¿Tiene mi hijo un Desorden Sensorial?

Locales 04 de junio Por
Un trastorno en el procesamiento sensorial es frecuentemente la causa de problemas de aprendizaje, conductas y coordinación motriz en niños.
FOTO E STRUMIA HAMACAS./ Además de divertidas, pueden ser terapéuticas  ENSUCIARSE./ Puede ser problemático para algunos niños con este desorden.
FOTO E STRUMIA HAMACAS./ Además de divertidas, pueden ser terapéuticas ENSUCIARSE./ Puede ser problemático para algunos niños con este desorden.

También puede afectar la capacidad de jugar, hacer amigos o desarrollar la autonomía en el cuidado personal. Frecuentemente los signos de un desarrollo sensorial inadecuado son sutiles, y muchas veces mal interpretados. La detección precoz de un desorden sensorial resulta importante para prevenir repercusiones en el aprendizaje y en la experiencia escolar en general. Si un niño no puede llevar a cabo las actividades cotidianas (higiene personal, alimentación, vestido, actividades escolares, juego) se puede sospechar que puede padecer de un desorden en su procesamiento sensorial.
¿Qué es la integración sensorial y como afecta a nuestros hijos?: La integración sensorial es un proceso complejo que permite a una persona tomar, organizar e interpretar información que recibe de su cuerpo y del mundo externo. Este proceso neurobiológico innato permite al cerebro integrar e interpretar estímulos sensoriales que llegan del ambiente.
Conocemos los sentidos del gusto, olfato, tacto, visión y audición, desconocemos otras experiencias sensoriales que nuestro sistema nervioso también recibe e integra tales como los sentidos del movimiento, la percepción corporal y la fuerza gravitacional. El buen uso de información sensorial nos permite funcionar de una manera armónica y organizada. La mayoría de las personas naturalmente obtienen de su experiencia un adecuado uso que nutre su sistema nervioso y les permite crear circuitos saludables. Los niños nutren su cerebro con experiencias cotidianas como hamacarse, trepar, amasar, jugar con arena, tierra. Sin embargo aquellos niños con disfunciones en la integración sensorial malinterpretan los estímulos sensoriales y responden inadecuadamente, observando que hay algo en el niño que no está funcionando bien y no permite que el mismo pueda interactuar con el medio de una manera acorde, un niño puede por ej. Estar en constante movimiento o fatigarse fácilmente, algunos niños pueden fluctuar en los extremos.

¿Cómo saber cuando un niño tiene una disfunción en la integración sensorial?
Las manifestaciones pueden observarse en diferentes ámbitos del desarrollo. Que el niño no duerma bien, sea selectivo en su alimentación, no quiera comer, no rinda satisfactoriamente en el colegio, dificultad para poder jugar, interactuar con sus pares, hacer amigos o mantener esas amistades, como también puede presentar dificultades en desarrollar autonomía en el cuidado personal. En lo que refiere su conducta, el niño puede tornarse impulsivo, reacciones agresivas, o por el contrario que sea un niño retraído, que se disperse o distraiga fácilmente, puede tener dificultad para adaptarse a situaciones nuevas, reaccionar con frustración, agresión, que responda en forma estereotipada. El sistema nervioso central no es capaz de interpretar y organizar adecuadamente la información captada por los diversos órganos sensoriales del cuerpo. Tampoco puede analizar y usar esta información adecuadamente para entrar en contacto con el ambiente y responder eficazmente a los múltiples estímulos del entorno.
A continuación se enumeran síntomas de un Desorden de procesamiento Sensorial. No es necesario que reúna todos los síntomas, si se observa alguno de ellos y además el niño presenta dificultad en su conducta, atención, en el aprendizaje, en la coordinación motora es aconsejable consultar a un Terapeuta Ocupacional con formación específica en Integración Sensorial:
* Las actividades cotidianas no las puede llevar a cabo con normalidad (higiene personal, vestido, higiene, alimentación, juego, tareas escolares).
* Llora mucho, se irrita fácilmente.
* Duerme mal: tiene dificultad para quedarse dormido o mantener el sueño.
* Come mal: rechaza algunos alimentos, texturas, temperaturas, sabores u olores.
* Rechaza ciertos cuidados de higiene, lavar la cabeza, limpiar los oídos, cortar el pelo o las uñas, cepillarse los dientes.
* Muestra fuerte preferencia por ciertas prendas de vestir, le molestan los zapatos, se queja de las costuras de las medias, etiquetas de las prendas, rechaza el uso de gorros.
* Rechaza tocar ciertos materiales como arena, masas, plasticola, pintura con los dedos.
* No parece darse cuenta que está sucio o por el contrario evita ensuciarse.
* Le gustan de manera excesiva los juegos de parques, hamacas, calesitas, parece no marearse.
Muchas veces busca todo tipo de situaciones donde se pone en riesgo, parece no medir el peligro.
* Evita todo tipo de movimientos bruscos, los parques, se mantiene distante de hamacas, evita usar toboganes, le disgustan los movimientos inesperados.
* Es temeroso al bajar y subir escaleras o despegar los pies del piso.
* Parece más torpe que niños de su edad.
* Parece débil, que su tono muscular está descendido.
* Tiende a apoyarse sobre las manos cuando realiza actividades en la mesa.
* Tiene dificultad para ir en bicicleta o triciclo.
* Puede notarse retraso en la adquisición de lenguaje o logros en el habla.
* Posee baja auto-estima, pocas amistades, tiene dificultad en hacer o mantener amistades.
* Se cansa rápidamente en actividades físicas.
La evaluación y tratamiento de las disfunciones de integración sensorial es realizada por un terapeuta ocupacional especializado y entrenado en integración sensorial.
El tratamiento de integración sensorial tiene como objetivo, que la persona sea capaz de procesar información sensorial compleja en una forma más efectiva. El mejoramiento se observa en una respuesta motora más coordinada y eficiente, y una adecuada respuestas a experiencias sensoriales que antes provocaba una relación desmesurada o ineficiente. Además se comienzan a observar mejoras en el lenguaje y respuestas más apropiadas en relación al medio ambiente lo que resultará en un mejor ajuste emocional y que el niño mejore su autoconfianza. En conclusión, se verá un desempeño más eficiente en el ámbito del hogar y de la escuela.
Nadie conoce tan bien a su hijo como usted, si su intuición le dice que hay algo que no está bien, confíe en su percepción y consulte. Tener la información a tiempo permite comprender lo que le está pasando al niño. La detección precoz de un Desorden de procesamiento sensorial resulta primordial para prevenir repercusiones en el aprendizaje, en la auto-estima y las relaciones sociales.

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