Una pareja rafaelina, asaltada en Uruguay

Policiales 30 de mayo Por
EN MONTEVIDEO, EL SABADO POR LA TARDE
Un ciudadano rafaelino, al que identificaremos como “J.B.”, de 44 años, quien actualmente está radicado en la ciudad de Rosario; al viajar con su pareja este último fin de semana a Uruguay, fue víctima de “motochorros” en la ciudad de Montevideo, lo que le produjo cierta consternación, más aún cuando recibió escasa o más bien nula asistencia de la policía uruguaya.
“J.B.”, de 44 años, vive en Rosario y el último sábado a la tarde se encontraba con su pareja recorriendo las calles de la capital de la República Oriental del Uruguay, cuando repentinamente dos “motochorros” le rompieron de un golpe una ventanilla del lateral trasero de su automóvil Ford Focus, y le robaron una mochila que no tenía objetos de alto valor, sino solamente ropa y un teléfono celular.
Ya repuestos de la situación y luego de tomar conciencia de haber sido víctimas de un robo, observaron a dos cuadras, la presencia policial en un operativo. Se dirigieron al lugar, y tras contarles el episodio vivido momentos antes, los policías charrúas les contestaron que en esos momentos no podían atender su reclamo porque estaban abocados a otro procedimiento, que no tenían móviles disponibles, y que por estos motivos se dirigiera a la Comisaría a realizar la denuncia.
De acuerdo a la sugerencia, se dirigieron a la dependencia policial a hacer la denuncia, no sin sentirse en el recorrido con bastante temor, ya que en el trayecto una moto similar a la usada por los “motochorros”, los siguió prácticamente todo el camino.
Al llegar a la dependencia policial y estar realizando la denuncia, los uniformados uruguayos les dijeron que, “en Montevideo se están dando muchos hechos de inseguridad”, lo cual no responde, ni explica, ni es pretexto para los que sí sufren un hecho de inseguridad, sea de la nacionalidad que sea, pasen por un momento traumático, grave y no deseado.
Nuestro coterráneo “J.B.” y su novia se asustaron mucho, al ocurrirles un hecho de inseguridad bajo otras leyes y -aunque cerca en distancia- en otro país.
“Ni en Rosario le pasó nunca algo similar”, dijo a este cronista un familiar de la víctima al relatar lo sucedido.
Demás está decir, que “J.B.” y su novia no recuperaron nada de lo robado. Ni la mochila, ni el teléfono, ni ninguna de sus pertenencias.

Te puede interesar