Para Sacheri, en las crisis "siempre hay un tránsfuga que se beneficia"

Locales 09/10/2016
Vino a Rafaela a presentar la novela "La noche de la usina", ambientada en el 2001 y en medio de los efectos del corralito. Dijo que hay momentos en la historia en donde, aparentemente, todos se perjudican. Pero que siempre hay "vivillos" por detrás.
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FOTO J. BARRERA EN LA SEMANA DEL LIBRO./ Sacheri brindó una charla en el Viejo Mercado ante un importante número de personas. Fue la actividad de cierre de la Semana que reunió a los lectores de la ciudad.

La Semana del Libro de Rafaela cerró ayer con la presentación de una novela de gran valor literario, pero que además aborda una de las épocas más tristes de nuestra historia, como lo fue la crisis del 2001. Su autor, el reconocido Eduardo Sacheri, estuvo en la ciudad y aseguró que en estas situaciones, "siempre hay algún tránsfuga que se beneficia".
El creador de "La Pregunta de sus Ojos", el libro que dio origen a "El Secreto de sus Ojos", brindó este sábado una charla ante un importante cantidad de público, en el Complejo Cultural del Viejo Mercado. Fue entrevistado por María Emilia Sánchez y Mauro Gentinetti, con quienes dialogó sobre "La noche de la usina", su último trabajo. Un libro donde el tema del corralito aparece como disparador de la trama que envuelve a los personajes. 
Como profesor de Historia, Sacheri ha encontrado en distintas épocas de nuestro país un marco para el desarrollo de sus relatos. En declaraciones a la prensa, el escritor señaló estos "factores externos" que se pueden encontrar como motores de sus novelas.
"Tanto en “La Pregunta de sus Ojos” como en "La noche de la usina" ese factor externo histórico me resultó necesario para la trama. En el caso de “El Secreto de sus Ojos”, la violencia de los años 70. Y en “La noche de la Usina”, para ambientar estas situaciones donde, aparentemente todos se perjudican, pero siempre hay algún vivillo o un tránsfuga, que se beneficia. Este ha sido un factor histórico hasta conveniente para esta novela", expresó.
Sacheri hizo referencia a cómo los argentinos nos hemos adaptado a tener que reaccionar ante las crisis. Y, a pesar de los "vivillos", hay mucha gente que tiene que luchar aún más para salir adelante. 
"En 2001 yo me dedicaba a ser un profesor de Historia full time, porque lo de los libros recién empezaba. Tenía muchas horas de clase. Básicamente me pagaban en patacones, porque era docente en la provincia de Buenos Aires. Y lo vivía con una creciente incertidumbre, y con la sensación de que todo iba a ser para peor. Recuerdo tener mis hijos muy chiquitos, y me generaba una desazón muy grande y una preocupación cotidiana de pensar cómo iba a hacer para alimentarlos y para darles un futuro. Fue una época muy complicada para mí, pero no menos complicada que la de otros argentinos. Después de la crisis me tuve que llenar aún más de horas para aguantarla. Pero nunca perdí el trabajo", describió.
Además de tener un contexto histórico específico, "La noche de la usina" se desarrolla en un ámbito geográfico particular: un pueblo de la pampa gringa. Sacheri sostiene que en los pueblos, en las ciudades chicas, los vínculos se hacen más fuertes. Incluso el odio. 
"Para la novela era importante un lugar chico -explicó- porque así como en la ciudad muchos vínculos son anónimos, también el vínculo con los que te hicieron daño es anónimo. En la gran crisis del 2001 vos no sabes quién tiene la culpa o quién te hizo daño. Mientras que en “La noche de la usina” el que te hizo daño es Manzi, que vive en Villegas, en una ciudad chica, y que te lo cruzás en el pueblo y que es el dueño de un par de lugares. Esa cara humana del mal también me resultaba conveniente y hasta necesario".
El conocimiento de la vida en el pueblo no es casual para Sacheri, ya que se considera un hijo de las comunidades chicas. "Yo siempre digo que me crié en un barrio del conurbano que en los años ochenta era más un pueblo del interior que un suburbio de una gran ciudad. Hoy, cuarenta años después, seguramente eso ha cambiado. Pero sigue siendo Castelar en un montón de sentidos, un lugar chiquito, donde te conocés con todo el mundo o con el que no te conocés, te terminás conociendo en segundo grado por un conocido en común. Es el tipo de lugar que yo conozco", puntualizó.

PREMIO ALFAGUARA
En este 2016, con su novela "La noche de la usina", Sacheri logró quedarse con el premio Alfaguara, uno de los premios literarios más importantes de habla hispana. El reconocimiento llega años después de que su otra novela, "La pregunta de sus ojos", alcanzara un Oscar con su adaptación cinematográfica.
"Como yo me siento más escritor de ficción que otra cosa, esto de tener un premio literario me da una satisfacción muy especial. El Oscar lo que me dio, a largo plazo, es grandes oportunidades de trabajo. Más allá de la medallita, eso se tradujo en prosperidad para mi familia. No sé si el Alfaguara tendrá el mismo alcance", admitió.
Finalmente, Sacheri opinó sobre el hecho de haber sido convocado para el cierre de la Semana del Libro de Rafaela. El escritor reconoció que como lector participaba de este tipo de encuentros, aunque nunca fue de hacer firmar libros por sus escritores preferidos.
"Nunca fui de hacerme firmar libros, pero de puro tímido que soy. Me encanta que se acerque gente a firmar libros. Pero me encanta la charla cara a cara con los lectores. Cuando uno lee o escribe, suele ser una actividad muy solitaria. Y no le ves el rostro al otro. Y la feria del libro es la gran oportunidad para romper ese silencio y esa lejanía. Y la verdad que lo disfruto mucho", concluyó.

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