Mariela Delgado brilla pese a su discapacidad

Deportes 01/08/2017 Por
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FOTO NA EJEMPLO. La ciclista formada en nuestra ciudad se destaca como profesional.
FOTO NA EJEMPLO. La ciclista formada en nuestra ciudad se destaca como profesional.

La misionera Mariela Delgado nació con una lesión en un brazo y conoció el ciclismo recién a los 21 años, pero en este deporte encontró su pasión, no deja de hacer historia en competencias convencionales y adaptadas, y este año fue contratada por el único equipo latinoamericano a nivel mundial. La ciclista de 31 años está actualmente compitiendo en España, desde donde aseguró que "nunca" se sintió una discapacitada, pese a la restricción de fuerza y movimiento en el brazo derecho que la afecta desde su nacimiento. "Mi mamá Ana decía que yo no movía el bracito, que lo tenía como muertito", contó Delgado, quien recordó que la maniobra de extracción de la partera le dejó una secuela en ese brazo derecho, llamada trastorno de plexo braquial, una lesión nerviosa que genera una restricción de la fuerza y que la marcó de por vida.
Delgado también nació con una personalidad, un temple y una mentalidad que la han diferenciado del resto, porque le permitieron superar obstáculos, estudiar una carrera universitaria, entrar en los libros del deporte argentino y escribir una hermosa historia de superación que llega hasta hoy, como nueva figura del "Weber Shimano Ladies Power", el único equipo femenino latinoamericano que compite en el circuito mundial y brilla en Estados Unidos. "De chica recuerdo ir siempre a kinesiología, a fisioterapia, para ejercitar el brazo. Pero nunca me sentí discapacitada. Durante mi crianza me sentí una más y nadie me hizo sentir que tenía un problema. Lo tenía, sí, pero todo fue muy natural. Nací con esa limitación, esa restricción que no permite levantar el brazo de forma vertical o para los costados. Pero lo supe sobrellevar, ayudándome con la otra mano, apoyándome en la pared... Me hice zurda casi por obligación. Pero nunca me excusé en mi problema, hice lo que tenía que hacer", recordó Mariela.
Su amor por el deporte la llevó a practicar gimnasia rítmica, voleibol y natación, y no dejó que esa lesión la apartara de hacerlo. Pero fue a los 21 años cuando encontró el deporte que le cambió la vida, porque hasta el 2008, el ciclismo para Mariela Delgado casi no existía. "Apenas tenía una bici de paseo para andar en la ciudad. Pero practicar el deporte ni se me había ocurrido. No tenía familiares ni amigos que lo hicieran y a los ciclistas los veía como unos locos con vestimenta rara que andaban por la calle", reconoció. "Un día de verano se me rompió la bici y fui a una bicicletería. Su dueño era justo el presidente de la federación misionera. Me preguntó si no me gustaría pasar por el velódromo para probar. Lo pensé y una tarde fui. Ya no me bajé más", rememoró Delgado, quien descubrió un don que la ha permitido convertirse en apenas nueve años en una deportista de elite.
A los cuatro años de haber conocido el ciclismo, Mariela ya era campeona argentina de velocidad en pista y, al otro año (2013), repetía en esa misma modalidad (en San Juan) y le sumaba el triunfo nacional en ruta y la soñada llegada a la Selección. "No me resultó tan complejo el deporte y es cierto que mejoré rápido. Tener nueve años arriba de una bici es poco para el nivel donde estoy, pero se dio naturalmente. Está claro que tiene beneficios empezar de chico, pero también hacerlo de más grande. De más pequeño uno sufre por presiones y cosas que no puede manejar, de más adulto uno está más maduro y consciente de todo, creo que se puede disfrutar más y sufrir menos", analizó Mariela, quien en el 2011 se mudó a Rafaela para dar un salto de calidad con el Club Ciclista de nuestra ciudad. Todo lo logrado hasta 2013 fue en ciclismo convencional, compitiendo contra rivales que gozaban de una ventaja física, hasta que Martín Ferrari, entrenador del seleccionado de ciclismo adaptado, le hizo ver otra realidad. "Me invitó a su Selección que yo, directamente, no sabía que existía. Me planteó que en ciclismo adaptado podría competir ante rivales que estaban en mi misma situación y, sobre todo, que tendría mayores chances de llegar más alto", explicó quien tuvo que someterse a dos evaluaciones médicas por parte de la Unión Ciclista Internacional. Los médicos autorizaron a que Delgado compitiera en la categoría C5, la de menor discapacidad, y ahí empezó otra etapa que, internamente, le costó.
El pico de emoción llegó en Toronto, durante los Panamericanos 2015, cuando se convirtió en el primer deportista argentino de la historia en competir en ambas especialidades. Los impactantes resultados siguieron y la depositaron este año en el Weber Shimano Ladies Power, el único equipo latino que compite a nivel mundial, que hoy la tiene en España preparándose y compitiendo a la vez. "Pertenecer a este equipo es algo increíble y soy una agradecida. Porque es un team que apuesta por la mujer, por su desarrollo y eso me enorgullece. Es lo que más valoro. También me gusta estar en un equipo, en el que siempre se aprende. Yo disfruto, por ejemplo en entregar el cuerpo por una compañera en búsqueda de un resultado", explicó.

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