Tenía 85 años y murió en brutal ataque

Policiales 06 de agosto Por
Una mujer de 85 años de edad y su hermana de 80 años, fueron sorprendidas al retornar a su casa por cinco delincuentes que habían ingresado a la vivienda. La ataron, encapucharon y le taparon la boca con una cinta, por lo que se descompensó y finalmente murió.
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FOTO INTERNET - ESCENARIO. - La vivienda en la que ocurrió el trágico suceso.

Una anciana de 85 años murió al descompensarse tras ser maniatada y encapuchada, al igual que su hermana, de 80, durante un asalto a su domicilio de la localidad de Bernal, Buenos Aires, concretado por un grupo de sujetos que las sorprendieron cuando volvían de efectuar unas compras, tras lograr ingresar a la vivienda forzando una reja. Una vez reducidas y sometidas a amenazas, los ladrones sustrajeron dinero, más otros objetos de valor, para luego escapar sin ser vistos.

Este nuevo episodio de inseguridad de acuerdo a Diario Popular  ocurrió la víspera, cuando las mujeres retornaron a su casa luego de realizar compras en una feria de la zona y se encontraron con desconocidos, quienes habían logrado entrar rompiendo una reja y los vidrios de una claraboya, al constatar que ambas habían salido. De inmediato, las empujaron y mediante amenazas de muerte, las intimidaron para que se callaran, ya que una de ellas empezó a gritar pidiendo auxilio.

LO SUCEDIDO

"Entonces, las ataron, les colocaron capuchas para que no los miraran y luego les abrieron la puerta a tres cómplices que habían quedado afuera. Se presume que la hermana mayor no obedeció a que no hablara más y le colocaron una cinta en la boca que le provocó un principio de asfixia y la posterior descompensación, que derivó en la muerte”, señalaron los investigadores del caso.

En tanto, algunos vecinos que no lograron observar ningún movimiento sospechoso en la vivienda de las octogenarias, contaron al portal de noticias PanópticoSur que "los ladrones entraron por la claraboya, rompiendo una reja y los vidrios. Las reducen, las golpean y las atan, y como Nilda (la mujer asesinada) no dejaba de gritar le pusieron una capucha en la cabeza y la encintaron para que se calle, entonces murió asfixiada. Cuando se fueron, su hermana logró desatarse y llamar a la Policía”.

Rubén Armando

Sección Policiales

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