Editorial

La Palabra 15/10/2016
A pedir de actor

Es difícil imaginarse el mundo interior del autor cuando se sienta a escribir esa historia familiar que seguramente se habrá repetido tantas veces en otras tantas raleas. Pero queda demostrado que supo imbuirse en el tema que desarrolló entre esos personajes complicados, extremos, débiles, inestables, indisciplinados, sensibles. Conoció el ámbito laboral donde desarrolló la escena central de la obra. Los sucesos desenfrenados en esas relaciones humanas son El vértigo, ni más ni menos. El lugar no puede ser superado de ninguna manera. El alma generosa del artesano orfebre titular, permitió cederlo para que el elenco pueda ofrecer su trabajo en esa escenografía. La memoria de Armando Discépolo, tanto como la de la familia de Juan Carlos Pallarols están honradas. Las actrices y los actores convocantes pueden sentirse satisfechos por haber cumplido holgadamente con el objetivo artístico.

Raúl Alberto Vigini

raulvigini@yahoo.com.ar

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