AIRE LIBRE

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El compañero de caza

POINTER. De origen inglés una de las razas preferidas por los cazadores argentinos.

Por Héctor Espilondo

Casi todas las razas de perros fueron creadas, modificadas o adaptadas por el hombre por dos motivos fundamentales: la caza o la guerra. Para los cazadores el perro es el elemento fundamental de una partida de caza. Quien no ha cazado nunca con perros de caza no podrá llamarse cazador con todas las letras y aunque en sus salidas haya efectuado muchos disparos, se ha perdido el espectáculo que produce el elástico andar con todos sus sentidos en acción de nuestro noble amigo que se desvela por ofrecernos presas a buena distancia de tiro y hasta las trae hasta nuestra mano si son derribadas. Es que el perro desde los tiempos más remotos ha sido el gran aliado del hombre. No en vano se dice que es su mejor amigo. La tenía ya especies que convivían con el hombre en tiempos prehistóricos. El origen de la especie no tiene aún un acuerdo general pero la mayoría de los autores concuerdan que hay que buscarlos en el lobo y el chacal. Ambos vivían y viven de la caza. El chacal, ante un peligro emite –aún en cautiverio– un ladrido muy parecido al de los perros.
El hombre debe haber aprovechado virtudes de las dos especies y la posibilidad de domesticarlas para –mediante distintos cruzamientos– obtener un animal con características de ambos. Al respecto hay que señalar que apareando lobos o chacales con perros se dan productos no híbridos, es decir, fecundos y que se reproducen entre ellos. La teoría más aceptada es que el origen puede ser el lobo para los perros de mayor tamaño y el chacal para los de menor talla. Ya junto al hombre el perro se mostró extraordinariamente adaptable a la convivencia con los seres humanos y a través de siglos por mutaciones naturales y selección se obtuvo la gran variedad de razas actuales. No hay casi población en el mundo que no tenga sus propios perros domésticos. Cuatro o cinco siglos antes de la era cristiana los egipcios ya tenían cuatro razas distintas de perros. Las tribus nómades de Asia menor también contaban en sus cacerías con la ayuda de los que en estos casos serían poco menos que fieras domesticadas compartiendo esta convivencia semisalvaje.
Luego la convivencia hizo que el perro y el hombre establecieran la comunión que hoy existe. Se dice que una de las razas mas antiguas serían los Lulús de Pomerania entre los más pequeños y los Samoyedo entre los más grandes. Los esquimales muchas veces sueltan –o soltaban– perras en celo en las proximidades de manadas de lobos. El celo evitaba que sean devoradas y cuando regresaban llevan en su vientre una lechigada que heredaba el valor y la resistencia del padre.


Caza mayor en la provincia de Santa Fe

Muchos lectores nos consultan sobre la posibilidad de practicar la caza mayor en nuestra provincia de Santa Fe. Es conocida la proliferación de chanchos cimarrones en todo el norte de nuestra provincia y los departamentos de la costa. El cerdo doméstico es un animal que, en estado salvaje, vuelve rápidamente a adquirir las características de sus ramas ascendentes más salvajes. Algunos biólogos afirman que en la tercer generación salvaje del cerdo doméstico este ya ha sufrido una regresión que lo acerca íntimamente a sus parientes como el Jabalí. En el norte de nuestra provincia y algunos departamentos de la costa estos “chanchos cimarrones” han tenido una explosión demográfica tal que son un flagelo para los productores agropecuarios quienes, ante tal panorama, incitan su caza. También es cierto que por mal manejo muchas especies de animales exóticos introducidos oportunamente como ornamento o para la caza en cotos se han diseminado por el territorio provincial poniendo en riesgo a especies autóctonas y sus hábitats. Y que esta invasión biológica es una de las principales causas de la extinción de fauna silvestre autóctona, por ello desde el gobierno provincial se permite la caza como herramienta para el control poblacional. Ahora bien que dicen las leyes santafesinas al respecto. Con fecha 23/09/2003 – Resolución Nº 105 de la Secretaría de Estado de medio Ambiente y Desarrollo sustentable se regula la actividad de caza mayor en todo el territorio provincial. La misma dice en su Art 1º autoriza la caza del Jabalí, chancho cimarrón, Ciervo Dama, Ciervo Axis, Ciervo Colorado, Antílope, Búfalo de agua, Carnero Salvaje, Cabras Salvajes y Muflón. En el Art 3º dice que la caza deportiva podrá practicarse en establecimientos privados con autorización del dueño u ocupante legal y en cotos de caza autorizados; en el art. 4º establece que solo se prohíbe la caza mayor en los departamentos Rosario, La Capital y San Lorenzo. En el Art 6º se permite la caza durante todo el año y sin límites de piezas de las especies arriba indicadas. Luego en el Art 12º expresa que el tránsito de las piezas de caza mayor estará amparada con la licencia de caza deportiva y la autorización escrita del dueño del campo u ocupante legal donde se practicó el acto de caza.

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