Bosques en peligro

Editorial 15/10/2016
El gobierno nacional casi no asignó recursos para la protección de bosques nativos.
El presupuesto de 2017 está en plena discusión legislativa, pero consecuencia de las partidas asignadas en determinados rubros se ha generado una avalancha de reclamos, pues aquí se da el conocido caso de la frazada corta, es decir, que no alcanza para todo. Los que quedarán prácticamente desprotegidos son los bosques, así lo denunció un grupo de organizaciones ambientalistas, destacando que con ese destino se asignó apenas el 3,8% de los recursos necesarios, razón por la cual se reclama con mucha energía la revisión del artículo 16 del proyecto.
Es que de prosperar esta iniciativa el Fondo de la Ley de Bosques quedará prácticamente sin recursos, con sólo 270 millones de pesos asignados, cuando según los denunciantes se requiere como mínimo 7.000 millones, tratándose de la partida más baja desde que fuera creado este Fondo en 2010, razón por la cual se sostiene que en materia de política ambiental se tendrá el año que viene un enorme retroceso.
Es bien conocido que los bosques nativos se encuentran en un acelerado proceso de degradación por la deforestación, siendo más que elocuente un solo dato: desde 1990, en apenas 26 años, se perdieron 7,6 millones de hectáreas de bosques de las características mencionadas, un espacio que para tener una idea cabal del mismo puede decirse que es igual a la superficie de la provincia de Formosa.
En realidad, esta Ley 26.331 de Protección Ambiental de Bosques Nativos, desde sus orígenes siempre debió afrontar muy serios inconvenientes, pues si bien fue creada en 2007 recién fue reglamentada en 2009, enfrentando habitualmente falta de recursos por bajas asignaciones, aunque nunca como se pretende hacerlo esta vez. "La ley cumple en 2017 diez años y su marcada desfinanciación supone una situación de extrema gravedad", sostienen las organizaciones ambientales.
Esta ley dispone que las provincias deberán hacer el ordenamiento territorial de sus bosques para de tal manera regular el uso del suelo y proteger el medio ambiente. Y aún estando en vigencia la situación de los bosques nativos en la Argentina es sumamente delicada, pues se desmonta para continuar ampliando la frontera agrícola, en la mayoría de los casos para sembrar soja, no existiendo los controles esperados de parte de las provincias, llegándose a pensar que en varios casos son ,as mismas autoridades la que adoptan una posición de distracción para no evitar el desmonte.
Las dos provincias más denunciadas son Salta y Santiago del Estero, con escasos y casi nulos resultados, al extremo que a pesar de la vigencia de la aludida ley se sigue deforestando 180.000 hectáreas cada año, constituyendo estos los tristes números de una realidad que abruma, y que de acuerdo a las nuevas circunstancias, es probable que el año que viene incremente su dimensión.
En tal sentido la fundación Vida Silvestre , sostuvo que "los legisladores tienen la posibilidad de cambiar la situación a favor de los bosques nativos, de las especies que en ellos habitan y sobre todo a favor de las comunidades que dependen de los bosques para satisfacer sus necesidades y lograr un desarrollo sustentable", ampliándose en el comunicado difundido que "es responsabilidad del Congreso aprobar un presupuesto que dote al Ministerio de Ambiente y las provincias de los recursos suficientes para conservar y restaurar los servicios ambientales que los ecosistemas boscosos proveen", señalándose que nuestro país solamente conserva la tercera parte de sus bosques originarios, habiendo sido arrasado el resto.
Existe una estadística mundial que poco favor le hace a la Argentina, ya que entre 234 países aparece en el noveno lugar de los que menos cuidan y preservan a sus bosques. "Es lamentable -consigna el documento- que se asigne un monto tan insignificante a la Ley de Bosques. Contamos con el agravante de que desde su sanción se deforestaron ilegalmente más de 600.000 hectáreas. Por eso, además de exigir el cumplimiento de la aludida ley, está siendo impulsado un proyecto de  ley de régimen penal de protección al bosque nativo, para de ese modo poder penalizar a todos aquellos que realicen desmontes ilegales en todo el territorio nacional.
Ojalá puedan lograrse las modificaciones apuntadas, pues de lo contrario el futuro de los bosques nativos está prácticamente sellado.

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