Los adultos mayores suben su autoestima

Suplemento Jubilados 01/03/2017 Por
AL SENTIRSE PROTAGONISTAS
FOTO ARCHIVO INCLUSION. A veces pequeños gestos significan mucho.
FOTO ARCHIVO INCLUSION. A veces pequeños gestos significan mucho.

Los adultos mayores suben su autoestima al sentirse protagonistas, según lo ratificó un trabajo realizado por un centro privado especializado en la atención de personas de la tercera edad.
Se trata del "Proyecto Anfitriones" desarrollado por profesionales del Centro Hirsch con adultos mayores de la institución. El objetivo del proyecto, es que volvieran a sentirse "protagonistas" en su entorno realizando actividades que habían perdido con la institucionalización, como recibir invitados e ir de compras, lo que representa un verdadero cambio de paradigma a nivel de instituciones geriátricas.
"Más allá de los números, que son meras estadísticas, el impacto más notable se pudo observar en los rostros, actitudes y expresiones de los participantes antes y después de la experiencia. Se los ve felices y con ganas de hacer más encuentros siendo ellos los protagonistas. Muchos residentes muestran interés en participar del proyecto", afirmó el Dr. Moisés Schapira, director médico del Centro Hirsch.
Para cuantificar el impacto, se eligieron residentes con baja autoestima, según la escala de Rosenberg que evalúa entre otras cosas cuán satisfecha está consigo misma, cuán útil se siente o si tiene una actitud positiva frente a la vida, entre otros ítems.
Lo llamativo es que una vez concluido el proyecto, los participantes mostraron una elevación en los índices de autoestima: se evidenció un impacto positivo, obteniendo una media de 26,6 (23-29) al inicio, y una media de 30,6 (28-35) al final de la misma.
Para ejemplificarlo, un caso es por demás elocuente: A.H. es una señora (que en su estadía de 4 años en la institución) nunca había festejado su cumpleaños, hasta pasar por la experiencia de ser anfitriona.
Motivada, decidió realizar una "merienda autobiográfica" en la cual se presentó ante sus invitados, a quienes conocía solo de vista. En el encuentro comenzó contando quién era, qué le gustaba y otras cosas personales (historia de vida).
Con un efecto contagio llamativo, el resto hizo lo mismo mientras se escuchaban atentamente entre sí. Al día siguiente, A.H. empezó a establecer vínculos con sus pares y mostrar interés de hacerse amigos y a charlar con otros residentes.

CAMBIO DE
PARADIGMA

"La palabra hogar viene de hoguera, que simboliza la calidez que se supone hay en cada casa particular. En el imaginario popular, las instituciones son lugares fríos, lúgubres y despersonalizados. Por esta razón, este proyecto es un cambio de paradigma que busca poner al individuo en primer plano y resignificar su rol de protagonista en su entorno", explicó Juan Hitzig, médico especialista en Psico-biología del Estrés y Envejecimiento y ex director médico del Centro Hirsch.
"El programa consiste en que el participante reciba gente de su entorno como anfitrión, y el objetivo es ayudar a las personas que se encuentran atravesando por la dificultad de sostener vínculos, a entablar relaciones con sus pares dentro de la institución. Trabajamos para estimular y potencializar habilidades cognitivas, sociales y funcionales" , explican Cristian González, terapista
ocupacional y Gabriela Puerta, trabajadora social, ambas del Centro Hirsch e impulsoras de "Anfitriones".
De eso se trata el envejecimiento activo, sostener tareas placenteras para la persona, si no las puede realizar como lo hacía antes, adaptarlas o bien brindarle un nuevo abanico de intereses.


Te puede interesar