Cambiemos busca un triunfo con una gran carga simbólica frente a Cristina

Nacionales 13/08/2017 Por
Más de 33 millones de argentinos están habilitados para votar en estas Primarias.
BUENOS AIRES, 13 (NA). - En el primer desafío electoral desde la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada, el Gobierno buscará, además de obtener un buen desempeño que le permita "ratificar el cambio", sobre todo un triunfo simbólico en la Provincia de Buenos Aires frente a la postulante de Unidad Ciudadana y referente opositora Cristina Kirchner.
Más allá de las cuestiones políticas, algo especialmente destacado en Balcarce 50 es el impacto económico que tendrán los resultados, ya que un triunfo ante la exjefa de Estado daría un buen panorama para que los inversores extranjeros interesados en radicarse en el país concreten sus proyectos, así como una derrota complicaría la llegada de esos fondos y obligaría a hacer una nueva hoja de ruta para la economía y la creación de puestos de trabajo.
Ante el escenario de paridad en varias provincias, puntos más, puntos menos, en los pasillos de la Casa de Gobierno los funcionarios estaban optimistas de que el próximo domingo habrá festejos en el búnker del PRO en Costa Salguero, aunque también hay algunos que abren el paraguas ante la posibilidad de quedar en el segundo lugar, así sea por escasos votos de diferencia.
Entre los primeros resaltan que, tal como pregonó en la recta final el propio líder del PRO, "la gente va a ratificar el cambio" en las urnas "y decirle a todos que la Argentina no vuelve al pasado".
Los menos optimistas, atentos a las encuestas que indican una victoria de Cristina Kirchner, guardan, sin embargo, una cuota de esperanza a acreditarse en las generales del 22 de octubre: "Si perdemos, aunque sea por décimas, tal vez nos sirva para sumar en las generales la adhesión de votantes que en las PASO por ahí elijan a (los postulantes de 1País Sergio) Massa o a (el del Frente Justicialista Florencio) Randazzo".
Esa elucubración se basa en la posibilidad de lograr el "voto espanto" que, aunque disconforme con algunos aspectos de la gestión del Gobierno, privilegia el rechazo a la líder de Unidad Ciudadana. En ese sentido, recuerdan el antecedente de 2015, cuando en el balotaje frente al candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, Macri obtuvo gran parte del caudal electoral que se había volcado por el tigrense.
Y, escasas horas antes del comienzo de la veda electoral, fue la propia ideóloga de Cambiemos y líder de la Coalición Cívica- ARI, Elisa Carrió, quien se refirió a esa eventual victoria pírrica de Cristina Kirchner y rememoró cuando en 2003 el riojano Carlos Menem desistió de presentarse en el balotaje frente al santacruceño Néstor Kirchner: "Si eso pasa, si tenemos un punto menos, vamos a tener una diferencia mayor para Cambiemos todavía en octubre".
Según el oficialismo, el escenario de paridad no sólo se daría en la Provincia de Buenos Aires, sino también en Catamarca, Chaco, La Rioja, Neuquén, Salta, San Luis, Tierra del Fuego y Tucumán. En la Casa Rosada dan por descontados triunfos en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Santa Cruz, Santa Fe; así como anticipan que perderán en Chubut, Formosa, La Pampa, Misiones, Río Negro, San Juan y Santiago del Estero.
En lo que respecta a la cantidad de legisladores que obtendría cada uno, cerca del Presidente aclaran que "eso será para octubre", pero reconocen que por más buena que sea la elección "en el Congreso va a ser necesario el diálogo y el consenso con el resto de las fuerzas". En el caso de obtener mayor representación en ambas cámaras, el Ejecutivo intentará avanzar con algunos proyectos pendientes, como la reforma electoral, así como también impulsará iniciativas como la de la reforma impositiva.

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