Acrobacias y bailes para volver al amor

SUPLEMENTO ESPECIAL 15/07/2017 Por
LOS ZARABELLA
FOTO J. BARRERA LOS ZARABELLA./ La puesta fue en la vecinal del barrio Jardín; hoy se repone en el Villa Podio.
FOTO J. BARRERA LOS ZARABELLA./ La puesta fue en la vecinal del barrio Jardín; hoy se repone en el Villa Podio.
Debido a las inclemencias climáticas durante el Festival de Teatro en nuestra ciudad (de frío a primaveral y regreso del frío), la puesta "Los Zarabella" de Buenos Aires, en un principio estaba prevista en el playón del barrio Jardín pero fue trasladada a la sede vecinal, que fue desbordada de público familiar, entre grandes y chicos.
La trama tiene una mezcla de acrobacia y bailes para retomar el amor resquebrajado entre sus dos protagonistas: se trata de los actores ambulantes Pipi y Atilio que se brindan por el espectáculo durante 45 minutos.
A lo largo de la historia se van presentando diferentes situaciones de diálogos gestuales y de movimientos acrobáticos, por ejemplo para colgar la ropa de ellos y de su bebé que está en el cochecito, cómo se conocieron y se conquistaron, las peleas y los celos, el casamiento y el sí de ambos con el recambio de vestuario, las sorpresas y los juegos amorosos a través de diversas maneras (mensajes, flores, sonidos, búsquedas personales, entre otras).
En forma simultánea al desarrollo de la obra, se pueden escuchar a los más chicos que hacen sus comentarios durante la función, sobre las situaciones que se van presentando cómo "se quieren", "se pelean", "se están por casar", "parecen papá y mamá", "van a tener un bebé", "nació el hijo", "llora en el cochecito", por citar algunas frases.
En el medio de los sketchs hacen participar al público presente como fue durante el vals de la noche de bodas, invitando a una mujer y un varón, pero de este último Atilio volverá mostrar su celosía...
Al mismo tiempo, algunos chicos presentes se quieren mentar en medio del escenario, que es el piso de la vecinal y son sacados rápidamente por el personal organizativo.
Para destacar también el excelente nivel gimnástico de ambos para hacer diferentes movimientos en las alturas, lo que muestra que el teatro circense sigue vigente, en este caso llegando a los barrios.
Además, la música hace las veces de comunicación casi principal durante la puesta en escena, para ir acompañando las diversas acciones y bailes en la que se desplazan por la sala y en las alturas. Así, los protagonistas tienen muy poco diálogo verbal en voz alta, salvo en contadas excepciones.
El hilo conductor versa sobre amor, ruptura, intentos de ambas partes de volver al viejo amor que fue alguna vez, con mimos y caricias de la pareja..., en el marco del teatro para todo la familia.
¿En cuántas situaciones las familias atraviesan y viven similares crisis de pareja, falta de tiempo para escucharse? ¿Cuál es el momento que le dedicamos a la crianza de nuestros hijos? ¿Respetamos al otro en sus acciones o nos ponemos celosos porque es mirado o invitado a bailar?
Son algunos de los interrogantes que nos pueden ayudar a pensar y reflexionar a partir de esta obra teatral, que por estas horas se encuentra en nuestra ciudad...
Al final de la puesta, toma la palabra Atilio para agradecer a los organizadores del festival, especialmente porque se sienten muy cómodos de hacer teatro en los barrios.

FICHA ARTISTICA
Y TECNICA

Intérpretes: Mariana Zarabozo y Martín Carella. Escenografía: Carlos Monzón y Agustín Digiglio. Vestuario: Liliana Piekar. Colaboraron en el proceso creativo: Gerardo Hochman, Rosa Díaz y Walter Velázquez. Idea y dirección general: Muñeca de Aquiles.

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