Por día se pierden un millón y medio de litros de leche

Suplemento Rural 12 de enero Por
EL IMPACTO DE LAS INUNDACIONES
FOTO COMUNA DE RAMONA DRAMATICO. Las vacas buscan alimento y un lugar donde descansar. Los tambos de la zona no resisten más.
FOTO COMUNA DE RAMONA DRAMATICO. Las vacas buscan alimento y un lugar donde descansar. Los tambos de la zona no resisten más.
Esta semana volvió a reunirse la Junta Provincial de Protección Civil de la Provincia de Santa Fe, en la que autoridades del gobierno santafesino brindaron un cuadro de la situación a raíz de las pronunciadas lluvias.
Uno de los datos salientes de la conferencia de prensa posterior al encuentro lo aportó el Ministro de la Producción, Luis Contigiani. El funcionario manifestó que están afectados 869 tambos, por lo que la pérdida estimada es de un millón y medio de litros de leche por día.
El titular del área de la Producción, también hizo referencia a la cuenca agrícola: “Tenemos una superficie afectada de 948 mil hectáreas”, aseguró. En tal sentido, Contigiani fue categórico al momento de afirmar que las pérdidas actuales se suman a las de 2016, las cuales fueron de 10.500 millones de dólares. De acuerdo a estos datos, y ampliando el cuadro de consecuencias para gran parte de lo que queda del verano, se estima que la crisis no mermará al menos en los próximos 30 días, por lo que la pérdida podría ser de 45 millones de litros de leche.
Por otra parte se conoció que en 2016 la producción nacional de leche habría registrado una baja del 13,3% respecto de 2015, según estimaciones del consultor lácteo Marcos Snyder.
La baja de la producción lechera generada por las inundaciones ocurridas en abril del año pasado en las cuencas tamberas de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba obligaron por entonces a las industrias lácteas a recomponer los precios pagados a los tamberos y ese ajuste fue posteriormente trasladado a los consumidores.
Esto es fácilmente comprobable a partir del relevamiento realizado por nuestro medio en las últimas semanas del cierre de tambos. Los casos de Bauer y Sigel (cerraron de 20 de los 25 tambos que había hasta el año pasado), Zenón Pereyra, Vila son casos testigos, a los que se agregan Marini, que cobró notoriedad nacional a partir de la crisis terminal por la que pasa.
Además, a mediados del año pasado, debido al desastre climático, las principales industrias lácteas locales comenzaron a implementar planes de racionamiento de leche para destinar el insumo a la elaboración de algunos productos en desmedro de otros.
Eso generó desabastecimientos temporales de crema y manteca en muchas de las principales ciudades argentinas y podría ocurrir también en los próximos meses de acuerdo a lo expresado a LA OPINION por José Luis Spontón, director regional de INTA (ver página 5).

“MUY PREOCUPANTE”
El subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sammartino, evaluó como “muy preocupante” la situación de la cuenca lechera de Córdoba y Santa Fe, donde las condiciones climáticas adversas causan a diario unas pérdidas del orden del 20% de la producción.
“Desde el 25 de diciembre que llueve y el pronóstico no es muy bueno; es frustrante lo que está ocurriendo; veníamos en 2016 con todo un trabajo en el ordenamiento de la cadena y satisfaciendo las demandas” de los productores, apuntó en declaraciones a la radio Universidad de Córdoba.
“Cuando teníamos para el 2017 una agenda apuntando más a lo productivo y de más oportunidades, el fenómeno climático nos obligó a un paréntesis para empezar nuevamente a trabajar en las urgencias”, agregó el funcionario.
Sammartino precisó que las lluvias afectaron particularmente a los tambos ubicados en los departamentos San Justo (Córdoba); Castellanos y Las Colonias (Santa Fe).
Resaltó que desde el organismo nacional se trabaja con las provincias y los municipios para tratar de ayudar a los tambos que están más complicados, si bien “toda herramienta de ayuda de emergencia es un paliativo”.
“Lo que hay que hacer es trabajar un programa de sistematización de canalizaciones interprovincial” del canal Vila Cululú, una traza que cruza la cuenca lechera de Córdoba y Santa Fe y que “desde hace 30 años no se tocan”, puntualizó.
“Tenemos que trabajar en obras de infraestructura con soluciones a largo plazo, porque lo que ha pasado aquí es recurrente, venimos con más de tres años de problemas climáticos y si no tenemos una solución estructural no hay política agropecuaria que sirva”, advirtió Sammartino, quien dijo que problemas similares se padecen en Entre Ríos y la zona de Villegas en Buenos Aires.

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