La comunidad reclama obras

Región 06/01/2017 Por
SAN ANTONIO Y CASTELLANOS

SAN ANTONIO - CASTELLANOS. - En la víspera  los productores y vecinos de estas dos poblaciones nos hicieron llegar un documento,  que lleva la firma de los dos presidentes comunales, Alejandro Biava y Miguel Giacobone y cuyo texto reproducimos a continuación:
Nos dirigimos a ustedes a raíz de las lamentables lluvias producidas en las últimas horas, que han agravado considerablemente la crítica situación que vivía el sector, tornándola insostenible con la liquidación de tambos y la pérdida total de los sembrados. Es el cuarto año que sufrimos lluvias por encima del promedio anual, lo que nos lleva a la siguiente situación: napas altas o en superficie; volúmenes de agua difíciles de drenar por contar con un canal Vila-Cululú dimensionado para 66.000 hectáreas en 1.935 y con un aporte actual de más de 120.000 hectáreas, incluyendo agua de la provincia de Córdoba; negligencia o falta de obras en caminos y alcantarillas de nuestros distritos; una ruta 70 que fue repavimentada hace 22 años y en la que se anularon 5 alcantarillas quedando solamente 2 pasos de agua en 25 km de ruta, de 2 y 5 metros respectivamente para una masa liquida aportada por más de 120.000 hectáreas; y una respuesta nula desde la provincia a incontables reclamos (ensanchamiento, limpieza, submuración de puentes, construcción de nuevas obras de arte), con promesas que se desvanecen en el agua.
Todo se resume en un plan integral que incluya toda la cuenca del Vila -Cululú, toda, sin diferencias de criterio, partido político o afinidad; con sus respectivas mediciones y controles de profundidad, logrando un criterio unificado¸ sin favoritismos ni urgencias encubiertas, que permitan un correcto drenaje. No pedimos mucho. Simplemente hacer lo correcto. No se puede cambiar sobre la marcha o tratar de solucionar un problema causando otro, máxime si hablamos de agua. No se puede extender un canal sin realizar un proyecto y un estudio de impacto ambiental sobre el mismo, que certifiquen si es correcta o no su concreción, evaluando los pro y contra de su trazado. En la extensión del Vila -Cululú hasta el camino interprovincial no se tuvo en cuenta ninguno de estos criterios.
También es cierto que, la pluralidad de ideas y la necesidad de trabajar como uno solo, plantea dificultades, más con el paso de agua, porque seamos sinceros al agua nadie la quiere. Y ahí se termina la solidaridad para con el vecino o productor. Así de simple. “Que reviento la ruta 70 y permito que se vaya el agua”, “que al puente nunca vamos a dejar que se lo agrande”, “que lo vamos a definir a lo guapo y a pura bala”, “que nosotros rascamos un poquito la tierra y a ustedes los tapamos, si están en el bajo”. ¿O no son esos los pensamientos presentes en cada una de las innumerables reuniones que se realizan en nuestras colonias y colonias vecinas?.
Este problema lo venimos acarreando desde hace muchos años, siempre escudados en promesas que nunca se cumplen. Y estamos cansados de ser los receptores de todas las culpas. Queremos que las autoridades provinciales se hagan cargo de la parte que los ocupa. Gobernador, Ministro de Infraestructura y Transporte, Director de Hidráulica: planteen una solución que permita drenar esa masa hídrica sin rumbo y a la deriva, que deje de inundar zonas altamente productivas. Nuestro reclamo es para la amplia región que abarca el canal Vila-Cululú. No queremos soluciones parciales o a cuentagotas. Esas más de 120.000 hectáreas que están bajo el agua producen mucho más que el costo de ensanchamiento de un canal. Y eso lo saben.




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