¿Prisión perpetua o absolución? Sólo justicia por Micaela Bordino

Policiales 26 de noviembre Por
Posturas polarizadas entre Acusación y Defensa caracterizaron el final de las jornadas de debate en el juicio oral y público por la muerte de Micaela en febrero de 2015. Ahora definen los jueces. La lectura del veredicto tendrá lugar el miércoles 30 de noviembre, a partir de las 8, en el edificio de Tribunales.
Ver galería FOTO LA OPINION FISCALES DEL MPA. Dres. Angela Capitanio y Guillermo Loyola.  FOTO LA OPINION DEFENSORES. Dres. Pablo Mosconi y Raúl Domenella.
1 / 2 - FOTO LA OPINION FISCALES DEL MPA. Dres. Angela Capitanio y Guillermo Loyola. FOTO LA OPINION DEFENSORES. Dres. Pablo Mosconi y Raúl Domenella.
Como estaba previsto, a partir de las 8 de la mañana de ayer, dio inicio la última audiencia, conocida como la de los alegatos de clausura, en el juicio oral y público que se le sigue a Jonatan Díaz por la muerte de su esposa Micaela Bordino.
En la misma, tanto la Acusación representada por los fiscales Angela Capitanio y Guillermo Loyola, como la Defensa conformada por los letrados Raúl Domenella y Pablo Mosconi, intentaron convencer de sus posiciones a los jueces Osvaldo Carlos, Alejandro Mognaschi y José Luis García Troiano, quienes el próximo miércoles 30, a partir de las 8, emitirán su veredicto en este juicio oral que tanta atención ha concitado socialmente en Rafaela, debido a la posibilidad de que se contemple la figura del femicidio y la pena en expectativa que es de cadena perpetua.
Casualmente ayer fue el “Día de la no violencia contra las mujeres”, y un pequeño grupo de personas se congregó en la puerta de Tribunales con pancartas antes del inicio del juicio, pero solamente a uno de los manifestantes y observando las reglas de conducta le fue autorizado el ingreso a la sala de audiencias, sin carteles.
Las posturas de ambas partes no se movieron ni un centímetro desde el comienzo del juicio, mientras que la Fiscalía del Ministerio Público de la Acusación pidió cadena perpetua, la Defensa privada insistió con la inocencia de su defendido pidiendo su absolución de culpa y cargo alegando la hipótesis de la “muerte accidental”.

ALEGATO
DE FISCALIA

La fiscalía pidió para Jonatan Díaz la condena a prisión perpetua considerándolo autor penalmente responsable de los delitos de “Homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género agravado por el uso de arma de fuego”, en concurso real con el delito de “tenencia indebida de arma de fuego de uso civil”. 
En una exposición de una hora y media el fiscal Loyola consideró que “el MPA demostró que Jonatan Díaz disparó contra su esposa Micaela Bordino, con la voluntad de quitarle la vida y para eso usó un revólver que tenía en su vivienda”.
El fiscal repitió al menos dos veces en su alegato que sus conclusiones, “están basadas en conclusiones científicas y no en el laboratorio de la imaginación”.
Loyola volvió a repasar en el alegato todas las conclusiones que aportó durante el juicio, el Cuerpo Médico Forense que hizo la autopsia de Micaela con la firma de su jefe el Dr. Rodolfo Arancibia.
Recordó que la causa de la muerte de Micaela fue un disparo de arma de fuego que destruyó su masa encefálica; que la trayectoria del disparo fue de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás. Dijo además que el ángulo del disparo, para que se produzca ese orificio de entrada ligeramente irregular y redondeado solamente podía hacerse de modo perpendicular al piso.
En cuanto a la distancia del disparo, se recordó que la pericia de Arancibia afirmó que este orificio lo llevó a concluir que el disparo no fue a corta distancia: no menos de 10 o 15 cm. También sostuvo que para poder hacer eso por sí misma, Micaela debería tener un “importante” juego de muñecas. En este punto se recordaron las pericias hechas en el Tiro Federal por el armero Diego Palmucci y la Lic. en Criminalística Emilse Voisard en cabezas de cerdo donde se llegó a la conclusión de la distancia.
El fiscal descartó así el autodisparo o suicidio. En cuanto al disparo accidental recordó que el experto Palmucci declaró que para que se realice en esas condiciones se necesitaba una fuerza de 6,5 kg de tensión y considerando que Micaela era de estructura menuda debía descartarse esa hipótesis.
Recordó también que cuando se hicieron las pericias al arma, al caer este accidentalmente es “inviable” que se produzca un disparo, ya que dejó 7 marcas o improntas en el estante en igual número de caídas y en ninguna de esas caídas se produjo un disparo. Originalmente, en el mismo estante no había ninguna marca cuando fue hallado, lo que haría suponer que esto nunca sucedió.

ABSURDOS Y
AGRAVANTES

Los fiscales enumeraron luego una serie de absurdos y agravantes.
Entre los primeros mencionaron que “Micaela tenía aversión por las armas y no iba a ir en busca de ella”; que, “haya tomado el arma apuntándose hacia ella; nadie va a tomar el arma por el cañón”; que, “la altura del mueble [donde estaba el arma] es de 1,95 m cuando ella medía 1,58 m”; “si fue un accidente, en vez de mirar hacia adelante y hacia arriba, lo hizo mirando para abajo y para atrás”; “el arma no dejó marcas en el estante”, entre otros “absurdos”.
En cuanto a los agravantes la fiscal Capitanio se refirió a la violencia de género: “su muerte no fue un hecho aislado, sino del sometimiento que padecía por parte de su esposo”; que “tenía moretones por maltratos”; que, “se quería separar” pero que, “temía que Jonatan la separe de sus hijos”. Mencionó además que, su exnovia, “Sofía Linares habló de una 'piña' que Jonatan le dio en la cara. Era muy celoso y las agresiones comenzaban cuando ella planteaba terminar la relación. Este es un patrón de conducta del imputado”, señaló.
Aludieron así a una “doble fachada”, característica del violento de género: “es una persona para los demás y otra puertas adentro”; y los celos que no dejaban que la mujer tuviera relaciones con otras personas.
“Todo esto terminó con su muerte. Micaela fue una más. Víctima de violencia de género”, concluyó el alegato de los fiscales.

ALEGATO
DE LA DEFENSA

El alegato de la Defensa, en la persona del Dr. Raúl Domenella, comenzó enunciando que, “rechazamos todo lo dicho por la Acusación del MPA. Porque regresaban los chicos Micaela puso el arma guardada en altura, lo que el fiscal trata de absurdo”, señaló.
Dijo también que, “no hay ninguna prueba que diga lo que ocurrió realmente. Estamos hablando de supuestos”, a la vez que calificó al Dr. Rodolfo Arancibia de testigo “parcial” por lo que, “se descartó el accidente y el suicidio de entrada”. Agregó que, “no había motivos para un suicidio ni para un homicidio”.
Ante el señalamiento de la fiscalía de que Jonatan Díaz ese día luego del hecho estaba “tranquilo”, Domenella sostuvo que, “está probado que Jonatan Díaz pidió ayuda, incluso nervioso cuando llamó al [servicio de emergencias] 107. Llamó a todo el mundo”, indicó el abogado.
Dijo también que “se contaminó la escena del crimen, pasaron casi 12 personas por el lugar y no se preservó. La llave [de la casa] la tenía una vecina”, remarcó.
Señaló asimismo que, “la cadena de custodia falló. En Entre Ríos los peritos no recibieron el mismo arma. Tenía el vástago torcido y el tambor desplazado”. “Se perdieron muchas pruebas, incluso para la Defensa. Palmucci no está acreditado y junto con Arancibia fueron parciales. Hay muchas hipótesis de accidentes que no se investigaron”, concluyó.
Acto seguido el defensor Pablo Mosconi tomó la palabra y también relativizó todos los “supuestos y afirmaciones de la Fiscalía”. Dijo que, “Jonatan no tiene el perfil de maltratador ni de 'doble fachada'. Micaela manejaba el dinero de la casa, si hubiera sometimiento eso no podría ser posible”, dijo.
“Jonatan Díaz no pudo aislar a Micaela de los chicos -continuó-. ¿Adónde y con qué recursos se los iba a llevar? También se los podría haber llevado en febrero o marzo antes de ser imputado”, dijo Mosconi.
Siguiendo con los maltratos agregó: “¿por qué la mamá de Micaela no acudió a una ONG u a otro lugar por la violencia de género? Jonatan no tiene ni una sola denuncia por maltratos, ni siquiera a la GUR, ningún llamado”, a la vez que consideró que, “la testigo Sofía Linares es poco creíble”.
Finalizando el alegato de su defendido, el abogado Mosconi aseveró: “no se puede pretender condenar a Jonatan Díaz a 35 años (sic) de prisión, solamente por haber estado en el lugar del hecho. Lo beneficia el 'In dubio pro reo' [principio jurídico de que en caso de duda se favorecerá al imputado]. Por eso pedimos su absolución”, concluyó Mosconi en la última jornada de debate en este juicio. El miércoles los jueces dictarán sentencia.

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