Carta de lectores

Carta de Lectores 20/11/2016
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“No fue fácil... pero lo logré”

Sr. Director: 

A veces decir “gracias” es sólo cumplir con quien te hizo un favor, o te ayudó pero en este caso, en mi caso decir “gracias ”es poco, o es todo “Gracias” a Dios, a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros de equipo, dirigentes, al periodismo todo, a la Liga Rafaelina de Fútbol y si tal vez olvido a alguien... pero también les digo... “gracias”.
Todo comenzó allá lejos hace tiempo, un sueño, un desafío, una locura... que lo llamen como quieran “Yo lo pude hacer” contra muchas cosas, la edad, el tiempo, con el aliento de muchos y la risa de algunos, con la burla incrédula de un montón, pero fueron más las cosas y la gente a favor... y Dios a mi lado.
Me preguntan aún hoy ¿por qué? ¿Por qué en Sportivo?... La respuesta siempre será una pregunta... ¿Y por qué no? Todos lo pueden hacer, pero hay que hacerlo bien, a conciencia en todo, todo tiene que estar previsto.
Lo mío comenzó el 1 de febrero 1º día de pre-temporada, compartí ese comienzo con chicos de promedio 18 a 24 años, ¿Qué hacía uno de 60 años corriendo a la par de ellos? (no habían nacido y yo ya tenía 5 pre-temporadas hechas). Me miraban raro, pero con todo el respeto del mundo, yo era otro “Profe”. Pero, al verme entrenar como uno más, y más cuando supieron porqué estaba allí, el asombro colmó las dudas, de “profe” pasé a ser Hugo, Pelado, Viejo pero siempre con el respeto ante todo, respeto que creo me gané demostrando en cada práctica, que no quería que me regalasen nada, asombro por parte de Pablito, del Tucu, de los chicos de la 5ª (arqueros) les llamaba la atención, no que volara y agarraba la pelota... ¡sino que me levantara!
La pregunta de los chicos era siempre la misma ¿Estás bien Hugo? Lo mismo preguntaban José y el Profe... mi respuesta con “una sonrisa” era para ocultar que me dolía todo. Así fueron los 3 meses de pre-temporada para mí: frío, lluvia, golpes, dolores, pero no me importaban porque mi meta era “El Partido” y todo lo que viví y compartí.
Me sentí cuidado en todo momento, cada periodista que me hizo una nota la hizo adentro del club y acá les contesto ¿Por qué Sportivo? Porque es un club en el cual vas a encontrar un 10% de comodidad y un 90% de “sacrificio”, así es el club, no hay mucho para prometer, si mucho para hacer, todos laburan cada uno a su manera, con errores y aciertos, pero con amor al club, inferiores, mayores, todo a pulmón, “un comedorcito” donde “las chicas”cocinan para 50 o 60 chicos todos los días (para muchos de ellos tal vez sea la única comida del día) para ellos “las chicas” el “Gordo Darío” o el que se acerque al Club, en ese momento son... “su familia”.Podría escribir páginas enteras sobre Sportivo porque jugué hace muchos años allí, estoy ahora y siempre el sentimiento y la pasión por “El Negro” está intacta, por eso Sportivo fue el lugar.
Tal vez hay cosas que no las puedo contar o escribir, son sentimientos, hacer una pre-temporada, compartir entrenamientos con chicos, el vestuario, ponerme ropa de entrenamiento (toda de mi hijo Maxi) vendarme, entrenar con el Tucu y Pablito (dos arqueros de 30 y 26 años), que el DT me diga ¡Atajá en ese arco!... ¡Y todo a los 60 años!. Gracias a Dios por permitírmelo , y por 2ª vez ya lo había hecho a los 46 años para jugar junto a mi hijo “Maxi” (16 años en ese momento) en Luz y Fuerza. 
Y no me canso de repetir que no soy un ejemplo, tal vez un modelo de vida algo ordenada, sin fumar, sin beber alcohol, con deporte como método y Dios, siempre. Llegó el día del partido, fue un gran acontecimiento para mí, mi familia Ana, Paola, Marcos, Maxi desde Suiza, y mi viejo “Cucu” desde el cielo a través de los rezos y velas de mi mamá, mis amigos y la hinchada tremenda del Negro en la tribuna hasta que José dijo... “Hoy el arquero de Sportivo es Hugo Cossa y está aquí por lo que trabajó, nadie le regaló nada, él se ganó estar en el arco de Sportivo a los 60 años”... Se me escaparon unas lágrimas y volaron en mi mente miles de recuerdos, esos que no se cuentan, se sienten en el corazón, esos que se pegan a uno de por vida. Imaginen la cara de los dirigentes de “la Liga” cuando con una foto en mi mano dije: vengo a que “me fichen como jugador de Sportivo Norte”. No entendían nada... y fueron parte importante de mi sueño, “la Liga Rafaelina de Fútbol”.
Se fue un cuerpo técnico, volvió Juanchi, se renovaron esperanzas... y yo seguí entrenando... hasta el 31 de diciembre en el libro de pases soy jugador de Sportivo Norte, ¡con 60 años! A veces hasta a mí me cuesta creerlo.
El miércoles 23 de octubre fue mi última práctica. Calentamos con el Profe (un fenómeno) y le pedí a Juanchi despedirme del plantel, estaban todos parados a mi lado, los miré, y con un nudo en la garganta sólo unas palabras me salieron... pero repetí unas un montón de veces… ¡Gracias a todos!
Sin todos ellos no lo podría haber cumplido, todos los chicos, el cuerpo técnico Leo, Juan, Fabri, el Profe, tenía ganas de abrazarlos a todos, mi hijo Maxi que me dijo (estás reloco viejo pero te banco) mi familia toda, mi viejo “Cucu” desde allá arriba, a todos en ese momento los abracé con mi corazón.
Al periodismo oral, escrito y televisivo de Rafaela y del país que me dejaron contar lo vivido, a mi amigo G.K. que 10 días antes me ayudó a reponerme de una lesión y perdón si de alguien me olvido... A todos gracias.
Todos ustedes hicieron que yo, a los 60 años vuelva a vivir la pasión de ser Arquero Titular en un equipo de la Liga Rafaelina. Y lo hice en Sportivo Norte. Mis respetos a todos los grandes arqueros que salieron de esta Liga rafaelina: Lito Maina, Santiago, Anesa, Biglia, Querini, Marino, Miretti, Gerold, Medrán, Pidcard, Michelli y muchos otros de épocas pasadas y actuales. Yo sé que tal vez no fui un gran arquero pero lo más grande y valioso que coseché fueron amistades, para todos ellos es mi simple homenaje y estoy seguro de algo... nacimos arqueros y nunca dejaremos de serlo. ¡Gracias!

Hugo E. Cossa
12.304.003

P//D: Sr. Director, perdón por lo extensa de mi carta, pero es mucho lo que tendría que escribir de acuerdo a lo vivido. Gracias. 

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