"La sociedad fue la que ha adoptado la temática y la que ha presionado"

Locales 18 de abril Por
El médico especialista Carlos Laje brindó una charla en la ciudad sobre el uso medicinal del cannabis.
FOTO JORGE BARRERA PROTAGONISTAS Carlos Laje y el concejal Hugo Menossi.
PROTAGONISTAS Carlos Laje y el concejal Hugo Menossi.- Foto: J. Barrera

El médico oftalmólogo, máster en Economía de la Salud y doctor en Ciencias Médicas, Carlos Laje estuvo en nuestra ciudad para explicar el objetivo de fondo y los beneficios de la medicina cannábica, más conocido como el "Cannabis", en su marco legal y científico.

Medida polémica, y de amplio debate, el aceite de cannabis puede consumirse en gotas, ser diluido en otro líquido o mezclado en alguna masa para su tratamiento. Generalmente se usa para aplacar dolencias o tratar convulsiones, también hay quienes lo usan para enfrentar mejor un cáncer o el VIH. Pero también, en algunos casos, es recomendado para combatir cuadros de esclerosis múltiple, artritis, glaucoma, dolor crónico, la enfermedad de Alzheimer, mal de Parkinson, depresión, entre otros.

Laje desarrolló todos estos puntos en la Biblioteca Sarmiento, ante un buen marco de interesados y curiosos. Comentó que en marzo de 2016 el proyecto comenzó a rodar y que el mismo tiene que ver básicamente con llevar información a lo largo y a lo ancho del país, donde ya abarca a 12 provincias y a más de 24 ciudades con el objetivo, desde el punto médico, es que la gente conozca de qué se trata esta sustancia.

"Estamos aprendiendo, internacionalmente, que el cannabis sirve para mejorar 4 condiciones básicas, que tienen que ver con el sueño, con tratar de sacar el dolor, con el ánimo y el apetito. Si nos dejamos llevar por las clasificaciones internacionales, la Academia Americana de Medicina reconoce 45 enfermedades donde el cannabis tiene propiedades terapéuticas.

Entre las que están más vinculadas al dolor como la fibromialgia, neuropatías diabéticas, diabetes, hipertensión, todo lo que tiene que ver con efectos adversos o secundarios del cáncer, quimioterapia o propio de la patología; por otro lado muchas enfermedades que tienen que ver con aspectos vinculados a la depresión, ansiedad, aumento de peso", dijo el especialista.

LA MIRADA DE LA SOCIEDAD
Laje dice que la misma sociedad fue la que ha adoptado la temática y la que ha presionado el poder político para que se sancionen las leyes que se han sancionado.

"Cuando la sociedad madura un poco más rápido que la propia política y se va dando cuenta que la administración y el uso terapéutico o medicinal del cannabis mejora muchísimo su calidad de vida, se aleja un poco de lo que ha sido el prejuicio de tantos años de la prohibición de una sustancia que a lo mejor tuvo otros usos y que hoy encuentra internacionalmente este sentido. La sociedad es madura y cuando uno busca un uso consciente de la sustancia, ve los resultados.

El que intente opacar las propiedades terapéuticas del cannabis, mezclándolo con el narcotráfico o con el uso indebido de una sustancia, es porque es un ignorante o porque tiene una finalidad o algún interés creado. Por eso en ese sentido encontramos una sociedad muy abierta porque tiene que ver también con la mejor calidad de vida de cada uno y también de los familiares", explicó.

Otro de los puntos abordados por Laje es el paciente en sí. ¿Cuál es el impacto que produce en una persona que se le diagnostica una enfermedad y se le da la posibilidad de consumir cannabis medicinal?

Está claro que no es un tratamiento "convencional" y que puede provocar cierta resistencia en el paciente: "el paciente muchas veces viene y nos dice que lo está tomando o que lo quiere empezar a tomar. En eso también los médicos estamos llegando un poco de atrás y es un punto en el cual nos tenemos que formar rápidamente para manejarnos bien. Muchas veces encontramos un paciente necesitado de complementar su tratamiento actual, ya que jamás hay que sacar el tratamiento del paciente, y tomarlo como complemento. Y así, el paciente se va acostumbrando para seguir mejorando", detalló.

En su charla, el especialista detallaba que el cannabis, de alguna manera, viene a recomponer un poco esa relación del médico de familia, de esa escucha donde tenía que ver más el tiempo que se tomaban para escuchar lo que al paciente.

"A su vez, también es un medicamento que en algún punto nos hace recordar a lo que era la protección que nos daba nuestra madre o abuela a la hora de prepararnos un remedio. Ya la sensación de ingerir aceite de cannabis es diferente a que uno tenga que tomar 8 o 12 pastillas, que a su vez cuando uno lee los prospectos encuentra una serie de contraindicaciones que afecta o puede alterar a la vida de uno por lo menos en el corto o mediano plazo", concluyó. 

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