San Antonio: fiesta de la Virgen del Carmen

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Las diócesis argentinas celebraron este fin de semana la fiesta patronal en honor de Nuestra Señora del Carmen, que se conmemora cada 16 de julio. Hubo misas, procesiones, festejos, y la tradicional imposición del escapulario en diferentes puntos del país.
Por tal motivo, este martes 18 a las 20 horas se celebrará la santa misa en la parroquia San Antonio de Padua de nuestra ciudad. Como ya es tradición también se renovarán los votos de todos aquellos fieles que con anterioridad se hayan consagrado a la Virgen. También se entregarán escapularios a todos aquellos que deseen hacerlo en esta oportunidad. Quienes así lo manifiesten deberán estar presentes en el templo a las 19:30 a fin de realizar la catequesis correspondiente.

UN POCO DE HISTORIA
Santa María del Monte Carmelo, referida comúnmente como Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen, es una de las diversas advocaciones de la Virgen María.
Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman Carmen, Carmela o Carmelo, y que celebran su onomástica en la festividad de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio, que la Iglesia católica conmemora con calidad de memoria facultativa.
La veneración remonta al grupo de ermitaños que, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo, considerado el jardín de Israel ("Karmel" significa "jardín"). Estos devotos, después de las cruzadas, formaron en Europa la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (carmelitas). El Monte Carmelo, situado en la actual Israel, ha sido un sitio de devoción religiosa desde la antigüedad. En la Biblia Hebrea se le menciona con el nombre de Hakkarmel (lugar del jardín), en el libro del profeta Isaías como un lugar de gran belleza y aparece también en relación al profeta Elías. No aparece, sin embargo, en el Nuevo Testamento.
Según la tradición carmelita, el 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le había aparecido, a San Simón Stock, superior general de la Orden, a quien le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. Según esa tradición moderna, la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo. Esta veneración recibió reconocimiento papal en 1587 y ha sido respaldada por los Pontífices posteriores, en especial lo referente al escapulario.
La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa, entre ellos a España y desde este a numerosos países de América, destacando entre ellos Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela. Fuentes: AICA, es.wikipedia.org.

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