"Estamos ante un año climático neutro"

Locales 04 de enero Por
Según el experto, enero, febrero y marzo serán meses de lluvias habituales para la época.
Por lo menos así lo afirma el ingeniero agrónomo y climatólogo rosarino Luis Blotta, quien en diálogo con LA OPINION aseguró que "estamos en presencia ante un buen año climático". Blotta insiste en que estamos viviendo fenómenos "a los que estábamos desacostumbrados por la recurrencia desde el año 2009 de los fenómenos Niño y Niña", debido a que "no tenemos desde esa época el neutro en el océano Pacífico".
¿Qué va a pasar en enero, febrero, marzo y abril con el clima? Blotta responde: "lo que normalmente ocurre en los años promedios para Santa Fe, tomando desde la ciudad capital un radio de 200 km, con lluvias promedios a las habituales en esos años". Asegura que "esas precipitaciones se van a dar bajo episodios de tormentas importantes y luego tendremos diez, quince días de una especie de pequeña sequía; ese es el verano normal al que estamos desacostumbrados".
El profesional, docente de la Universidad de Rosario recuerda: "no olvidemos que del 1 al 20 de diciembre atravesamos una sequía, con dificultades para la soja, el maíz, lo que fue la primera señal de cómo funcionan los veranos promedios. Luego lluvias importantes. "Ahora bien", pronostica, "durante febrero y marzo vamos a estar con la canilla un poco cerrada, atravesando también el promedio lógico de los años neutros, con lluvias menores a los 100 milímetros.

LA TRAMPA
DEL CALOR

En un reciente artículo, el climatólogo Luis Blotta escribió: ¡Mucho calor desde fines de año 2016! ¿Dónde está la trampa en los datos históricos de temperatura, de los Observatorios Meteo de las grandes ciudades? no se desglosa el incremento de calor ambiental, producto del aumento poblacional. Entonces, incluso entre 1999 y 2016, una misma temperatura de 35 ºC significa que en realidad la temperatura corregida es menor a la de 2016 porque se llega a ese récord sumándole a la temperatura real la cantidad de población total (que es mayor a la de 1999). Otro ejemplo es la temperatura máxima absoluta de 120 años en Rosario, de 43,5 ºC en los últimos días de enero de 1957. Si en enero de 2017 se alcanzaran esos 43,5 ºC en realidad sería producto de la temperatura real sumada al incremento de habitantes entre 1957 y 2017. La solución de quitar el sesgo aritmético producto del aumento poblacional sostenido del Gran Rosario, jamás ni siquiera se lo presenta como la presencia "falsa" de todos los datos comparativos que presenta el Servicio Meteorológico Nacional, aumentando la confusión de que cada vez más hace más calor en las ciudades.  
   

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