Campo positivo

Editorial 29 de diciembre Por
El balance anticipado desde el gobierno nacional sobre el campo, arroja índices muy positivos.

La suma de todos los cultivos durante la campaña 2016/17 arroja un total de 38,8 millones de hectáreas, llegándose de tal manera a sostener el optimismo que existe en cuanto a llegar a una cosecha de 130 millones de toneladas, debiéndose destacar como aspecto esencial la paridad que hubo entre cereales y oleaginosos, lo cual es esencial para una rotación equilibrada y consecuentemente el cuidado de los suelos. Además de ese importante avance en el cuidado del suelo, se destaca en igual medida la incorporación de tecnología al momento de la siembra, como por ejemplo las mejores variedades de híbridos y fertilizantes que valió una mayor incorporación de nitrógeno estimada en 64% y de fósforo 50%, redundando en una mayor calidad de los granos. 
De esta manera se destacan algunos de los conceptos centrales del análisis realizado por el Ministerio de Agricultura nacional en este momento de balance de la marcha del sector agropecuario, que en algo más algo menos concluirá con una cosecha récord, teniendo como resultado más inmediato la reubicación de la Argentina en los mercados del mundo, como uno de sus protagonistas centrales.
Un aspecto que resultó decisivo para esta escalada fue la determinación del gobierno nacional de eliminar las retenciones de la producción, con excepción exclusiva de la soja que fue reducida, impactando fuertemente en el incremento del interés por parte de los productores en los cultivos de trigo que subió 20,3%, girasol con 18,5% y maíz con 5,1% en toda su área de siembra. Los cálculos establecen que la quita de retenciones significa un retorno de 16.000 millones de dólares a los productores, no sólo del campo sino también de la mayoría de economías regionales, incentivando de tal modo esta suba de producción.
Hasta la primera semana de diciembre, las compras anticipadas tanto por la industria como por la exportación fueron de 51,5% más de trigo que en igual lapso de 2015, teniendo ya por lo tanto 347.900 toneladas para su procesamiento, mientras que las ventas de los exportadores aumentaron 449% llegando a la fecha indicada a 2.827.600 toneladas. También el girasol mostraba una perspectiva similar según se detalla en este informe, con 410% de compras anticipadas por 326.900 toneladas, en tanto el maíz llevaba vendidas 4.790.900 toneladas a los exportadores, significando un aumento de 377% respecto a la temporada anterior.
En cuanto a la molienda de cereales, hasta fines de septiembre -se disponían de los datos oficiales de los tres primeros trimestres, sin todavía cerrar el cuarto del año- se habían procesado 4.237.336 toneladas de trigo, siendo elaboradas 3.085.580 toneladas de harina y 1.024.096 toneladas de pellets, y además se molieron 229.453 toneladas de trigo candeal, 3.881.531 de maíz y 669.359 de cebada.
Por su parte la molienda de oleaginosas industrializó en los primeros diez meses del año 37.437.716 toneladas de soja y 2.512,574 toneladas de girasol, posibilitando la producción de 7.305.571 toneladas de aceite en el caso de la soja y 1.037.476 toneladas de aceite de girasol, además de 28.668.374 toneladas de pellets y expellers de soja, y 1.029.284 toneladas de pllets y expellers de girasol.
El detalle de cifras y estadísticas de la cosecha y producción de la campaña 2016/17, aunque incompleto todavía pero cubriendo la mayor parte del año, es por demás elocuente respecto al buen resultado y excelente respuesta que ha dado el campo, que puede resumirse en el récord que se alcanzará con las 130 millones de toneladas, y más todavía, lo que significa como sustento para el futuro inmediato, ya que el sector agropecuario y de mantenerse las actuales condiciones, seguirá siendo el principal sostén para alcanzar la recuperación económica del país. 
Justamente, y cabe remarcarlo, las actuales políticas para el sector son absolutamente lo contrario de lo que había sucedido en el anterior ciclo kirchnerista, en especial en los últimos 8 años de Cristina Kirchner, cuando se desató una verdadera confrontación con el campo, justamente el sector que lo proveía de divisas.
Hoy las cosas han cambiado y están a la vista, debiéndose esperar que se afiancen los resultados.

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