Trabajadores metalúrgicos en alerta tras la falta de un acuerdo salarial

Locales 19/05/2017
Roberto Oesquer, titular de UOM, se refirió a la movilización que hizo el gremio a nivel nacional y trasladó todos estos inconvenientes a nivel local: "el lunes termina la conciliación obligatoria y si no hay acuerdo se podrán retomar las medidas de fuerza", dijo y pidió que los empresarios tengan "más sensibilidad"
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FOTO ARCHIVO ROBERTO OESQUER. Titular de la UOM Rafaela.

En la semana se hizo conocida la movilización de Dirigentes y afiliados de la UOM en Buenos Aires, más precisamente por el microcentro porteño reclamando un aumento salarial superior al 20 por ciento que ofrecen las cámaras empresariales del sector. Según pudo averiguar este Medio, no hubo representantes de la ciudad en la marcha, pero acompañaron el reclamo estando perfectamente al tanto de cada uno de los reclamos, teniendo en cuenta que si no hay respuestas, la semana próxima iniciarán medidas de fuerza.

"Estamos en una conciliación obligatoria que termina el lunes 22 y que por el momento se está reclamando por eso. Más allá de que ese mismo lunes va a haber una reunión, pero en donde todavía no se ha avanzado en nada en otros 10 encuentros. Esto se arrancó los primeros días de abril y estamos terminando mayo", le dijo a LA OPINIÓN el titular de la UOM, Roberto Oesquer. 

Recordemos que desde el 1 de abril vienen reclamando, y según comentaron los principales dirigentes, los empresarios se mantienen en el 17% y en el 20%, en otros casos. Por eso los secretarios generales decidieron hacer esta manifestación para mostrar nuestro descontento. Al respecto, Oesquer dijo que "las empresas acatan lo que dice el Gobierno, que no se pueden pasar del 18 o el 20% y entonces no hay acuerdo. La UOM pide por lo menos llevar el límite salarial al límite de la pobreza y no hay acuerdo. El salario nuestro es de $10.800, menos los descuentos, nos quedan 9 mil pesos de bolsillo y creo que nadie puede vivir con ese dinero. Por eso no se puede llegar a una solución y estamos siempre dando vueltas sobre lo mismo, y ahí está planteado el tema", dijo. 

El gremio, que no recibió el bono de fin de año que sí lograron otras organizaciones, reclama un 30 por ciento de aumento, al señalar que con esa cifra se garantizará que los trabajadores metalúrgicos de los escalafones más bajos lleguen a un salario de 13.000 pesos y así no queden bajo la línea de la pobreza. No obstante, ese porcentaje desafía el 20 por ciento que el Gobierno alienta como pauta salarial para este año y que ya firmaron gremios como Comercio, la UOCRA y UPCN. 

El gremialista comentó que semanas anteriores se hicieron jornadas de asambleas en los lugares de trabajo y que cuando se tenía que hacer la jornada de paro por media hora trabajada, el Ministerio dictó la conciliación obligatoria. Y ahora, sabiendo que todo finaliza el lunes 22, las partes van a quedar liberadas y entonces esa semana se establecería el reinicio de plan de lucha que en su momento acordaron los trabajadores, donde trabajarían una hora y pararían 30 minutos.

La cantidad de trabajadores que se verían afectados en Rafaela y la zona serían alrededor de 5 mil, lo que significaría un paro importante para la región: "queremos llamar a los empresarios, ellos siempre hablan de la Social Empresaria, y por eso queremos acudir a eso. Se tienen que llamar a la reflexión, ya que todos responden a ADIMRA, que es una de las que se niega terminantemente de acordar bajo el marco que piden los trabajadores", destacó. 

"MAS SENSIBILIDAD" 
El titular de la UOM dijo a modo de cierre que "hay que tener consideración" del trabajador metalúrgico porque el tiempo que lleva formar el mismo, no es poco. "No es fácil formar un tornero, no es lo mismo que un barrendero, por ejemplo. El tornero necesita capacitación y es muy difícil el trabajo que hace cuando logra realmente cumplir con todas sus obligaciones. No se tiene en cuenta este oficio, que está bien preparado y que está bajo el límite de la pobreza".

En tanto, describió la situación con los empresarios de la ciudad, donde no hubo más diálogo. Y dijo: "últimamente no me llaman más ni mantuvimos más reuniones. Llevan adelante emprendimientos, pero a la hora de buscar un buen acuerdo, es más complicado. Deberían tener más sensibilidad con los empleados, que los últimos días del mes no tienen para comer, es complicado", concluyó. 

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