Editorial

La Palabra 04/03/2017
Como el refrán

Cuando hay un síntoma es fácil advertir una anormalidad en nuestro organismo. Pero otras veces, el silencio que solapa cualquier molestia que signifique malestar, supone atravesar una situación en la que nuestra salud necesita el aporte profesional de un médico. Y es allí donde la medicina preventiva tiene razón de ser. Porque se anticipa a los hechos, descubre lo que está oculto, contribuye a detectar situaciones de riesgo o posibles complicaciones en el devenir de nuestros días. El buen funcionamiento de los órganos vitales nos garantiza equilibrio saludable y mejor calidad de vida. De nosotros, y nadie más que nosotros, depende el cuidado de nuestra salud. Más vale prevenir… De eso nos cuenta nuestro entrevistado, al estilo de aquellos galenos de cabecera de una vez.

Raúl Alberto Vigini

raulvigini@yahoo.com.ar

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