Una emotiva carta sobre la situación de SanCor

Suplemento Rural 01/06/2017
Días pasados circuló por los medios la emotiva carta de un productor, refiriéndose a la situación actual de la cooperativa láctea. "La acompañé hasta la puerta, pero al cementerio no entro", manifestó el autor

Decía nuestro gobernador el 1º de mayo "SanCor no tiene precio". Y tiene razón: así como está no vale nada. De la cooperativa olvidémonos, ya está, ya fue. Por cada peso de patrimonio que posee, debe veinte. Se le reclama al gobierno nacional... pero en esta provincia, en los últimos 10 años, no se ha hecho nada por salvar la cooperativa.

Además le recuerdo al Sr. Gobernador que jurídicamente SanCor no es propiedad de Santa Fe, ya que al ser una cooperativa es de sus socios, quienes designan un Consejo para que la administre. Por lo tanto el estado actual de la firma es responsabilidad de sus dueños, los asociados, que habiendo designado democráticamente a productores para conducirla no pudieron o no fueron capaces o no quisieron llevarla a buen puerto.

Sobre la responsabilidad del gremio hay que aclarar algo: la industria láctea se ve obligada a pagar sueldos exorbitantes, ingreso que los 1.000 tamberos dueños, que trabajan con sus familias 10 horas diarias y deben penar para pagar hasta la factura de la luz, jamás llegarán a percibir a pesar de ofrendar mucho más trabajo y más insalubre. Pero ya está, ya fue.

Estoy harto de escuchar a personas u organismos que hablan sin saber. Hago este comentario desde la vereda de enfrente: ya que dejé de ser socio entregador de SanCor y lo hice con profundo dolor y tristeza, al ver cómo en unos años se dejó caer la cooperativa. Hace un año se debieron y pudieron tomar medidas drásticas y no se hizo.

Mi desaliento fue tan grande que después de haber entregado mi producción a SanCor sin interrupción durante 58 años no tengo más tiempo para escuchar promesas sin sustento. La acompañé hasta la puerta, pero al cementerio no entro. Ya está, ya fue.

Roberto Pastorelli

6.229.49

Te puede interesar