, integran equipos humanos, pueden discutir como hacer mejor una cosa, queda afuera todo lo que constituye la famosa grieta".
Ya sobre el final Modenesi formuló muy cálidos elogios para Rafaela, su ciudad, donde se crió, trabajó y se formó en todos los aspectos. "Rafaela es un modelo, si hubiesen cien ciudades así la Argentina sería distinta", mencionando como ejemplo de negociación lo ocurrido recientemente "con el terreno para la Universidad Nacional de Rafaela, donde participaron todas las fuerzas políticas junto a los sectores público y privado, con lo cual se va marcando que se anda por el camino apropiado, que existe un futuro programado, bien pensado". Proyectando hacia el nivel país, refirió la necesidad de una búsqueda de tres puntos esenciales como eliminar la pobreza, reducir al mínimo el déficit fiscal, e incentivar a las pequeñas y medianas empresas para incrementar el trabajo privado.
"Cuando el país perciba que hay otra tónica y que se quiere salir de la decadencia en la que está, cuando se perciba que eso va en serio, van a cambiar muchas cosas", concluyó con un esperanzador mensaje.

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