La figura de cohecho pasivo

Policiales 20/06/2017 Por
En estos días, en Tribunales de la ciudad de Santa Fe se llevan a cabo audiencias en relación a personas detenidas días atrás, en la investigación de juego clandestino. Y en varios casos se mencionan situaciones ligadas al delito de cohecho pasivo reiterados.
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IMAGEN DE ARCHIVO - JUSTICIA.- En Tribunales de Santa Fe se juzga por situaciones de cohecho pasivo.

"La persona interpuesta en el cohecho pasivo", es el título de un artículo que lleva la firma de Carlos Alberto Cerezoli, con la mira puesta en traer a consideración algunos aspectos interesantes que se desprenden de la noción de persona interpuesta en la figura de cohecho pasivo, prevista y reprimida por el artículo 256 del Código Penal.-

Posterior a una cita de conceptos que hacen a la descripción misma del tipo penal (que se entiende por cohecho pasivo, en qué consiste, su relación con el cohecho activo, cuales son las acciones típicas que lo configuran, etc.), Cerezoli menciona lo siguiente.

* "El artículo 256 del Código Penal, que contempla la figura conocida como cohecho pasivo, establece una penalidad que va del año a los seis para aquellos supuestos en los cuales un funcionario público que -por sí o por persona interpuesta- recibiere dinero o dádivas o aceptare una promesa para hacer, retardar o dejar de hacer algo relativo a sus funciones.

* "Es cohecho pasivo, por ejemplo, el supuesto de pagos recibidos por el inspector municipal para que omita consignar las deficientes condiciones de evacuación de un local utilizado como lugar de baile, o la continua provisión de alimentos al policía para que patrulle más seguido por la cuadra donde está el comercio que se los entrega.

* "Con elocuentes palabras, Creus explica que 'el cohecho pasivo procura castigar la venalidad del funcionario público, procurando proteger el funcionamiento normal de la administración, que puede verse amenazado por la sola existencia de la venalidad, sin consideración a la licitud o ilicitud del acto que, aunque estuviere parcialmente motivado en aquélla, realice el funcionario'.

* "El objeto tutelado por esta clase de tipificaciones es el funcionamiento normal y correcto de la administración, el cual se ve en peligro por el solo hecho de la existencia de actos corruptos. Por ello es que, en principio, para estos delitos no interesa el carácter o la naturaleza del acto, sino el motivo (venal) por el cual se los lleva a cabo.-

* "Se trata de un delito de convergencia, acción bilateral o codelincuencia necesaria, en tanto hay una persona que acepta (el funcionario público, que viene a ser el sujeto activo de este delito) y otra que ofrece (el tercero, que responderá como autor del tipo de cohecho activo, previsto y reprimido por el art. 258), surgiendo entre ambos un acuerdo, explícito o implícito. Es codelincuencia necesaria por cuanto no puede existir el cohecho pasivo sino ha existido uno activo, es decir, sin que alguien ofrezca o prometa algo con las finalidades mencionadas por la ley. Se satisface con la acción del codelincuente materialmente considerada, sin que sea necesaria la existencia de responsabilidad penal en su conducta (por ejemplo, quien ofrece o promete puede actuar inculpable por error iuris sin que ello obste a la comisión del delito por parte del funcionario, en cuanto éste reciba lo ofrecido o acepte lo prometido).

* "Ambas actitudes (la de recibir y la de aceptar) se configuran con una actitud pasiva y no ceñirse a ésta (ya sea requiriendo, imponiendo o procurando el ofrecimiento) da pie a otras figuras típicas contempladas en el capítulo, como es el caso de las exacciones ilegales.

* "Acerca de qué es lo que se recibe, habré de decir que por dinero debe entenderse moneda de curso legal, nacional o extranjera, que resulte apta para el intercambio. La dádiva implica una entrega sin una contraprestación económica (no es una compraventa, una permuta, etc.). La doctrina discute y polemiza acerca de si el objeto que constituye la dádiva debe representar necesariamente un valor económico o si comprende otro tipo de beneficios (placeres estéticos, personales, honoríficos, etc.).

* "Piénsese, por ejemplo, si al intendente del pueblo le ofrecen para que apruebe la habilitación de un negocio no sólo dinero o un caballo de pura sangre, sino una membrecía vitalicia a un club muy exclusivo, un paseo en yate, los favores sexuales de una modelo o conocer a un deportista renombrado por quien siente admiración etc.

* "Una corriente de la doctrina (Núñez, Soler y otros) exige que se trate de un objeto de valor económico, en tanto que una concepción más amplia (Ure, Fontán Ballestra) considera que involucra toda forma de beneficio, provecho o utilidad, en cuanto tenga entidad como para 'comprar' el acto del funcionario. Creus y Buompadre sostienen que si lo que se da son objetos que pueden darse o recibirse en sentido material estaremos hablando de una dádiva típica, pero si sólo se suministra la satisfacción o el goce de ciertos deseos al margen de toda materialidad, no se podrá llegar a esta conclusión.

* "Entonces, siguiendo esta postura, comete cohecho pasivo el funcionario que, con las finalidades previstas en el tipo recibe un cuadro valioso o una costosa joya, satisfaciendo así necesidades estéticas o sentimentales, como el que las satisface recibiendo un ramo de flores o la copia del diario íntimo de un ser querido –aunque tales objetos carezcan de 'valor' en el sentido expresado-, si los ha recibido con aquéllas finalidades. No parece que se pueda decir lo mismo respecto de quien –pese a mediar la misma promesa- se le brinda la lectura de un poema, la ejecución de una pieza musical o se le facilita la obtención del amor de una mujer.

* "Cualquiera sea la tesis que se adopte, la entidad o la medida del valor del dinero o de la dádiva es irrelevante a los efectos de la tipicidad, lo importante es que constituya el precio de la actividad o inactividad del funcionario público receptor. Tampoco importa que guarde o no proporción con la importancia del acto que se espera del funcionario, ya que lo que interesa es que constituya el 'precio' de la actuación.

* "Por su parte, la promesa importa el compromiso por parte del oferente de que en un futuro el funcionario va a recibir dinero o dádivas y la aceptación por parte de éste del acontecimiento, supeditado a un determinado obrar u omitir de su parte.

* "Tanto la recepción como la promesa deben estar concatenadas a la celebración de un acuerdo ilegítimo. Este acuerdo debe versar sobre algún acto funcional del funcionario, es decir, la entrega o promesa debe perseguir la exteriorización de la voluntad del agente en un acto relativo a sus funciones, o en la omisión de realizar algún hecho exigido por la actividad que desarrolla. El acto puede ser tanto lícito como ilícito y puede abarcar la actuación dentro del marco específico de sus tareas, dentro de su ámbito, a su cargo, en función de su libre acceso o actos que no le sean ajenos. En otras palabras, puede decirse que el artículo 256 no requiere que el acto sea propio de las funciones concretas de quien recibe la dádiva, sino tan solo relativo a las mismas y capaz de afectar el bien jurídico protegido por la norma penal.

* "El funcionario puede llevar a cabo el acto de recepción o aceptación por sí mismo o bien encomendarle la tarea a un tercero. Esta persona interpuesta debe actuar de acuerdo con el funcionario. En este orden de ideas, Creus afirma que no se trata solamente de quien recibe el dinero como un cómplice más, sino que es preciso 'que aparezca como personero o como falso destinatario de lo ofrecido o prometido', o sea, es quien recibe aparentando a los ojos de quien entrega ser el beneficiario del pacto ilícito.

* "La mención de la ley a la persona interpuesta remite a una forma especial de intervención, pues no se trata de una simple complicidad (ejemplo: quien se limita a recibir el dinero para entregárselo al funcionario, o el mero intermediario que acepta la promesa para inmediatamente comunicar la aceptación), sino que se exige que la persona interpuesta aparezca, a los ojos de terceros, como el destinatario directo del beneficio.

* "Entonces, la pregunta que a continuación cabe formularse es ¿cuál es la calidad que reviste ese tercero en virtud de las reglas de la autoría y la participación?.

* "Para responder cabalmente al interrogante, considero que en primer término es necesario definir al funcionario público, fin de ir delimitando quién es quién en la comisión de esta modalidad delictiva. En torno a esta noción (generadora de un importante debate en la doctrina) considero remarcable la opinión de Donna, quien define al funcionario atendiendo a una concepción funcional, que aglutina casos de participación accidental o permanente de la función pública, es decir, por el estado o para el estado. Será entonces funcionario público –a los efectos del Derecho Penal- aquel que lleve a cabo acciones respecto de las cuales se pueda discernir la voluntad del estado. En consecuencia, sólo cuando se estén controvirtiendo actos representativos de la voluntad estadual, podremos considerar funcionario público al sujeto del cual emanan.

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