Principio de acuerdo entre la CGT y el Gobierno: por ahora no hay paro

Nacionales 13/10/2016
El Gobierno anunció un bono de $ 1000 para jubilados y familias beneficiarias de la AUH. También una eximición parcial del Impuesto a las Ganancias.
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1 / 2 - FOTO NA PERSPECTIVAS. Quintana y Triaca por un lado, y Schmid y Daer por otro, dieron sus puntos de vista tras el encuentro.
BUENOS AIRES, 13 (NA). - El Gobierno y la CGT lograron ayer acercar posiciones y arribar a un principio de acuerdo en torno a la eximición del Impuesto a las Ganancias sobre el aguinaldo de diciembre y bonos para jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), aunque el diálogo continuará la semana próxima en una mesa en la que se sumarán los empresarios a fin de consensuar un bono para empleados del sector privado.
De esta forma, el Ejecutivo logró frenar por el momento la convocatoria a un paro general, tras una reunión de cuatro horas que mantuvieron el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el secretario de Coordinación Interministerial, Mario Quintana, con los jefes de la CGT en la sede de la Obra Social del Personal de la Sanidad Argentina (O.S.P.S.A.).
"Hemos planteado respuestas y creemos que no debería haber un escenario para un paro", señaló luego de la audiencia Triaca, en una conferencia de prensa en la Casa Rosada. Cumplidos los diez días de plazo que había pedido a la CGT para dar una respuesta a sus reclamos, el Gobierno anunció que otorgará un bono de 1.000 pesos para los jubilados que reciben la mínima y para los beneficiarios de la AUH.
Además eximirá a fin de año del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores que perciben aguinaldos que no pasan los 15.000 pesos y salarios en bruto de hasta 55 mil pesos. El miércoles próximo, se sumarán los representantes del sector empresario a una mesa de "Diálogo para la Producción y el Trabajo", tal como la denominó Quintana, a fin de de consensuar un bono para empleados del sector privado.
En tanto, la compensación para los trabajadores estatales estaría avanzada pero Triaca y Quintana evitaron anticipar las cifras: la intención es que los privados resuelvan primero su número como base para las negociaciones. La complicada negociación con el Gobierno de Mauricio Macri volvió a evidenciar además las fuertes internas que atraviesa la CGT recién reunificada.
Por un lado, el integrante del triunvirato que conduce la central obrera Héctor Daer destacó que se encontró "consenso" en varios puntos de la agenda de reclamos al Gobierno y por el momento no se convocará a un paro nacional.
Con otra postura, el secretario gremial de la CGT, Pablo Moyano, calificó a los beneficios que anunció Triaca como "un bonito" y "una migaja" y volvió a plantear la necesidad de ir a una medida de fuerza. El próximo miércoles, el Gobierno, la CGT y los empresarios se sentarán en una mesa de diálogo para intentar consensuar un bono para los trabajadores del sector privado, pero se prevé que ese ámbito se intentará mantener en el tiempo para debatir otras cuestiones de interés para la Casa Rosada, como el Plan Productivo que presentó meses atrás Quintana.
Ese iniciativa apunta a que el país pueda "crecer con salarios altos" y consta de ocho objetivos, entre ellos bajar el costo del capital, el ausentismo en las fábricas y la litigiosidad y mejorar la competencia, además de la Ley de Empleo Joven que se busca acordar con los gremios.
Daer destacó como principal logro la convocatoria para el próximo miércoles a "sectores empresariales" a los efectos de "abordar una suma para el sector privado" porque -según dijo- "el sector público ya esta avanzando en esas negociaciones" para un bono de fin de año.
"El paro no está descartado, pero se han encauzado parte de los reclamos. Falta ahora lo sustantivo que es este diálogo con privados", señaló por su parte, su colega del triunvirato de la CGT, Juan Carlos Schmid. La reunión entre el Gobierno y los gremialistas se desarrolló en medio de un fuerte secretismo, e incluyó un cambio de escenario y de horario, ya que iba a realizarse en la cartera laboral a las 9:00, aunque comenzó dos horas después en la sede de Sanidad.
En las horas previas circularon versiones de que la Iglesia había intervenido ante los gremialistas para desactivar el posible paro, al parecer a instancias de un pedido del Papa Francisco, quien recibirá este sábado en El Vaticano al presidente Mauricio Macri.
Al ser consultado al respecto, Quintana indicó que el Gobierno tiene con las centrales obreras y con la Iglesia "una agenda de trabajo común" en la que "se toma cada una de las propuestas y esto ayuda a discutir de fondo cuál es la oportunidad de desarrollo para el trabajo y la producción en la Argentina".

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