En busca de… Ignacio Esborraz, músico, codirector, coproductor y coguionista de El habitante del silencio

La Palabra 06/05/2017
Más allá del pentagrama Nacido en Rosario y criado en Rafaela, estudió Licenciatura y profesorado de guitarra en la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario. Actualmente cursa la Maestría en Creación musical, nuevas tecnologías y artes tradicionales en la Universidad de Tres de Febrero mientras se dedica a la docencia y a la interpretación. Su formación le permitió conocer la obra de Remo Pignoni, que valoró dedicándole un proyecto con la realizadora Paula Kuschnir dándole forma al documental “El habitante del silencio”
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1 / 2 - archivo Mario Liotta - Equipo de trabajo: Ignacio Esborraz y Paula Kuschnir en primer plano ultimando detalles para una toma

LP- ¿Qué te motivó a elegir la música como formación profesional?

I.E. - No sé si terminó siendo una elección, bueno en algún punto lo debo haber decidido. No empecé a tocar de tan chico, comencé con la guitarra a los once o doce años. Sí fui muy melómano de niño, a los cinco ya estaba con los casetes escuchando mucha música. Estudié con el profesor Fernando “Nano” Juan y luego con Ricardo Gigena en Rafaela. En un momento me di cuenta que no iba a poder hacer otra cosa, así que emigré a Rosario a continuar mis estudios musicales en la universidad. Sin entender del todo qué quería decir ser músico o cómo era la cotidianidad de un músico y cómo se ganaba la vida. Pero sí sabía que quería estar rodeado de música y de músicos por una necesidad de expresión y de creación. Ese juego de crear algo así como una pieza arquitectónica sonora. Y menos mal que seguí esa intuición...

LP - ¿Cuál fue tu instrumento en los estudios y qué referentes tuviste y tenés en el mismo?

I.E. -  Comencé a tocar la guitarra pero en ese sentido soy un poco extraño. No sé si mis referentes son necesariamente guitarristas. Quizás, Luis Alberto Spinetta aunque no sea necesariamente su guitarrismo lo que más me llame la atención de él, como sí sus composiciones, sus líricas, su forma de producir sus discos, su forma de cantar... Pero nunca fui fanático de algún guitarrista en particular. De hecho pasé por etapas donde fui seguidor de bajistas, de bateristas, de pianistas. Puedo decir que me gustaban mucho, guitarristas de rock, guitarristas de jazz, pero nunca me terminé de fanatizar con ninguno, ni con algún género en particular. Prefiero lo ecléctico.

LP - ¿Con qué propósito encaraste la vida como músico?

I.E. - El propósito es estar siempre motivando mi propia creatividad y expresión, así como la conexión con los otros. A través de la música, me encontré con un canal, con un lenguaje con el cual podía expresar, podía crear algo que esté fuera de mí. Empezar a hacer como una pilita de creaciones -creaciones para mí- no siempre con un afán de mostrar, sino como aquellos que llevan su diario íntimo. Me pasa lo mismo con las canciones, muchas las muestro y muchas no. Una necesidad de expresión creativa, de inventar objetos no sé si necesarios para la humanidad pero sí para mí, un humano más...

LP - ¿Cómo te llegó el nombre de Remo Pignoni?

I.E. - Supongo que desde siempre. Imagino que en algún momento en la escuela primaria que fue en la Escuela Rivadavia de Rafaela, aunque no recuerdo haber cantado algo de él, pero probablemente lo haya hecho. Y por la Escuela Municipal de Música “Remo Pignoni” de la que estuve cerca de ingresar cuando era chico, pero recuerdo que no pude por un tema de cupo aunque luego terminaría siendo docente de la institución. Ya más grande, en Rosario en una conversación con mi profesor de guitarra de la facultad, cuando le digo que soy de Rafaela él me dice: “Ah, entonces debés conocer la obra de Remo Pignoni”. Y la verdad que yo no conocía nada más que el nombre... A partir de ahí empecé a investigar un poco, a escuchar, inclusive llegamos a tocar alguna de esos arreglos para dos guitarras en la facultad. 

LP - ¿Hubo algún acontecimiento que te hiciera detener en él para dedicarle un homenaje?

I.E. - Creo que fue esto tan particular, esta conversación con el profesor. Algo ahí me resonó, y me hizo sentir extraño el hecho de ser de Rafaela y no ser conocedor de la obra de Remo.  Entonces cuando la empecé a escuchar y ya desde una escucha con una formación musical que me permitía conectar mejor con lo que estaba pasando ahí, reconocí sus influencias, el nivel de virtuosismo como intérprete y como compositor. Virtuosismo por un lado pero también una astucia a la hora de no pasarse de virtuoso, alguien que se nota tiene resto pero elige cuándo utilizarlo y jugar con poco material y de hecho utiliza ese contraste. Hablo en el sentido técnico, en el sentido estético, en el sentido de las influencias. Entonces al escuchar recién esa música, y renocerla de grande y conectar con ella, ahí sí me dio más ganas de, en realidad más que dedicarle un homenaje -porque no sé si lo definiría de esa manera- estudiar mejor y difundir su creación y su contexto. Tratar de comprender cómo surge un músico modernista como él en la Rafaela de los años sesenta o setenta... El puntapié inicial lo dio Paula Kuschnir, con quién nos hicimos amigos no bien me contó que quería hacer un documental sobre Remo. Teníamos ganas de dar a conocer su obra, de difundirla, de explicarla y de ponerla en valor, en otro lugar, en el de gente de peso, de jerarquía. Que la desmenuce un poco, que la muestre. Ayudar a darle el lugar que, a nuestro entender, esa obra merece.

LP - ¿Qué logramos los rafaelinos con este documental dedicado a su querido pianista?

I.E.- Es difícil responder esa pregunta de antemano. No sé qué van a lograr los rafaelinos. Creo que ver a músicos muy buenos y muy reconocidos a la vez poniendo en valor y hablando con admiración de la obra de Remo ayuda a quien no sepa decodificar a través de la escucha, a conectar con el peso y la relevancia que tienen este personaje y sus creaciones. Me encantaría que quien salga de ver el documental en el cine, lo haga con muchas ganas de visitar la música de Remo. Rafaelinos y no rafaelinos. Poder mostrar la ciudad y que se entienda el contexto en el que apareció Remo.

LP - ¿Por qué Remo Pignoni es importante como músico?

I.E. - Creo que por su innovación, por su astucia, por su riesgo, por su calidad, por su complejidad y simplicidad a la vez, ya que en el arte lo simple es muy difícil de lograr. Por amalgamar muy naturalmente estas tres estéticas que mencioné: jazz, académica y folklore. El nivel pianístico. Complejizó en algunos sentidos cuestiones folklóricas, las texturas, el desarrollo de la mano izquierda. Es muy importante como compositor pero también como intérprete. Es importante cuando uno lo pone en contexto: de dónde vino y cuándo apareció... Cuando uno escucha la música de Remo se ve el semblante, lo bien plantado, su convicción, su seguridad, y eso me parece fundamental en un músico, en alguien que desarrolla un arte escénico: que se plante. Que me olvide que hay una persona que está tocando, sino que sea la música, en ese momento se hace música, se convierte en música. Creo que eso es Remo y se le nota perfectamente escuchando una grabación o al ver un video y encontramos uno de Remo tocando el piano en la Plaza 25 de Mayo de Rafaela que es una de las joyas de este documental... Sonidos volando por el aire y expresando infinitas cantidades de ideas, de sensaciones, de sentimientos. Todo eso lo transforma en un ser importante al menos para nosotros. No sé si tiene que ser importante para todos, pero seguro que vale la pena pegarse una vuelta por su obra.

LP - ¿Por qué Remo Pignoni todavía no es conocido como se merece?

I.E. - Creo que el nombre es conocido en Rafaela y en muchos otros lugares. En cuanto a su música, no es escuchada porque no es destinada a lo popular -aunque sí es muy reconocida por músicos y en ámbitos académicos-, no es fácil de decodificar, de comprender. Me pregunto qué me hubiese pasado a mí, de haberlo escuchado sin tener formación musical... Lo primero que me hizo gustar su obra fueron cuestiones que me hicieron pensar en otros compositores de música académica o en otros intérpretes de piano. Eso tiene que ver con mi formación, o sea que enseguida lo puse muy arriba, me di cuenta que estaba muy arriba como compositor y como intérprete. Con un sonido increíble, con una técnica increíble. Y como compositor hay algo de Alberto Ginastera o de Carlos Guastavino, hay algo de jazz tipo Oscar Peterson o Bill Evans, o algo impresionista tipo Claude Debussy, y mucho, mucho, Remo... Enseguida escuché todo eso, pero a mí me enseñaron a escucharlo. Claro que puede suceder a veces que a uno le llegue una obra de arte aunque no la entienda, también... Hoy en día su música estaría más cerca de la académica que de la popular. Pienso que todos los meses de mayo debería haber actividades que den a conocer su obra, así como la Escuela Municipal de Música que lleva su nombre ocuparse activamente de ello, y la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rafaela. Yo soy músico y docente y he llevado la obra de Remo a mis clases. Con el documental estamos tratando de hacer un aporte en ese sentido. Intentando generar material de estudio y difusión.

LP - Algo más que desees agregar.

I.E. - Agradecerte por habernos contactado para esta entrevista y por tu participación en el documental. Tu admiración y militancia para con la obra de Remo seguramente será de mucha ayuda para difundir este material. 

por Raúl Vigini

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