Venezuela toca fondo

Editorial 21/04/2017
La situación en la nación bolivariana es cada vez más grave.
La situación en Venezuela está tornándose poco menos que insostenible desde todo punto de vista, tanto lo institucional que vive un verdadero tembladeral con inexistencia de derechos y libertades públicas y avances del Poder Ejecutivo sobre el Legislativo y la Justicia al punto de estar estos prácticamente inactivos -y cuando lo hacen es para dar curso a las autoritarias decisiones del presidente Nicolás Maduro-, como en lo social ya que la crisis ha seguido ahondándose a puntos extremos como la carencia de alimentos, medicamentos y otros elementos básicos en medio de una inflación superior al 700 por ciento que corroe absolutamente todo, junto a una inseguridad nunca vista, con los índices de criminalidad más elevados de Latinoamérica.
El combo es realmente explosivo y las demostraciones más evidentes están dándose estos días con las manifestaciones de la gente que ha salido a la calle para expresarse, aunque con el trágico saldo de víctimas fatales y cientos de heridos al ser apaleados por grupos paramilitares que responden al chavismo, además de quedar la multitud bajo una verdadera lluvia de bombas de gases lacrimógenos, en el intento del chavismo por sofocar estos reclamos populares.
El presidente Maduro y el grupo gobernante que se ha formado todos estos años con el surgimiento del chavismo en Venezuela, de acuerdo a los analistas internacionales, estaría todavía contando con el respaldo del 25 al 30 por ciento de la población, en tanto el resto sigue creciendo y apareciendo cada vez más consolidado, dadas estas circunstancias de sobrevivencia cada vez más difícil y empeoramiento sostenido de la situación social. Prueba clara de esta diferencia se advirtió en la mega movilización del miércoles, con una presencia estimada en el millón de personas que desbordó las calles de Caracas, en tanto que la contramarcha llamada "marea roja" por el presidente Maduro, con la cual trató de opacar a la anterior, apenas llenó unas tres cuadras de la avenida Bolívar.
Fue frente a ese grupo que Maduro volvió a hablar, con su tradicional estilo agresivo, utilizando terminologías militares como "la batalla que estamos ganando", usando tanto fuerzas legales como otros grupos paramilitares armados que fueron especialmente conformados para esta clase de ataques represivos a las manifestaciones opositoras, como así también cuando son dispuestos para ataques a grupos políticos o bien a los medios de comunicación, hoy prácticamente inexistentes en Venezuela, salvo aquellos que responden en forma total al gobierno. Y como siempre, aludió al "intento de golpe de Estado", buscando victimizarse frente al mundo, ya que con los venezolanos la situación no puede continuar siendo disimulada, pues la realidad golpea fuerte diariamente.
El reclamo de la gente es sobre cuestiones básicas como pedido de elecciones, libertad a los presos políticos, solución al desabastecimiento y fin del caos que vive Venezuela. Relacionado con los comicios, se debe recordar que Maduro tiene mandato hasta 2019 y que las elecciones presidenciales deberían ser en 2018, aunque estos últimos meses, acudiendo a resoluciones ilegales que fueron respaldadas por la Justicia adicta, fueron suspendidas elecciones de gobernadores y luego las de alcaldes. Eso, según la oposición y analistas internacionales, para evitar la evidencia del total rechazo que le dará al régimen 8 de cada 10 venezolanos. 
Sólo en el mes de abril, con la de ayer, se llevan realizadas ocho movilizaciones, cada vez con mayor adhesión a pesar de la represión y los ataques sistemáticos de las milicias chavistas, surgiendo entonces lo que hoy se pregunta el mundo ¿hasta cuándo podrá seguir sosteniéndose Maduro? Sus días parecen estar contados, ya que difícilmente pueda llegar en tales condiciones hasta las elecciones de 2018 y concluir su mandato al año siguiente.
Desde la Argentina en tanto, el presidente Mauricio Macri que desde un primer momento asumió una posición crítica al régimen de Maduro, volvió a reclamar elecciones, como única manera de poder resolver el gravísimo problema del país caribeño.





Te puede interesar