Editorial

La Palabra 08/04/2017 Por
Pequeñas formas de apego

Fueron mutando de material con el que se fabricaban. Aquellas nobles piezas rústicas de formatos irregulares le dieron paso a las de impecable factura. La madera tallada y la tela en los primeros, después fue la cera hiperrealista, la porcelana sublime y los productos más modernos que permitieron seguir dándoles forma a modelos tradicionales, prestigiosos, novedosos, casi siempre originales. Fue uno de los primeros objetos para la estimulación temprana del bebé y el de mayor protagonismo para el acompañamiento afectivo de la primera infancia. Muñecas y muñecos permanecen inalterables en la memoria colectiva pero fundamentalmente en la individual de cada uno de los humanos que tuvieron la felicidad de conocerlos. El coleccionismo permitió que muchos ejemplares llegaran a nuestros días provenientes desde el fondo de los siglos. Recuperar una de esas historias es tarea de nuestra entrevistada que sigue investigando por los caminos de la inocencia perdida.   

Raúl Alberto Vigini

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