2017: el año de la disrupción digital

Notas de Opinión 07/03/2017
Disruptivo es un término que procede del inglés disruptive y que se utiliza para nombrar a aquello que produce una ruptura brusca. Por lo general el término se utiliza en un sentido simbólico, en referencia a algo que genera un cambio muy importante o determinante.
Por Carlos Arguindegui (*)

El 2016 marcó un hito muy importante en el mundo de los negocios. La irrupción de la transformación digital entró al ADN de las empresas y la influencia del sector tecnológico impulsó la creación de diferentes negocios. Pequeñas compañías, innovadores emprendimientos y grandes multinacionales fueron parte de este proceso de consolidación.
El tránsito a una era digital y más innovadora fue una pieza clave para generar expansión, solidez, dinamismo y mejoras constantes en todos los mercados e industrias, y también nuevos modelos de negocios impensados anteriormente.
Por primera vez en la historia, la innovación y la transformación digital fueron un punto diferencial en el mercado, generando un giro de 180 grados al balance de poder entre las compañías y sus clientes, siendo estos últimos los que marcan el ritmo de juego y las nuevas tendencias.
En 2017 esta tendencia se incrementará, dando la oportunidad a aquellas compañías, de todos los tamaños e industrias, de adoptar estar transformación y ser más productivas, mientras generan un enfoque diferente del negocio y direccionan sus esfuerzos en materia de recursos innovadores.
Es así como gracias al aumento de la productividad en las organizaciones, mediante el uso de la tecnología, los departamentos destinarán sus recursos de una forma más precisa, teniendo la posibilidad de evolucionar hacia un modelo más estratégico y menos operativo.
Esta productividad generará recursos adicionales y liberará algunos que hoy pueden estar destinados hacia otros temas; por eso es importante que las empresas innoven, que inviertan ese capital en lo que el cliente necesita, entendiendo sus necesidades pero sin descuidar los resultados propios.
Esta innovación debe surgir desde el interior de las empresas, es decir, el equipo interno también tiene que adoptar esta transformación desde adentro y ser un factor de cambio. Cuando se logre esto, el cliente estará en el centro de la mirada de todos los empleados y, por ende, como objetivo prioritario de la compañía.
Sin embargo, no sólo el sector empresarial se transformará en la era digital. A nivel mundial, las ciudades trabajarán para que la tecnología soporte problemáticas en términos de seguridad, movilidad, manejo de datos y atención rápida. Bajo este contexto, tanto ciudadanos como empleados públicos, tendrán la información disponible en cualquier momento y desde cualquier lugar, con tecnologías móviles que incrementan la posibilidad de ofrecer servicios y productos de manera ágil, sin necesidad de invertir altos costos o tiempo en su búsqueda.
La experiencia de uso será determinante en los procesos de compra, lo que conducirá a las marcas a tener clientes satisfechos, siendo este un importante recurso de su fidelidad.
Con cada desafío que tuvo la economía en 2016, son muchos los aprendizajes que nacen respecto a la operación del negocio.
En base a esto, la planeación estratégica se volvió esencial para no decrecer en el mercado, ni perder espacio u oportunidades importantes dentro de la industria.
2017 será un año en donde la disrupción digital consolide grandes y pequeñas empresas, generando que sus sistemas internos de gestión evolucionen al ciento por ciento y así brindar a los clientes externos un beneficio entre costo y calidad.
También será un año de mucha rapidez en los cambios, con nuevos jugadores que hoy posiblemente no están en el radar de nadie, por lo que el reto es ser parte de la tendencia mundial y no quedarse fuera.

(*) Managing Director Oracle Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Publicado en Télam

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