Puso 35 mil personas a rockear

Información General 10/10/2016
AEROSMITH
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FOTO NA// AEROSMITH. La banda en plena actuación.
BUENOS AIRES, 10 (NA). - La banda estadounidense de hard rock Aerosmith puso a rockear a más de 35.000 personas en su último show en la Argentina, con el repaso de sus 40 años de éxitos a lo largo de unas dos horas en el Estadio Ciudad de La Plata, aunque con algunos clásicos ausentes.
La banda liderada por el cantante Steven Tyler, de 68 años, dijo adiós en suelo argentino con una lista plagada de recuerdos, cambios de guitarras y mucha improvisación en su aparición en escena minutos después de las 22:00 del sábado con la canción "Back in the Saddle", del disco Aerosmith de 1976.
Los músicos aparecieron de a poco en un escenario que contó con una larga pasarela que no atravesó todo el campo, pero que fue aprovechada por el pelilargo cantante de pañuelo con estampados animal print, un largo tapado transparente y un llamativo calzado naranja fluo.
El estadio se llenó de gritos y cánticos con las inoxidables "Love in a elevator" y "Cryin" en una puesta en escena muy simple con dos pantallas laterales, una grande central y con mucho protagonismo de los cambios de luces y la calidad musical, aunque con finales extendidos y algunas improvisaciones que terminaron desprolijas.
Los gritos de Tyler en español se escucharon, pero las primeras palabras lanzadas por el músico fueron "Hay muchos locos esta noche, hola mis amigos" y pasó a "Jaded", donde el guitarrista Joe Perry de anteojos y boina gris cambió su guitarra de tonos marrones marmolada por una blanca con la cara de una chica en el cuerpo.
Luego Tyler presentó a la guitarra rítmica de la banda, Brad Whitford, como el "único e inigualable" para que de inicio el conocido riff de "Last Child" y continuar con "Crazy" que se escuchó en esporádicos gritos por todo el estadio, donde el melenudo cantante sacó su armónica que luego arrojaría al campo para rememorar un emblemático.
El baterista Joey Krimer de alocados pelos rubios, comenzó con fuertes golpes al bombo de la batería para el clásico "Livin on The edge", con nuevo cambio de guitarra (una con cuerpo de Stratocaster), con predominantes luces amarillas por todo el escenario y con Tyler ya sin su camisón.
La canción que siguió en la nostálgica lista de temas fue "Rats in the cellar", luego de la pregunta del cantante "¿Dónde estaban ustedes en el verano de 1972?", momento en que sacó un shekere para acompañar la percusión y conectar los éxitos "Dude (Looks like a lady)" y "Same old song and dance".
La estridente voz del cantante pidió en reiteradas veces "más fuerte, griten fuerte" y la banda continuó con "Chip away", "Rag doll" de un divertido video de la época de los ochentas y Perry se hizo cargo del micrófono para hacer "Stop missin’ around".
Y luego volvió a cambiar de guitarra por una "slide guitar" para interpretar "I don’t want to miss a thing", luego de una proposición de matrimonio arriba del escenario.
El clásico cántico "Olé olé olé olé…" tardó en llegar, y hasta fue pedido por el cantante para que corearan su nombre, y lanzó "está lleno de malditos locos", para seguir con "Come together" un cover de The Beatles, luego "Walk this way" y darle lugar a un pequeño descanso antes de los bises con "Train keep a rollin" y un pequeño agradecimiento.
La vuelta fue con un gran piano blanco, con el que Tyler bromeó e improvisó un poco antes de tocar "Dream on" de 1973 que finalizó con el guitarrista Perry encima del instrumento donde tocó el icónico solo.
El final estuvo a cargo del bajista Tom Hamilton "Mr. Sweet Emotion", según el cantante, ya que empleó el reconocido punteo para iniciar la canción y culminar el show con papeles, humo y un largo final en el que la banda no quería dejar el escenario pasadas la 00:01 del domingo, pero que finalmente dio el adiós en su última vez.

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