Advierten que la quita de retenciones aún no impactó fuerte en la economía

Suplemento Economía 02/01/2017
La duda entre los expertos es si el sacrificio fiscal de las medidas, en un escenario de alto déficit de las cuentas públicas, tuvo su correlato en mayor producción y creación de empleo.
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FOTO ARCHIVO CAMPO. Ganó con la baja de retenciones, pero su efecto aún no se nota con nitidez.

Por María Belén Escobar
(Especial de NA)

A pesar del esfuerzo fiscal superior a los 4.200 millones de dólares anuales para eliminar o disminuir retenciones al sector agroexportador y a la minería, economistas consideraron que aún no se percibe un marcado impacto productivo, aunque existe expectativa positiva para los próximos años.
En diciembre de 2015, el presidente Mauricio Macri había oficializado la eliminación de retenciones a las exportaciones de trigo, maíz, carne y productos regionales, y una baja de 5 puntos a las de soja, con el fin de dar un incentivo a la economía a un costo estimado en 4.000 millones de dólares, en lo que constituyeron parte de las primeras medidas tomadas al llegar a la Casa Rosada.
En febrero de 2016, hizo lo mismo con las retenciones del 5% a las exportaciones mineras, un impuesto no coparticipable que financiaba sólo al Estado nacional, cuyo impacto fiscal superó los 200 millones de dólares. En 2015, el sector minero había facturado 4.000 millones de dólares por exportaciones y había llegado a los 5.500 millones en años en los que los commodities tenían mayores precios.
La duda entre los expertos es si el sacrificio fiscal de esas medidas, en un escenario en el que el déficit se encamina a cerrar en unos 400.000 millones de pesos en 2016, tuvo su correlato en mayor producción y creación de empleo.
El analista de la consultora ABECEB Javier Cao sostuvo, en diálogo con NA, que los resultados todavía "no se ven", aunque consideró que es "cuestión de tiempo" para que comiencen a impactar en forma positiva. "El sector agropecuario tiene campañas que comienzan un año y terminan el otro. Cuando se dio la eliminación de retenciones, ya se había sembrado, por lo cual en la producción no se ven los efectos porque no hubo tiempo", evaluó. Destacó que "sí se ven avances en las proyecciones de siembra para el año próximo", mientras resaltó que ello se vincula con la compra de insumos agropecuarios y maquinaria agrícola.
Sin embargo, puntualizó que "el peso directo del sector agropecuario es menor con relación a la industria y servicios". Estimó que los resultados de la quita de retenciones "se deberían traducir en un mayor nivel de recaudación". Analizó que en el caso de la minería "es más difícil realizar un balance", aunque resaltó que si no se hubieran aplicado esas medidas, las caídas en el sector hubieran sido "más fuertes". Ejemplificó que algunas mineras en proceso de cierre de yacimientos en principio anunciados para 2017, los alargaron para 2018.
El vicepresidente del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), Jorge Vasconcelos, calculó ante Noticias Argentinas que el costo fiscal de la reducción de retenciones en industria, minería y agro fue del orden de 0,4% del PIB. Analizó que "los resultados en término de mejora de nivel de actividad del sector agropecuario fueron significativos", mientras estimó que "los datos se van a ver con mayor claridad más adelante".
"En el caso de la agroindustria, las mejoras se pudieron traducir en insumos y maquinarias", indicó y coincidió en que "las retenciones se eliminaron al sector agrícola a fin de 2015, por lo cual se ve un efecto parcial porque parte de la cosecha ya estaba sembrada". "De todos modos, se vio mejora en la producción", enfatizó el especialista, quien resaltó: "Lo importante es que la expectativa que tenemos para el 2016 y 2017, es decir de la cosecha que ya se empezó a sembrar, es de 122 millones de toneladas".
De ese modo, calculó: "Estaríamos 10 millones de toneladas por encima de la última campaña atribuible 100 por ciento al Gobierno anterior". "Si se mira lo que pasó con la pérdida de recaudación de parte del Estado, en el caso del complejo agroindustrial, es de 2 mil millones de dólares", consideró. Argumentó, así, que "de 7 mil millones recaudados por los derechos de exportación de agro en 2015, se pasa a 5 mil", al tiempo que indicó: "Hay una resignación fiscal de unos 2 mil millones de dólares que está plenamente justificada por la expectativa de la suba de cosecha". "Se puede decir que la resignación fiscal se autofinanció por el mayor volumen de actividad", apuntó, y evaluó en el caso del sector minero "el tema de la recaudación impositiva hay que mirarlo siempre de manera integrada".
En el caso del sector minero, prevé invertir u$s 20.000 millones en los próximos seis años, en proyectos que se encuentran en desarrollo y en nuevos emprendimientos que llegarían gracias a los cambios en el contexto económico que ya se dieron y a futuras modificaciones en legislaciones provinciales.
El presidente de la Cámara de Empresarios Mineros (CAEM), Marcelo Alvarez, había anunciado estos datos como parte del plan "Desafío 2021", que además generaría 40.000 nuevos puestos de trabajo. El plan es a seis años, pero la mayoría de esas inversiones están concentradas entre 2018 y 2020.
Con una mirada crítica, el economista Alejandro Robba evaluó que "la baja de retenciones, sumada a la recesión hizo que el déficit que el Gobierno tanto quería bajar, subiera". "Desfinanciar al Estado a partir de la baja de retenciones, más la recesión que impulsó la administración de Mauricio Macri, hizo que aumentara el déficit", sostuvo. "El Gobierno nos metió en una recesión tan profunda que no tiene la fortaleza para dar vuelta los resultados negativos porque no lo cree importante dentro de la agenda", dijo Robba.
Así, criticó que "el debate planteado por el Gobierno es completamente falso respecto del gradualismo ya que hubo un fuerte ajuste fiscal durante 2016". "El gasto aumentó por debajo de los niveles de inflación y se paralizó la obra publica hasta noviembre", cuestionó. Sostuvo que "al haber una recesión, se agudiza el déficit porque cayeron los ingresos fiscales y en eso influyó la baja de retenciones". "En la Argentina el crecimiento económico se dio históricamente por el consumo interno, no por la inversión y las exportaciones", apuntó.
Por último, pronosticó que durante 2017 habrá "una caída todavía más fuerte de la actividad, ya que las exportaciones y la inversión no van a compensar el bajo nivel de consumo". "En 2017 habrá mayor desempleo porque las medidas del Gobierno impactaron de modo negativo en los sectores que más empleos crean", se quejó y calificó de "industricidio" el accionar de la gestión macrista.



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