Comenzó el juicio oral por la muerte de Micaela Bordino

Policiales 08 de noviembre Por
El procesado es Jonatan Ariel D., de 30 años. Ayer fueron los alegatos de apertura y los fiscales Guillermo Loyola y Angela Capitanio pidieron la pena de prisión perpetua. Las pericias realizadas confirmaron que el disparo que recibió la víctima en la cabeza fue hecho a más de 17 centímetros de distancia.
FOTO LA OPINION TRIBUNAL PENAL. Esta compuesto por los jueces Alejandro Mognaschi, Osvaldo Carlos -preside el jurado-, y José Luis Garcia Troiano.
FOTO LA OPINION TRIBUNAL PENAL. Esta compuesto por los jueces Alejandro Mognaschi, Osvaldo Carlos -preside el jurado-, y José Luis Garcia Troiano.
“Micaela Bordino fue una más. Fue una víctima más de las trágicas historias conocidas como de violencia de género. Señores jueces, en el desarrollo de este debate este Ministerio Público de la Acusación demostrará que el imputado aquí presente Jonatan D., mató a su esposa Micaela Soledad Bordino. Probaremos que la muerte de Micaela no fue resultado de un auto disparo y que tampoco su deceso haya sido provocado por el disparo accidental de un arma de fuego provocado por ella misma”, fueron las primeras palabras de la fiscal Angela Capitanio, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), con las cuales dieron inicio al juicio, en los alegatos de apertura.
En lo que sería una ajustada síntesis de los cargos que afronta el imputado, la Fiscal continuó: “Prestarán declaración testimonial calificados peritos que determinarán en forma indubitable que el disparo fue efectuado a una distancia y con una trayectoria que tornan imposible que el mismo haya sido efectuado por Micaela en forma intencional para quitarse la vida. Y nos confirmarán que por las características del arma es imposible que la misma se haya accionado en forma accidental”.
“Descartadas estas dos hipótesis -continuó Capitanio- surgirá que la causa de la muerte de Micaela Bordino fue el disparo de un arma de fuego que otra persona hiciera en contra de ella. La única persona que ese día, en ese momento, en ese lugar, acompañaba a Micaela dentro de su casa, era su esposo, el imputado aquí presente”.
“Ustedes se preguntarán -prosiguió la Fiscal- ¿por qué Jonatan D. mató a Micaela? […] Fue el producto del sometimiento que Micaela padecía por parte de su esposo. Micaela era una buena persona y una buena amiga […] pero también era víctima de golpes y maltratos por parte de Jonatan D., de quien incluso en muchas oportunidades se había querido separar. Este fue el motivo por el cual Jonatan D. disparó contra su esposa, provocándole la muerte”, explicó.
“Los hechos -indicó- encuadran legalmente en la figura penal de 'homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, agravado por el uso de arma', en concurso real con la tenencia ilegítima de arma de fuego, sin contar con la debida autorización legal”.
Concluyó su alegato de apertura la fiscal Capitanio: “este Ministerio Público de la Acusación, llegado el momento en los alegatos de clausura, solicitará que por estos hechos el imputado Jonatan D. sea condenado a la pena de prisión perpetua, por ser el autor de la muerte de su esposa, Micaela Soledad Bordino”.
Con esta acusación, la víspera fue el día en que dio comienzo el juicio oral y público a Jonatan Ariel D., de 30 años, imputado y procesado por la muerte de su esposa, la joven Micaela Bordino.
La muerte de la mujer de 24 años ocurrió alrededor de las 11 de la mañana del domingo 1 de febrero de 2015 cuando recibió un disparo de un revólver calibre 32 largo en la cabeza, en su propia casa de Zanetti 95, en barrio Sarmiento, donde habitaba con su pareja, falleciendo esa medianoche en el Hospital Cullen de Santa Fe.

JUICIO ORAL
Y PUBLICO

Así, finalmente y tras un compás de espera de varios meses, Jonatan D. comenzó a ser juzgado ayer en Rafaela por el presunto homicidio de su esposa –de 24 años–, ocurrido en febrero de 2015. A primera hora de la mañana de ayer se realizaron los alegatos de apertura, en el marco de los cuales, los fiscales del MPA, Guillermo Loyola y Angela Capitanio, solicitaron la pena de prisión perpetua.
Los delitos que le imputaron los fiscales a Jonatan D. son la autoría de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, agravado por el uso de arma, en concurso real con la tenencia ilegítima de arma de fuego, sin contar con la debida autorización legal.
El tribunal pluripersonal a cargo del debate está conformado por los jueces Osvaldo Carlos -actualmente juez de primera instancia en lo Penal Correccional en Rafaela-; José Luis Garcia Troiano -juez de primera instancia en lo Penal de Instrucción y Correccional de Tostado-, y Alejandro Mognaschi -juez de primera instancia en lo Penal del nuevo sistema procesal-.
Por su parte, la defensa está a cargo de los abogados Raúl Domenella y Pablo Mosconi.
En la víspera, luego del alegato de la Defensa, el imputado sólo dijo que, “no voy a declarar. Soy inocente y no hice lo que me están acusando”.
Así, además de repasar el video de la audiencia cuando Jonatan D. declaró por el hecho, desfilaron ayer ante el jurado cuatro personas que prestaron declaración testimonial. Estos fueron los primeros cuatro testigos aportados por el MPA, de un total de 49 que fueron convocados: Agustina Beldwin, policía y sumariante en la Comisaría 1ª el día de los hechos; Leonardo Quiroga, fotógrafo policial de la escena cuando se encontró a Micaela fallecida; Carla Duarte, también fotógrafa policial; y Betiana Angelina Mersuglia, médica y especialista en Clínica Médica del servicio SIES 107 que fue quien atendió a Bordino en los primeros momentos.
De acuerdo a lo informado por la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), está previsto que las audiencias se desarrollen hasta el martes 22 de noviembre. En tal sentido, la Fiscalía llevará 49 testigos al proceso.
Finalmente ayer se dictó un cuarto intermedio hasta las 8 de hoy cuando continuará la ronda de testigos.

PRISION
PERPETUA

En sus alegatos de la mañana de ayer, los fiscales Loyola y Capitanio solicitaron la pena de prisión perpetua por entender que se trató de un crimen agravado por la violencia de género.
“La primera versión del imputado fue que escuchó un disparo y que luego encontró a la mujer agonizando con un disparo en la cabeza tirada en el piso del dormitorio”, recordó Loyola. “Sin embargo, con el correr de los días y a partir de las pericias realizadas, pudimos comprobar que era imposible que la joven víctima se haya disparado o que se haya tratado de una muerte accidental”, agregaron los funcionarios del MPA.
“Las pericias nos permitieron corroborar que el disparo se realizó a más de 17 centímetros de distancia de la cabeza de la mujer”, precisaron los fiscales. “Además, el arma con la que se produjo el disparo es antigua, y el gatillo tiene una dureza excesiva que requiere cierta fuerza para accionarlo que no es posible que la víctima haya ejercido”, añadieron.
Loyola concluyó que “descartada las hipótesis del autodisparo y del accidente, surgió entonces que el disparo fue hecho por un tercero. Y la única persona que estaba con la víctima en la casa era el imputado”.

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