“El narcotráfico creció por complicidades del poder”

Información General 12/10/2016
CASARETTO, EX OBISPO DE RAFAELA
CORDOBA (AICA). - Jorge Casaretto, obispo emérito de San Isidro, ex obispo de Rafaela e integrante de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, evaluó que el “sinceramiento de la realidad” es una de las principales características que definen el actual momento que vive el país y advirtió que “no hay ninguna duda de que es imposible que el narcotráfico haya crecido tanto en la Argentina sin complicidades estructurales del poder”.
“En ninguno de los momentos que atravesó el país, incluso en la crisis de 2001, perdí las esperanzas y tampoco las pierdo ahora”, dijo el prelado en una entrevista concedida al diario cordobés La Voz del Interior. Negó que haya “un problema” del papa Francisco con el gobierno argentino de Mauricio Macri y justificó que el pontífice no venga al país en 2017: “Primero, el Papa tiene muchos compromisos. Y, en segundo lugar, me imagino que en un año electoral no quiere quedar rehén de ninguna fuerza, pero esta es una suposición mía y quizá le ha parecido más prudente que pasen las elecciones”, sostuvo.
-Ha estado casi 40 años como obispo y vio pasar muchos gobiernos. ¿Cómo observa este momento del país?
-En este momento, me parece que una de las características del país es un sinceramiento de la realidad y esto me parece que es importante. En ninguno de los momentos, incluso en la crisis del 2001, perdí las esperanzas y tampoco las pierdo ahora. Tenemos una gran tarea y la esperanza está fundamentalmente en el trabajo que los argentinos podemos brindar.
-Según el INDEC, uno de cada tres argentinos es pobre.
-Lo sabíamos a través del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina. Esto ha sido una proeza de la Universidad Católica porque con grandes enfrentamientos con el gobierno anterior siempre mantuvo esa línea de decir la verdad. Y era la única fuente fidedigna de información que se tenía sobre la pobreza en la Argentina.
-Reducir la pobreza, ¿es responsabilidad del Estado o de toda la sociedad?
-Ha habido un blanqueo. Me parece muy importante que el mismo organismo que responde al Gobierno diga que la pobreza es esta. Es un paso fundamental ese sinceramiento. La responsabilidad es de todos los argentinos y viene desde hace mucho tiempo. La crisis de 2001 fue el momento más crítico que tuvimos que asumir. Después pudo sobrellevarse y disminuir un poco la cifra de la pobreza y ahora estamos en esta cifra que es muy fuerte y desafiante. Esto tiene que ser preocupación de todos los argentinos y no solamente del Gobierno, que tiene la mayor responsabilidad. Todos los argentinos tenemos que tener conciencia de que esta es la deuda social más fuerte.
-¿El Gobierno está dando los pasos adecuados para combatirla?
-No me gusta hacer juicios de los gobiernos porque son elegidos por el pueblo y hay que respetarlos. Lo que sí me parece importante es que en el Ministerio de Desarrollo Social, que tiene una responsabilidad más fuerte sobre esto, hay una disposición al diálogo. Como Iglesia siempre que hemos querido acceder al ministerio lo hemos logrado, igual que al de Trabajo. Hay una actitud de diálogo y esto es un cambio importante respecto de lo anterior.
-¿Es posible la pobreza cero que propugna Macri?
-Nos fijamos metas utópicas para poder alcanzar un avance. La pobreza cero es una meta utópica. Lo importante es que el Presidente ha dicho que quiere ser juzgado por ver si disminuye o no este 30 por ciento de pobreza que tenemos. Eso me parece que ha sido un acto muy legítimo.
-¿Qué visión tiene del vínculo que tiene el papa Francisco con el Gobierno nacional y de por qué no vendrá tampoco al país en 2017?
-El Papa, para evitar todo tipo de suspicacia, tuvo la gentileza de ser él mismo el que le habló al pueblo. Los argentinos queremos seguir siendo suspicaces, pero el Papa ha querido desalentar las suspicacias.
-¿No tiene ningún problema con Macri?
-No hay un problema con el Gobierno. Primero, el Papa tiene muchos compromisos. Y, en segundo lugar, me imagino que en un año electoral no quiere quedar rehén de ninguna fuerza, pero esta es una suposición mía y quizá le ha parecido más prudente que pasen las elecciones de 2017.
-Usted ha sido víctima de la inseguridad (fue asaltado tres veces). ¿La inseguridad tiene que ver con la droga o con la situación social?
-La inseguridad tiene que ver mucho con el narcotráfico; hay una relación directa. Y después, evidentemente en la medida que vayamos superando la pobreza y todos puedan tener trabajo digno, ya el narcotraficante no va a poder ser una especie de benefactor. Lo grave es que en este momento muchas veces el narcotráfico es el que distribuye trabajo. Y para eso lleva a la gente a acceder a hechos no solamente de corrupción, sino de inseguridad.
-¿Ha habido o hay complicidades de sectores de poder con el narcotráfico?
-Y no hay ninguna duda de que es imposible que el narcotráfico haya crecido tanto en la Argentina sin complicidades estructurales del poder.
-¿Cuál es su visión sobre las corporaciones?
-La Argentina se ha armado así. Es una democracia donde las corporaciones tienen mucho poder. Es el estilo de democracia que hemos armado los argentinos y tenemos que partir de esa base como una base realista. Por ejemplo, en el Poder Legislativo hay que llegar a acuerdos con las dimensiones corporativas porque de lo contrario no podemos llevar el país adelante.
-¿Es legítimo que se plantee un paro nacional como una forma de protesta social?
-En la medida en que haya una causal que los sindicatos consideren que es lógica, tienen todo el derecho a hacer los paros. Esta es una decisión de ellos y está en la responsabilidad de ellos.

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