El efecto zaranda

Notas de Opinión 09 de julio Por
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MENEM. ¿Senador del futuro? FOTO ARCHIVO
MENEM. ¿Senador del futuro? FOTO ARCHIVO
A un mes y días de las elecciones primarias, tan innecesarias como confusas, además significando un gasto de 2.600 millones que aunque insignificantes cuando se habla de ciertas cantidades como las que engulló la corrupción por ejemplo, pero imponente cuando andamos por carreteras que dan pena, hospitales que se vienen abajo, o el haber mínimo del 74% de los jubilados de algo más de 6.000 pesos, la campaña que debería comenzar por ley el 14 de julio, ya está en marcha desde hace rato y si alguna palabra le cae bien para definirla, elegimos una muy usada pero casi perfecta: feroz. Es que muchos de los protagonistas se han transformado en verdaderas fieras, con acciones que tras el objetivo de generar caos y perjudicar al gobierno, terminan por impactar contra la gente, la que trabaja, se esfuerza y en muchos casos se desloma para sostenerse.
Pero la imagen realmente patética, que no puede generar otra cosa que lástima, es la del ex presidente Carlos Menem, que en una inevitable ancianidad a sus 87 años, está peleando por la candidatura a senador de La Rioja para conservar sus fueros, que le permitan seguir en el refugio donde estuvo todos estos años. Casi sin asistir a las sesiones, votando a pedido del kirchnerismo. Pero por sobre todo con condenas que le siguen cayendo encima por los desaguisados cometidos durante su presidencia de una década entre 1989-1999, y que hoy a 18 años después sigue recibiendo sanciones. ¡Un brindis por la justicia rápida!
Es que aquí tenemos cada ex presidentes, que viéndolos, ayuda a comprender porqué la Argentina habiendo tenido todas las posibilidades para ser grande, sigue siendo pequeña. Veamos a De la Rúa, que deambuló por la presidencia creemos que sin nunca tener muy claro dónde estaba parado, acaba de recibir luz verde a su pedido de no pagar el impuesto a las ganancias -de seguir así pronto será el impuesto de los perejiles-. Y sin escarbar demasiado, también lo tenemos al Adolfo Rodríguez Saá, que fue siete días presidente y más rápido que una liebre se anotó para cobrar la pensión, que hoy le significa un ingreso superior a los 200.000 mensuales. Más reciente, Cristina Kirchner comenzó a cobrar doble pensión, la de ella -ya el primer mes tras dejar la presidencia- y la del fallecido esposo presidente, aunque después la justicia la obligó a resignar una de ellas.
Aunque por estos días la preocupación está centrada en el dólar. Siempre se dijo que cuando el dólar sube es porque simultáneamente crece la desconfianza en el gobierno, si valía para los K vale para los M. Algo que trae recuerdos a la superficie, como "el que apuesta al dólar pierde" del entonces ministro Sigaut, y al día siguiente pegó un salto que hizo temblar. No es lo de ahora, pero, siempre cuando se habla de dólar los que tiemblan son los precios, y más todavía cuando se machaca que el problema grande es la inflación y se sigue aumentando la nafta. ¿Y si probaran bajar un poco los impuestos? Casi la mitad de lo que pagamos en el surtidor va a las arcas públicas.
Algo más del dólar: los que exportan piden que suba pues se están fundiendo casi todas las economías regionales, los que tienen ingresos fijos tiemblan por los aumentos de precios que se vienen. Un dilema, aunque el foco de atención siempre hay que ponerlo primero en los que viven en la urgencia del fin de mes. Y una más: el atesoramiento de dólares es seguro, pero no tan buen negocio como se supone, pues desde 2008 la inflación fue 850%, el dólar subió en cambio 450%. Ergo: todavía sigue estando barato.
Pero el nombre del momento es Julio De Vido, para algunos el escalón menor de Cristina Kirchner en la corrupción, el gran cajero según Lilita Carrió. Para los diputados K en cambio, el hombre que poco menos salvó al país, unificándose para no quitarle los fueros. Para la Justicia, un protegido. Un razonamiento simple: ¿si uno es inocente para qué necesita fueros? Pero lo simple en política no sirve, el sentido común mucho menos.
Randazzo en tanto, aunque mueve poco la aguja, les dijo a todos los peronistas que quieran oírlo: "yo no estoy procesado". Así se encaminan hacia esa protección de los fueros CFK y Daniel Scioli, ambos procesados.
Y si algo faltaba en todo este desfile discepoliano de Bosco, la Mignon, Chicho y Napoleón, de vez en cuando aparece Maradona inmerso en su profunda debacle, dejando una sensación de pena y resignación, como esa expresión casi desfigurada de "¡Macri te queda poco, botón"! desde Rusia, elogiando en cambio a Vladimir Putin, incorporado a su selecta nómina de respaldados junto a Maduro, Chávez, los Kirchner, Fidel...
Más allá de este repaso, que este domingo de memoria patria sirva para reforzar la esperanza. La decadencia, ese tobogán que siempre desciende, alguna vez quedará truncado. Confiemos en el efecto zaranda.

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