Entre julio y septiembre se recuperarán salarios

Nacionales 15/06/2017
EL PODER ADQUISITIVO CON MEJORA DEL 2%
Ampliar
SALARIOS. En el segundo semestre comenzarían a recuperarse. FOTO ARCHIVO
Con buena parte de las paritarias cerradas, es posible trazar la evolución del salario formal de los trabajadores. Si a esto le sumamos nuestra proyección de inflación, podemos inferir que este año el poder adquisitivo aumentaría en promedio 2%, es decir por debajo de la recomposición de 2013 y 2015.      
A poco del cierre del primer semestre del año ya se han firmado acuerdos paritarios en la mayoría de los sindicatos, en un contexto que no lucía nada sencillo: el gobierno quería morigerar la pauta nominal tras la aceleración de la inflación que produjo una caída del 5,5% del salario formal en 2016.    
Tal como el gobierno pretendía, se logró reducir la nominalidad de los aumentos salariales. Si bien estos se ubicaron lejos de la banda superior de la meta de inflación establecida por el Banco Central (+17% anual), y de la intención inicial del Ejecutivo (+18% anual), también es cierto que los aumentos registrados (entre 20%-25%) son considerablemente menores a los del año pasado (30%-35%).    
El pico de la mejora de salario real se dará entre julio y septiembre de este año (+4,3% en relación al trimestre anterior), en los meses previos a las elecciones de mitad de término.      
En la medida en que los aumentos otorgados vayan terminándose, las mejoras se irán diluyendo sobre el cierre del año. Más aún, si el gobierno aplica incrementos en tarifas de servicios públicos tras las elecciones, el salario real finalizaría apenas por encima del nivel de fines de 2016.    
A pesar de que la mejora del salario será acotada en 2017, el gobierno ha logrado morigerar el alza de precios y salarios, lo que es un logro en materia de expectativas inflacionarias.      
Si en los próximos dos años esta tendencia se repite, el salario real podrá crecer lento, pero la reducción de la inflación sería más rápida ayudando a los sectores de menor poder adquisitivo (el impuesto inflacionario afecta más a lo que menos tienen).      
Sin embargo, para que la apuesta sea fructífera en el mediano plazo, primero hay que desactivar el riesgo que trae aparejada las cláusulas gatillo firmadas: si la variación de los precios supera los valores acordados, habrá reapertura de paritarias y/o indexación automática, afectando sensiblemente la estrategia oficial de desinflación. (Prensa Ecolatina).

Te puede interesar