Esperando saldar una deuda

Deportes 24/11/2016
TENIS, COPA DAVIS
ZAGREB, 24 (AFP-NA). - Guillermo Vilas, José Luis Clerc, David Nalbandian, incluso Juan Martín Del Potro... La lista de víctimas de la particular maldición argentina en las finales de la Copa Davis tiene grandes nombres, a la espera de que el país salde este fin de semana en la final de Croacia una vieja cuenta pendiente. ¿Conquistará por fin Argentina la Ensaladera de Plata? El país de Diego Maradona y Lionel Messi, el país en el que nació el gran piloto Juan Manuel Fangio, el de la Generación de Oro campeona olímpica de básquetbol, tiene en el tenis una espina clavada.
"Es una final diferente, con diferentes compañeros, otro capitán y en otro país", destacó el martes Del Potro en una conferencia de prensa en Zagreb, para intentar marcar distancias con el pasado. Argentina debutó en la Copa Davis en 1923, con una eliminatoria perdida por 4 a 1 ante Suiza. Empezaba así un camino en el que a menudo transitó por la división regional, en un segundo plano. Pero el destello que cambió todo, llegó en 1981, año en el que se estrenaba el formato con un Grupo Mundial -como persiste actualmente- y en el que Argentina fue deshaciéndose sucesivamente de Alemania Federal, Rumania y Gran Bretaña. Se clasificó así para la primera final de su historia, que se jugó en diciembre de ese año en el Riverfront Coliseum de Cincinnati, en Estados Unidos. Allí Vilas y Clerc, cuya mala relación aquellos días fue muy comentada, intentaron la hazaña. El primero cayó de entrada ante John McEnroe y el segundo pudo restablecer la igualdad superando en el segundo individual a Roscoe Tanner. El partido de dobles pasó a la historia del torneo y allí la dupla Vilas-Clerc cayó en cinco sets ante McEnroe y Peter Fleming, con un 11-9 en la manga decisiva. Clerc cayó ante McEnroe en el siguiente individual y se culminó en desastre.

LARGA ESPERA
Hubo que esperar 25 años para volver a ver a Argentina en una final de la Copa Davis. Fue en la edición de 2006, en Moscú, donde Rusia se impuso 3- 2 a Argentina. David Nalbandian, que perdió en el choque de dobles, consiguió los dos puntos argentinos, en una eliminatoria que llegó igualada 2-2 al último duelo, en el que José Acasuso sucumbió contra el local Marat Safin. Nalbandian volvió a estar en la final de 2008, que Argentina disputaba por primera vez en su casa, en Mar del Plata.
Junto a él estaba Juan Martín Del Potro y enfrente una España mermada por la baja de Rafa Nadal, con lo que todo parecía preparado para la coronación argentina. Pero Del Potro cayó por sorpresa ante Feliciano López en el primer día. La derrota argentina en el dobles dejó la misión complicada y Del Potro renunció a última hora a jugar el cuarto individual. Tuvo que salir a jugar Acasuso, que perdió frente a Fernando Verdasco. El desastre se había consumado y la crisis estaba más que abierta, con malestar del equipo argentino, especialmente de Nalbandian hacia Del Potro.
La cuarta final fue en 2011 y de nuevo contra España, aunque entonces como visitantes en Sevilla y con las expectativas más reducidas. Los españoles ganaron 3-1. Del Potro cayó en sus dos individuales, ante David Ferrer y Rafa Nadal, y Nalbandian ganó el único punto argentino, en el dobles haciendo pareja con Eduardo Schwank.
El país también tuvo actuaciones meritorias en otras ediciones, en las que alcanzó las semifinales (1977, 1980, 1983, 1990, 2002, 2003, 2005, 2010, 2012, 2013, 2015). Desde el ascenso al Grupo Mundial en 2001 tras superar 5-0 a Bielorrusia en Córdoba, Argentina ha jugado en la primera división y allí se ha consolidado como una potencia de primer orden, a la que sólo le falta el título. Si lo consigue este fin de semana en Zagreb habrá saldado esa deuda histórica y rendirá homenaje a la larguísima lista de jugadores que lo intentaron sin fortuna, empezando por el mítico Vilas, el hombre que más series disputó (29) para el país y que ostenta el récord de victorias (57) de un argentino en la Copa Davis.

Te puede interesar